Para Antonio Romero el "Escapulario de Plata"

Antonio Romero cumplió con una vibrante actuación para alzarse como triunfador y salir en hombros. (hidrocalidodigital)
10/09/2012 13:19:49
El zacatecano Antonio Romero se llevó el Escapulario de Plata en disputa en la segunda corrida de la feria de Zacatecas donde Uriel Moreno “El Zapata” y el HIDROCALIDO Arturo Macías cortaron una oreja cada uno, José Mauricio ha tenido una torera actuación ante media entrada en los tendidos y donde se lidió un encierro de Torreón De Cañas desigual en presentación, tipo y embestidas siendo el cuarto de la tarde el único toro bueno ya que sus hermanos fueron descastados, con peligro y muy malos.
El toreo bullidor de “El Zapata”, la raza y actitud de Arturo Macías quien pechó con el lote más malo de lo lidiado ayer, la elegancia de José Mauricio y el hambre por el triunfo de Antonio Romero fueron el fondo de una tarde donde pusieron su entrega total.
Fue una tarde donde los toreros dieron el máximo de su conocimiento taurino y es que los de Torreón De Cañas en su mayoría les hicieron sudar el terno y donde gracias a la honradez de los cuatro se disfrutó de una larga pero interesante corrida donde el protagonismo de un juez le robó una oreja a un joven torero que se juega la vida sin ayuda de nadie y que se la había ganado merecidamente, para Antonio Romero las dos orejas de su primero hubieran sido gloria bendita y motivación extra para su carrera.
URIEL MORENO
“Jeremías” número 148 con 542 kilos ha sido un infumable toro indigno de ser lidiado en cualquier plaza por su mansedumbre y peligro, “El Zapata “ ha estado digno y le sacó algunos muletazos que la res no tenía y menos merecía, pinchazo y bajonazo para retirarse entre división de opiniones.
El segundo de su lote se llamó “Tolerante” número 143 con 480 kilos al que recibió con una tafallera pegado en tablas, larga cordobesa y tres faroles en los medios del ruedo.
Después de picado busca cuajar un quite haciendo con el capote ‘El imposible’ sin fijeza en las zapatillas.
Soberbio con banderillas, ‘El par monumental’, ‘Al violín’, y un cuarteo le hacen dar la vuelta al ruedo.
Con la muleta inicia con el pase de ‘El imposible’ dos de rodillas, molinete y el de pecho, ante un toro que tiene fijeza y calidad de inicio.
Con su personal estilo torea con la diestra en dos tandas y por naturales no hay suerte ya que la res se queda corta y espía.
Pide música teniendo una actuación bullidora y para las galerías, vitolina, molinete de rodillas, para rematar la dosantina en dos tiempos, dejando estocada trasera y caída cortando la oreja que el público pide.
ARTURO MACIAS
“Galante” número 111 con 477 kilos es el primero de su lote al que recibe con larga cambiada y suaves mandiles a pies juntos cerrando con vistosa revolera para luego de la suerte de varas quitar por ceñidas chicuelinas.
Faena vibrante ante el socio que rebrinca al embestir, puntea y tiene la mira a los muslos de su lidiador, pero Macías viene determinado y decidido y le cuaja con su muleta dos tandas por derecho de buena factura, probando por el lado natural ante el burel que se tercia y termina rajándose.
El toro a menos, el torero a más, tres molinetes de rodillas, el desdén y una tanda de lentos derechazos estando muy por encima del cornúpeta para terminar con cuatro ceñidas manoletinas, certera estocada y cortar una merecida oreja.
“Intrigante” se llamó su último toro número 147 con 530 kilos, un astado complicado y con el que Arturo buscó agradar en todo momento ante un toro que no valía nada, abreviando para ponerse pesado con la espada hasta escuchar un aviso.
JOSE MAURICIO
Otro ‘Regalito’ de doble moño fue “Arrogante” número 152 con 502 kilos, astado difícil y complicado desde su salida y con el que José Mauricio ha lanceado bien a la verónica, cerrando con torera verónica para luego de la suerte de varas jugársela en verdad al hacer un quite por gaoneras.
Ante un toro descastado, espión, deslucido e incierto que se queda corto y voltea contrario el de oro ha buscado agradar con la muleta consiguiendo buenos derechazos y naturales, y adornándose con soberbia trincherilla. A la hora de la suerte suprema el toro se pone por delante y complica el que Mauricio deje la espada escuchando los tres avisos siendo apuntillado en el ruedo.
Con su segundo, “Farsante” número 102 con 519 kilos, José Mauricio busca sacarse la espina y torea con elegancia a la verónica y rematar con la media verónica de solera fina, quita por estatuarias chicuelinas y elegante remate para ser ovacionado.
Ante un astado que comenzó embistiendo bien, Mauricio ha conseguido una sobria actuación con muletazos plenos de tersura y terciopelo por el lado derecho donde ha corrido la mano con inspiración y por naturales ha habido también buena filigrana, ante el astado que se viene a menos.
Cuatro manoletinas, bajonazo, y de entera caída termina su labor entre fuertes ovaciones y perdiendo la oreja que tenía en la espuerta.
ANTONIO ROMERO
Con firmeza y gusto torea a la verónica a “Importante” número 211 con 485 kilos al que remata con vistosa revolera.
Cubre con verdad el segundo tercio dejando tres buenos cuarteos.
Ante un toro emotivo, con calidad, nobleza y transmisión, Romero inicia de hinojos en los medios su faena de muleta toreando sin truco alguno.
Ha sido una actuación con actitud y deseo de triunfo la de Antonio quien torea con temple por derechazos en tandas con verdad torera.
Temple y sentimiento tiene en sus naturales para luego por derecho ejecutar la vitolina y tres molinetes ligando la dosantina en una actuación donde el toro y el torero van a más ante la entrega total en los tendidos, el zacatecano ha dejado ver que quiere ser torero bueno, ceñidas manoletinas y estocada entera como final de su faena, petición unánime por las orejas, el juez concede una y se desata la bronca por no conceder la segunda.
Arrastre lento a la res mientras que el torero recorre el anillo entre la total entrega del público que le ovaciona con fuerza.
Con el ‘cierra plaza’ Antonio Romero ha quitado por navarras y tafalleras tomando banderillas con más voluntad que resultados, destacando el tercer par al quiebro.
Los de plata estrellan al toro en un burladero restándole aún más las nulas condiciones de su embestida, Romero le saca muletazos que el socio no tenía en dos tandas por el lado derecho, se defiende pronto el enemigo y Antonio le sepulta la espada a un tiempo que lo hace rodar sin puntilla, petición unánime de oreja que el protagónico juez concede, bronca y recordatorios familiares al palco de la autoridad. Al final con el Escapulario ganado Antonio Romero sale a hombros de la plaza entre gritos de "¡Torero, torero!".
El toreo bullidor de “El Zapata”, la raza y actitud de Arturo Macías quien pechó con el lote más malo de lo lidiado ayer, la elegancia de José Mauricio y el hambre por el triunfo de Antonio Romero fueron el fondo de una tarde donde pusieron su entrega total.
Fue una tarde donde los toreros dieron el máximo de su conocimiento taurino y es que los de Torreón De Cañas en su mayoría les hicieron sudar el terno y donde gracias a la honradez de los cuatro se disfrutó de una larga pero interesante corrida donde el protagonismo de un juez le robó una oreja a un joven torero que se juega la vida sin ayuda de nadie y que se la había ganado merecidamente, para Antonio Romero las dos orejas de su primero hubieran sido gloria bendita y motivación extra para su carrera.
URIEL MORENO
“Jeremías” número 148 con 542 kilos ha sido un infumable toro indigno de ser lidiado en cualquier plaza por su mansedumbre y peligro, “El Zapata “ ha estado digno y le sacó algunos muletazos que la res no tenía y menos merecía, pinchazo y bajonazo para retirarse entre división de opiniones.
El segundo de su lote se llamó “Tolerante” número 143 con 480 kilos al que recibió con una tafallera pegado en tablas, larga cordobesa y tres faroles en los medios del ruedo.
Después de picado busca cuajar un quite haciendo con el capote ‘El imposible’ sin fijeza en las zapatillas.
Soberbio con banderillas, ‘El par monumental’, ‘Al violín’, y un cuarteo le hacen dar la vuelta al ruedo.
Con la muleta inicia con el pase de ‘El imposible’ dos de rodillas, molinete y el de pecho, ante un toro que tiene fijeza y calidad de inicio.
Con su personal estilo torea con la diestra en dos tandas y por naturales no hay suerte ya que la res se queda corta y espía.
Pide música teniendo una actuación bullidora y para las galerías, vitolina, molinete de rodillas, para rematar la dosantina en dos tiempos, dejando estocada trasera y caída cortando la oreja que el público pide.
ARTURO MACIAS
“Galante” número 111 con 477 kilos es el primero de su lote al que recibe con larga cambiada y suaves mandiles a pies juntos cerrando con vistosa revolera para luego de la suerte de varas quitar por ceñidas chicuelinas.
Faena vibrante ante el socio que rebrinca al embestir, puntea y tiene la mira a los muslos de su lidiador, pero Macías viene determinado y decidido y le cuaja con su muleta dos tandas por derecho de buena factura, probando por el lado natural ante el burel que se tercia y termina rajándose.
El toro a menos, el torero a más, tres molinetes de rodillas, el desdén y una tanda de lentos derechazos estando muy por encima del cornúpeta para terminar con cuatro ceñidas manoletinas, certera estocada y cortar una merecida oreja.
“Intrigante” se llamó su último toro número 147 con 530 kilos, un astado complicado y con el que Arturo buscó agradar en todo momento ante un toro que no valía nada, abreviando para ponerse pesado con la espada hasta escuchar un aviso.
JOSE MAURICIO
Otro ‘Regalito’ de doble moño fue “Arrogante” número 152 con 502 kilos, astado difícil y complicado desde su salida y con el que José Mauricio ha lanceado bien a la verónica, cerrando con torera verónica para luego de la suerte de varas jugársela en verdad al hacer un quite por gaoneras.
Ante un toro descastado, espión, deslucido e incierto que se queda corto y voltea contrario el de oro ha buscado agradar con la muleta consiguiendo buenos derechazos y naturales, y adornándose con soberbia trincherilla. A la hora de la suerte suprema el toro se pone por delante y complica el que Mauricio deje la espada escuchando los tres avisos siendo apuntillado en el ruedo.
Con su segundo, “Farsante” número 102 con 519 kilos, José Mauricio busca sacarse la espina y torea con elegancia a la verónica y rematar con la media verónica de solera fina, quita por estatuarias chicuelinas y elegante remate para ser ovacionado.
Ante un astado que comenzó embistiendo bien, Mauricio ha conseguido una sobria actuación con muletazos plenos de tersura y terciopelo por el lado derecho donde ha corrido la mano con inspiración y por naturales ha habido también buena filigrana, ante el astado que se viene a menos.
Cuatro manoletinas, bajonazo, y de entera caída termina su labor entre fuertes ovaciones y perdiendo la oreja que tenía en la espuerta.
ANTONIO ROMERO
Con firmeza y gusto torea a la verónica a “Importante” número 211 con 485 kilos al que remata con vistosa revolera.
Cubre con verdad el segundo tercio dejando tres buenos cuarteos.
Ante un toro emotivo, con calidad, nobleza y transmisión, Romero inicia de hinojos en los medios su faena de muleta toreando sin truco alguno.
Ha sido una actuación con actitud y deseo de triunfo la de Antonio quien torea con temple por derechazos en tandas con verdad torera.
Temple y sentimiento tiene en sus naturales para luego por derecho ejecutar la vitolina y tres molinetes ligando la dosantina en una actuación donde el toro y el torero van a más ante la entrega total en los tendidos, el zacatecano ha dejado ver que quiere ser torero bueno, ceñidas manoletinas y estocada entera como final de su faena, petición unánime por las orejas, el juez concede una y se desata la bronca por no conceder la segunda.
Arrastre lento a la res mientras que el torero recorre el anillo entre la total entrega del público que le ovaciona con fuerza.
Con el ‘cierra plaza’ Antonio Romero ha quitado por navarras y tafalleras tomando banderillas con más voluntad que resultados, destacando el tercer par al quiebro.
Los de plata estrellan al toro en un burladero restándole aún más las nulas condiciones de su embestida, Romero le saca muletazos que el socio no tenía en dos tandas por el lado derecho, se defiende pronto el enemigo y Antonio le sepulta la espada a un tiempo que lo hace rodar sin puntilla, petición unánime de oreja que el protagónico juez concede, bronca y recordatorios familiares al palco de la autoridad. Al final con el Escapulario ganado Antonio Romero sale a hombros de la plaza entre gritos de "¡Torero, torero!".
Juan Carlos Román
hidrocalidodigital











