Redacción22/02/202012min340

José Bassol

Humano, sensible, creativo, de manos firmes, finas y alargadas, José Bassol, pionero de la Arquitectura en Aguascalientes abre las puertas de su despacho para platicar con el periódico HIDROCÁLIDO.
Aguascalientes.- Humano, sensible, creativo, de manos firmes, finas y alargadas, José Bassol, pionero de la Arquitectura en Aguascalientes abre las puertas de su despacho para platicar con el periódico HIDROCÁLIDO un poco de su larga trayectoria en el apasionante mundo de la Arquitectura como una profesión de paz y no de guerra, que construye y arropa al ser humano.
Arquitecto ¿cómo nace su pasión por la Arquitectura?
Recuerdo que desde pequeño, tal vez tendría unos ocho años cuando veía a mi primo que estaba estudiando Arquitectura, hacía sus trabajos, trazos, planos, veía cómo trabajaba y pintaba, le llegué a preguntar cómo se dibujaba una ventana o una puerta y me iba a mi casa a medir, siempre he sido muy patón, imagínate calzo del 30 entonces medía con mis pies, eran 30 cms., y podía medir con mis pasos, sacaba planos de mi casa, iba a la casa de mis primos, de mis abuelos y todo lo medía y hacia mis pequeños planitos. Después mi padre nos dijo que la única herencia que nos podía dar era que estudiáramos una profesión, lo que quisiéramos que él vería la forma de cómo pagárnosla, así que no lo dudé, me encantó la idea de poder estudiar Arquitectura, me encantaba dibujar y como luego dicen en las familias mexicanas, “si desde niño empieza a dibujar es porque va ser arquitecto”, me emocionaba mucho la idea de poder entrar a la UNAM y el ingresar fue mi más grande logro, el ser parte de 1,200 alumnos que entramos a esa carrera.
Desde entonces, ¿siempre se ha dedicado a su profesión?, ¿cómo fueron sus inicios?
Son más de 56 años de estar abierto al público en la que tenemos más de mil obras. Amo mi profesión, soy arquitecto de vocación. En los inicios, empecé un despacho con unos amigos, que son como mis hermanos, en la CDMX que se llamaba Arnal, Bassol, Fernández y Asociados, 30 años después nos separamos y nació Bassol Arquitectos, ellos siguen con sus despachos y todos seguimos trabajando en lo mismo.
¿Cuáles considera que son sus obras más representativas, arquitecto?
Son muchas, varios edificios de oficinas y departamentos, casas, una de las primeras obras y que son íconos de esta ciudad es Plaza Vestir, el primer centro comercial especializado en la República Mexicana, la CMQ, Villasunción, Plaza Universidad, Plaza San Marcos, locales comerciales, Asilo de ancianos, Conventos, Monasterios, Torre Plaza Bosques, plan maestro y construcción de la Universidad Bonaterra, entre otros.
¿Cómo llega a la docencia y de qué forma incide en su campo profesional?
Tengo 46 años dando clases ininterrumpidamente en la carrera de Arquitectura en la UAA, le he dado clases a todas las generaciones, participé en el plan de estudios desde el inicio de la carrera, la Arquitectura ha sido mi pasión y mi vida además de tener la experiencia de tantos años, algo tengo que enseñar. Mi principal experiencia ha sido ver cómo cambian las generaciones en la manera de pensar y de vivir de los jóvenes, es muy diferente, son casi 50 años de dar clases, de ver pasar generaciones y unos piensan de una manera y llegan otros y es otra cosa. Estamos viviendo una época de inestabilidad, a los jóvenes les falta la idea de entrega absoluta, por eso les llaman Millenials, quieren que todo sea así rapidito de un día para otro, con compromisos a corto plazo y pocos son los que han luchado para ser arquitectos, hay algunos alumnos muy destacados y ahora son colegas míos, a los que antes les daba clases y ahora ellos me dan clases a mí.
Arquitecto, ¿se puede llegar a modificar la Arquitectura en el cambio de generaciones?
Sí claro, se ha ido modificado mucho, un día escribió un arquitecto, “lo mejor en arquitectura ya está hecho”, tontería, dije; entonces vamos a cerrar las carreras de Arquitectura y vamos a hacer historia de la Arquitectura, no es así, la Arquitectura hay que trabajarla, cambia mucho, cambia el estilo de vida, el pensamiento humano, los nuevos materiales, la nueva manera de aplicar los materiales, ahora nos comunicamos todos los días con todo el mundo, la revolución de la comunicación a la Arquitectura la ha trasformado totalmente, hoy vemos qué se está haciendo en China, en Dubai en Japón. El uso de las tecnologías es muy importante, hay que aprovecharla y conocerla, hay edificios nuevos, que se han hecho con materiales que los descubrieron gracias los lanzamientos de los cohetes inter espaciales.
¿Cuáles son las cualidades que debe tener un arquitecto y cuáles pueden ser sus límites?
La capacidad de crear, tener ideas creativas para la Arquitectura, podrán tener habilidades para otras profesiones, pero aquí se necesita para hacer casas, desarrollar el amor al arte, entrenarse y practicar el conocimiento en la apreciación del arte, una persona que no sabe apreciar el arte ¿cómo le va a hacer para desarrollar?, no puedes dar lo que no tienes. “Los abogados hablan y nosotros dibujamos, ese es nuestro lenguaje”. El único límite que existe es el talento, mientras el arquitecto tenga talento no habrá limites, además de los estudios, conocimientos y experiencias, entonces cuál es el límite, no existe.
¿Cómo se describe usted como arquitecto, cuáles sus hobbies?
Yo me considero abierto, nunca he estado cerrado a nada, aunque a mí me cuesta mucho trabajo porque yo estudié en una escuela muy racional, donde todo se tenía que demostrar a través de la razón y hoy no, de repente ve uno unas cosas y eso es Arquitectura, punto. Hay que estar abierto a cualquier manifestación y más vale estar actualizado, el contacto diario con la juventud es lo que me ha mantenido actualizado, enseño y aprendo.
Mi hobbie es pintar, me gusta mucho dibujar, sobre todo pintar lugares a donde he viajado, pinto al óleo, de hecho presenté una exposición de cuadros al óleo. Hago bocetos de arquitectura, paisajes, edificios, uso algunas técnicas como gis, al pastel, acuarelas, wash, carbón, lápiz y plumones. No soy un buen pintor, pero me divierto.
¿Cuáles considera que pueden ser grandes riesgos para las nuevas generaciones en la carrera de Arquitectura?
Que vean a la Arquitectura como una industria de la construcción que les va a dejar mucho dinero, que pierdan la esencia fundamental y se vayan por el negocio, si verdaderamente quieren hacer dinero que mejor pongan una taquería, un buen arquitecto debe amar su carrera, el que no tenga pasión por la Arquitectura que no la ejerza, sino tienen pasión, cámbiense de carrera, la Medicina, la abogacía y la Arquitectura son carreras humanistas, el que no la estudia con pasión mejor no lo estudie, luego hacen porquería y media.
¿Cuál es su mayor satisfacción y cómo le gustaría ser recordado?
Ver mis obras, verlas en la calle, ver que yo las hice, que ahí están, que me juzgue la sociedad, la vida, ver a mis clientes felices, hay gente que tiene 35 años es su casas y son muy felices. Que me recuerden como un arquitecto que amó su carrera, que además no sólo la amó, sino que la hizo realidad, en beneficio de los demás, que logró que la gente viviera con mayor dignidad, si una casa hace que la gente se sienta arropada, segura, donde le toque sus fibras más sensibles, yo estoy cumpliendo con mi misión. ¡Ahí están mis obras, es ahí donde me pueden juzgar, ellas hablan por mí y me representan!.
 

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