La encuesta dará gobernador; la elección será ratificación

Rodolfo Franco, Editorial.

“Uno de los más grandes errores es juzgar a los
políticos y sus programas por sus intenciones,
en vez de por sus resultados”.
Milton Friedman


 

Tal vez como nunca se vivió en las diferentes épocas de sucesión gubernamental en Aguascalientes, esta posee una profunda carga de animosidad entre ciudadanos y militantes del Partido Acción Nacional (PAN) porque se ha dividido, polarizado, enfrentado las preferencias partidistas y ciudadanas por una u otro candidato.

El PAN es el partido reconocido en las diferentes casas encuestadoras como el único que ganará en Aguascalientes la elección, de los seis Estados en disputa. Lo que emite una carga de observación y atención de parte de la comentocracia local y nacional.

Todo parte de la existencia de dos contendientes que acumularon bonos ciudadanos para constituirse en candidatos naturales, sumada la exposición mediática merced a su cargo, los convierte en naturales finalistas, sin contendientes de cualquier otro partido –hasta el momento- que les puedan arrancar el triunfo en la boleta electoral.

La historia de desacompasamientos verbales proviene de tiempo atrás, cuando sotto voce se corrió la versión de la decisión tomada por Marko Cortés, en ese momento presidente nacional del PAN, respecto a quién prefería fuera su candidata. Toño confió que en el proceso que se avecinaba, la elección o ratificación del dirigente nacional del PAN, Marko, no fuera revalidada, lo que no sucedió. Tan solo Aguascalientes por conducto del grupo de Tere Jiménez acopió casi 8 mil firmas de apoyo para Marko; Pancho Domínguez, ex-gobernador de Querétaro que aspiraba a contender por la dirigencia, olió la inminente cargada hacia Marko y se negó a participar. Marko logró reelegirse en medio de acusaciones. Tere seguía con el as bajo la manga.

Vendría la renovación de la dirigencia local, dos fueron los contendientes, Javier Luévano, del grupo de Tere Jiménez, y Poncho Jurado, auspiciado por palacio mayor y cobijado por Toño en el evento de registro. Pasados los días Poncho advirtió el mal cálculo que había hecho y renunció a la pretensión, se sumó a Javier.

A las manifestaciones de dados cargados en el partido, Tere se pronunció por ir a una contienda interna, que la militancia determinara cuál de los dos aspirantes debiera ser el abanderado, Toño advirtió una trampa, manifestó que el partido estaba controlado por el grupo de Tere, sabía que ahí perdería la contienda interna, razón por la que gestionó en México un método diferente, conociendo lo que en estatutos está plasmado, por haber sido dirigente local, se propuso otro método, la consulta abierta a la ciudadanía, la encuesta, propuesta que fue aceptada por Tere y Marko.

Vendrían el cómo, el cuándo y el quién de las encuestas. Pónganse de acuerdo, expuso la dirigencia, y de ahí surgió otro prietito en el arroz, Toño acusó a Javier de haber filtrado a los Medios de Comunicación la fotografía y las preguntas de la encuesta, los ciudadanos ya sabían qué se preguntaría. Desde luego que deberán ser rediseñadas las preguntas.

Lo único que prevalece del acuerdo suscrito en conferencia de Prensa el pasado martes 16 de noviembre, fue la aceptación de ambos a hacer frente común, cerrar filas, sumarse a la campaña y no provocar más polarización, el enemigo, se dijo, está afuera.

El pacto de unidad quedaba sellado, con ello la posibilidad de que Toño saliera del partido y contendiera en Movimiento Ciudadano, partido con el que sostuvo múltiples charlas tendientes a convertirse en su candidato.

La opción de Morena vislumbrada como oportunidad de engullir Aguascalientes para colocar “zapato” electoral es muy remota, apuesta al choque de trenes panista y la nada imposible operación política de Martín Orozco hacia MC, en contra de su archienemiga Tere, pero Morena al momento no cuenta con candidat@ del tamaño de Tere o de Toño, además se enfrentará a las impugnaciones, pugnas y divisiones de sus tribus, por el quebradero de platos que dejó el Consejo Estatal al depurar la lista de pre-candidatos locales, lista que fue modificada por el partido en México, dejando fuera a una de las ungidas.

Por lo que toca al PRI, tendrá dependiendo de quién sea el candidato del PAN, la opción de ir o no en alianza. Me explico, el PRI celebró alianza legislativa con el PAN y el PRD, para las elecciones 2022 pretenden repetirla con la finalidad de frenar el avance de Morena, en el caso de Aguascalientes saben que van en caballo de hacienda con Tere, es la encomienda que tiene la dirigencia local, cuidar y fortalecerla, es la instrucción de Alejandro Moreno “Alito”, dirigente nacional del tricolor, ¿de no ir Tere, la aliada de “Alito”, fortalecerían a Toño? Me parece que no, irían con su propio candidato y medirían fuerza política. El PAN de no llevar al PRI de aliado perdería de menos 6 puntos, muy necesarios para una elección que pronostica reñida.

En cuanto a Movimiento Ciudadano, tendrá otra encrucijada, atender los intereses del gobernador o buscar consolidarse como fuerza política local, al igual que Jalisco y Nuevo León, ya sin Toño en la boleta, han buscado perfiles que garanticen sumar piso electoral; Carlos Urzua, ex-secretario de Hacienda del presidente López Obrador recibió la invitación; Anayeli Muñoz, ex-diputada local, también, y no descarto por el grupo de palacio mayor a la senadora Martha Márquez, quien renunció al PAN, acusando el secuestro del partido por un grupo, y desde luego habérsele negado la oportunidad de contender a la candidatura a la gubernatura.

El resto de los partidos ni necesidad de gastar tinta, son satélites y sólo cuidarán sus prerrogativas.

De modo que el mayor riesgo para el PAN será la operación soterrada desde los palacios dependiendo de quién gane la encuesta.

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