Redacción05/01/20223min567

La polémica participación de Gaby Castillo en “Enamorándonos”

Gabriela Sánchez Castillo
"Una cosa es que quiera que las mujeres nos unamos y otra que yo quiera ser amiga de una hipócrita cornuda como tú"

CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Esta semana una nueva polémica ha envuelto a quienes en algún momento formaron parte del programa “Enamorándonos”, y ahora tocó el turno de Gaby, Gabriela Sánchez Castillo, detenida el 3 de enero, acusada de fraude, junto a otro sujeto de nombre José Hareff, por entregar cheques sin fondos a cambio de autos de alta gama.

Durante su participación en el programa de Azteca, Gaby se caracterizó por ser muy directa y polémica en sus comentarios sobre lo que buscaba o no en un hombre, como cuando salió con Fito y Gaby dijo la razón por la que decidió terminar con él.

“La verdad Adolfo es una persona muy linda muy detallista, muy sumisa, pero yo no creo que se pueda formar algo simplemente porque no me siento bien con él en sociedad, yo busco una persona que al nivel conmigo se vea bien, gente bonita, y pues perdóname pero…”, expresó.

Algunas de sus frases más populares durante su paso por el programa fueron: “yo creo que lo único que hago mal es ser auténtica”. “Una cosa es que quiera que las mujeres nos unamos y otra que yo quiera ser amiga de una hipócrita cornuda como tú”, así como “cucaracha trepadora” y “¿Quieres ser como yo? No se puede nena, ni volviendo a nacer”.

A muchos de sus flechados bateó por no estar “a su nivel” o por no ser lo que ella buscaba, a muchas compañeras contestaba “sin tapujos” y no faltó quien le recordara que ella misma era la que pedía respeto a las mujeres pero era también la primera en insultarlas.

“Nadie como mujer merece que nos traten de humillar, se burlen de nosotras, Daniela hoy me solidarizo contigo, tenemos que estar unidas para que no permitamos que más hombres traten de sobajar el sentir de nosotras, tenemos que ver más allá”, dijo en uno de los programas.

En varios episodios, Gaby se caracterizó también por no dejar hablar a sus críticos, fueran hombres o mujeres.