Aguascalientes, México, Martes 23 de Julio de 2019
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           

El español Carlos Domínguez salva la tarde de novilladas en la San Marcos

Carlos Domínguez, de los españoles que han venido a Aguascalientes éste ha sido el mejor, mostró deseos y voluntad (Hidrocalidodigital)
14/04/2019 22:43:03

Aguascalientes, Ags.-Las voluntades, las ilusiones y los deseos por el triunfo de los matadores Rafael Reynoso, José Miguel Arellano y Carlos Domínguez, se estrellaron frente a las malas condiciones de embestida de un bien presentado encierro de la Ganadería Huichapan, del que solamente el lidiado en tercer lugar por el extranjero Domínguez se dejó meter mano, los demás tuvieron peligro sordo, genio y fueron complicados, que sin duda alguna echaron a perder una fiesta que el público esperaba cerrar con broche de oro este ciclo de novilladas.

Rafael Reynoso pechó con lo peor de lo malo y estuvo en torero digno, sobre todo con su segundo al que le realizó una faena para paladares taurinos; José Miguel Arellano, con grandes avances y sobre todo toreando bien por el lado derecho; mientras que el español Carlos Domínguez, de los españoles que han venido a Aguascalientes éste ha sido el mejor, mostró deseos y voluntad; por lo que si no hubo orejas, fue porque pincharon tanto Arellano y Rodríguez.


RAFAEL REYNOSO (Sangre de Toro y Oro)

Con “Azteca”, no. 3 con 384 kg, bien a la verónica con torera media por remate. Con la muleta ante un novillo indefinido, con peligro y genio, estuvo firme y determinado, consiguiendo momentos importantes y de mucho mérito por el lado derecho, aunque por naturales no hubo tela de dónde cortar. Reynoso estuvo por encima de las condiciones del ejemplar, y de pinchazo y entera fue ovacionado por el respetable.

Con larga cambiada, para de pie cumplir de capa, recibió a su segundo, “Texcocano”, no. 11 de 451 kg, y escuchó ovación. Con la muleta ante un astado de embestida indefinida que punteaba, quedándose corto y espión, Rafael Reynoso estuvo firme y determinado, mostrando la madurez de su andar taurino, consiguiendo algunos derechazos de mucho mérito y naturales donde exponía de más. Se adornó con molinete para conseguir una tanda de mucho mérito por el lado derecho, trincherilla en la parte final de su actuación para luego lidiar por la cara y ponerse pesado con la espada, escuchó un aviso para retirase entre palmas.


JOSÉ MIGUEL ARELLANO (Celeste y Oro)

Cumplió de capa con revolera por remate ante “Compadre”, no. 23 y con 438 kilos. Con la muleta frente a un novillo débil, espión y corto, Arellano tuvo torera actitud y gusto en un trasteo en su mayoría derechista, donde los pases a media altura fueron de temple y suavidad, así como los pases de pecho que fueron de pitón a rabo. El astado se ciñe y buscó al novillero, quien aguantó y consiguió otra tanda de buen talante. Mal con la espada para escuchar dos avisos y escuchar palmas.

Brega de capa para luego de picado quitar por chicuelinas escuchando ovación. Con la muleta estuvo por encima de las condiciones de un novillo que por el lado izquierdo no tenía ni un muletazo, y por el derecho fue muy complicado ya que no permitía error alguno puesto que tenía peligro sordo. Entonado y con gran actitud y voluntad, Arellano cuajó muletazos de enorme mérito en un trasteo totalmente por el lado derecho del astado que de pronto tomaba un muletazo y los tres siguientes punteaba, se quedaba corto y espiaba. Molinete y tres buenos trazos por la diestra para luego abaniquear por la cara, y de tres pinchazos y un descabello se retiró en silencio.


CARLOS DOMÍNGUEZ (Teja y Oro)

Buenas verónicas con revolera por remate para escuchar ovación. Frente a un novillo que colaboraba pero que pedía una muleta mandona, el hispano con actitud torera aprovechó la colaboración del socio para realizarle una faena con temple y calidad por ambos lados, destacando dos tandas de naturales de hondura y largueza. Por el derecho, con digna torería templó a media altura con sabor y con gusto, siendo el clímax de su actuación una dosantina que ligó con el cambio de mano y el forzado de pecho. Tenía las orejas ganadas, pero tres pinchazos le borraron el triunfo, quedando todo en salida al tercio con aplausos en el arrastre al novillo.

“Maestro”, no. 14 de 448 kg, se llamó el cierraplaza, un novillo con peligro, deslucido, que punteaba, espiaba y se quedaba corto, que pese a los deseos del español Carlos Domínguez, todo quedó en eso, ya que las condiciones del novillo no permitieron lucimiento a los esfuerzos del hispano. Mal con la espada para escuchar un aviso, por lo que se retiró en silencio.

 

Redacción Hidrocalidodigital