Aguascalientes, México, Sabado 17 de Noviembre de 2018
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           

El Reportaje: Una dura, triste y especial labor

Tumbas del tradicional Panteón de La Cruz. (Hidrocálido )
03/11/2018 13:02:38

Aguascalientes.- Por aquello del medio día nos dimos a la tarea de recorrer uno de los panteones con mayor tradición en el Estado, el Panteón de La Cruz, el cual hoy 2 de noviembre espera a miles de familias por tratarse de la celebración del Día de Muertos.

Al recorrido nos hizo el favor de acompañarnos Isidro García Reyes, mejor conocido como “Chilo” y Miguel Ángel Gutiérrez, apodado “La Liebre”, ambos cuentan con 34 años de servicio en los panteones municipales y tienen una labor muy especial, pues son los encargados de inhumar y exhumar a los difuntos que llegan al campo santo.

“Durante este tiempo ha sido difícil este trabajo, aunque digan que uno se acostumbra nos es difícil, por ejemplo, enterrar a una madre de familia y ver que está rodeada de todos sus hijos de 5 o 6 años y los ve uno llorando, nosotros cumplimos con nuestro trabajo, pero no deja de dolerle a uno”, dice Chilo, quien agrega que situaciones de este tipo es lo que le ha dado la pauta para darle gracias a Dios de que su mamá le duró muchos años. “Veo que hay niños que no tienen ni uso de razón y que les están diciendo 'es que mañana va a llegar tu mamá a la casa mijo, ahorita la vamos a dejar un ratito aquí', es algo muy difícil de asimilar”.

Él comenzó yendo al panteón desde que era niño, “más que nada porque soy del barrio cerca al panteón y me gustó el ambiente de trabajo, cuando yo todavía no trabajaba aquí venía y regaba las tumbas, por lo mismo de que yo vivía alrededor del panteón”, cuenta.

Para “La Liebre” el hecho de ser enterrador es algo similar a lo de Chilo, pues desde chico se acostumbró a andar entre tumbas, precisamente porque su casa estaba cerca del panteón.

Confiesa que jamás ha escuchado ruidos o ha visto “espantos” como muchos pensarían, lo que sí es que el panteón es visitado constantemente por brujos o hechiceros, “mire aquí, simplemente en este panteón, he hallado muchos embrujos y una vez nos platicó un padre que no nos pasa nada y que desbaratemos el embrujo, porque muchas veces traen alfileres y que si la persona todavía vive puede aliviarse, pero se encuentra mucho de esto, velas que las convierten en forma de muñecos y las llenan de alfileres, hasta últimamente les gusta mucho dejar a la Santa Muerte”, dice.

Pero además de embrujos, nos cuentan que en las tumbas hay muchos animales, entre estos, gatos y al momento de escarbar la tierra para enterrar a una persona se encuentran con tlacuaches, arañas, ciempiés, alacranes y hasta víboras pequeñas.

“La gente piensa que hemos visto muertos y momias, pero nunca nos ha tocado eso, más bien nos ha tocado ver lo cruda que es la vida, tragedias amorosas, familiares, incluso a un compañero le tocó hallar a una persona que se ahorcó aquí adentro, hace tres o cuatro años, yo también lo vi y hasta pensé que era un mono y no, era una persona que se ahorcó en la tumba de sus familiares”, dice Chilo.

También comenta que entre las cosas que le ha tocado ver es que hay hombres que tienen a dos o tres mujeres y a lo hora del sepelio se pelean, “andan peleándose arriba de la caja y hasta le tenemos que hablar a la policía para poderlas apaciguar, también se ha dado el caso de mujeres que tienen más hombres, pero ahí sí está más cruel porque quieren hasta sacar armas”.

“A mi me tocó la otra vez el caso de una señora que se murió y una de las hijas llegó llorándole a la caja, una de las hermanas la regañó y le dijo: 'Cuando estuvo enferma nunca la fuiste a visitar, ni siquiera para ofrecerle un vaso de agua y ahorita le estás llorando'”, nos cuenta La Liebre, siendo esta unas de tantas y tantas historias que se viven en un lugar de muertos.

Elizabeth Rodríguez
Hidrocálido