Aguascalientes, México, Miercoles 12 de Diciembre de 2018
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Las vacaciones no son para todo tipo de personas

Hay gente a la que le angustia el tiempo libre e incluso se ve imposibilitada para planear actividades. (Agencias)
11/07/2018 10:58:00

Aguascalientes.- Mientras que algunos disfrutan del ocio, para las personas que están acostumbradas a mantenerse ocupadas los períodos de descanso pueden producirles trastornos físicos y emocionales, tal es el caso de quienes se jubilan y toman su período vacacional.

Hay gente a la que le angustia el tiempo libre e incluso se ve imposibilitada para planear actividades; el simple hecho de pensar en el ocio genera angustia, trastornos del sueño, enojo o depresión, que se reflejan en síntomas psicosomáticos como vómito, fiebre, diarrea o gripa, revelaron especialistas de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Asimismo unas simples vacaciones, fines de semana e incluso la jubilación no siempre son motivo de alegría, por el contrario, para ciertas personas son detonantes de estrés y tensión.

Estas afecciones se asocian a individuos obsesivos y perfeccionistas, preocupados en exceso por tener el control de todas sus acciones.

Aunque la llamada ‘enfermedad del ocio’ no es un diagnóstico aceptado por los especialistas de la salud, en la práctica clínica se ven personas que sufren angustia y algunas afecciones durante su tiempo libre, pues no saben qué hacer ni cómo desconectarse de la responsabilidad del trabajo.

En consecuencia se llegan a presentar una serie de síntomas psicosomáticos que deterioran la salud y calidad de vida de las personas.

Esta afección también puede considerarse un rasgo de la personalidad, principalmente se asocia a individuos obsesivos y perfeccionistas (personalidad tipo A), preocupados en exceso por tener el control de todas sus acciones; para ellos, los días de descanso son lo opuesto a hacer planes bien estructurados, y la espontaneidad los afecta.

Además, cuando llega la jubilación que trastoca el estilo de vida, algunas personas se enferman e incluso mueren, se suicidan o adquieren comportamientos adictivos.

Por su parte los jóvenes adictos al trabajo consideran los períodos de asueto como tiempo perdido y les aterra no hacer algo.

La complicación radica en que en estos momentos se encuentran a sí mismos, de alguna manera se confrontan con su individualidad, mientras que trabajar les permite estar lejos de las relaciones sociales afectivas.

Bajo este panorama, se podría afirmar que para ellos trabajar es una forma de protegerse de las enfermedades y elevar su autoestima, sobre todo en el caso de quienes ocupan puestos importantes, porque creen que afianzan su personalidad siendo groseros y agresivos con la gente a su cargo.

Por lo tanto los especialistas aconsejan enseñar a los jóvenes a diversificar las actividades que realizan para que aprendan a establecer un equilibrio entre el trabajo, la familia, los amigos y la recreación.

Redacción