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Sábado, 11 de Julio de 2020

La casa de subastas Daguerre indicó que fue adquirido por una galería de arte sueca. EFE/Foto cedida
Foto: EFE

Adjudicado en París por 1,8 millones el “pordiosero filósofo” de Ribera

París, 16 jun (EFE).- El cuadro “Un filósofo: el feliz geómetra”, que estaba hasta ahora en casa de una familia francesa que desconocía su valor, fue adjudicado este martes en París por 1,8 millones de...

París, 16 jun (EFE).- El cuadro “Un filósofo: el feliz geómetra”, que estaba hasta ahora en casa de una familia francesa que desconocía su valor, fue adjudicado este martes en París por 1,8 millones de euros, seis veces su estimación inicial más alta.

La casa de subastas Daguerre indicó que fue adquirido por una galería de arte sueca.

Ribera (Játiva 1591 – Nápoles 1652) apenas tenía 20 años cuando lo pintó y aunque ese cuadro era totalmente desconocido y no figuraba en ninguna publicación sobre el pintor, su autoría ha sido certificada por el gabinete Turquin, especializado en pintura antigua.

En su identificación fue clave el rostro del protagonista: “Esa cara tan particular nos resultó familiar. Encontramos a ese viejo calvo, con sus arrugas pronunciadas y sus orejas despegadas, en varios cuadros del artista. Se trata de su modelo favorito”, detalla el experto Stéphane Pinta en el comunicado de prensa.

Ese hombre de la calle, con aspecto de pordiosero, aparece por ejemplo en un San Bartolomé conservado en la Fundación Longhi de Florencia y en “La negación de San Pedro”, expuesto en la Galería Corsini de Roma.

Este óleo sobre lienzo de 100 x 75,5 centímetros pertenecía a unos clientes habituales de la casa de subastas Daguerre, quienes, al no sospechar su valía, no habían pensado en enseñárselo para valorarlo. La realización del inventario de su patrimonio a finales de 2019 hizo que fuera descubierto por los expertos.

En él, según Pinta, Ribera ofrece “una interpretación totalmente alegórica del saber, lejos de las representaciones estereotipadas de los grandes pensadores de la Antigüedad, con su barba blanca y su apariencia noble”.

En la época en la que lo hizo, hacia 1610, Ribera estaba instalado en Roma y se puede constatar la influencia de Caravaggio, entre otras pistas por su uso de la luz, con una iluminación cenital que crea un fuerte tenebrismo.

Al cuadro se le había dado un precio estimado de entre 200.000 y 300.000 euros. Con la cifra final, según el experto, “el mercado del arte ha reconocido a la vez una obra original y rara de Ribera, un artista fundamental de la historia del arte, considerado como el primer seguidor de Caravaggio”.

EFE

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