Debaten ex alcaldes por título de concesión

Los ex alcaldes Alfredo Reyes y Fernando Gómez debatieron en la cabina de José Luis Morales (hidrocalidodigital)
28/09/2012 21:33:04
Aguascalientes, Ags.- El -rescate- del título de concesión de agua potable ejecutado hace 16 años por el primer gobierno municipal panista en la ciudad capital, y su posterior ampliación por diez años más, fueron acciones -ilegales-, al no estar previstas como alternativa en el contrato del título original suscrito en 1993.
No obstante, esta medida considerada en la auditoría realizada por el ITESM como -no tan mala y pésima-, en cada tiempo, tuvo su tufo político que permitió a Alfredo Reyes Velázquez mantenerse en la alcaldía, tras un fallido intento por -tumbarlo- mediante la figura de la desaparición de Poderes-.
En debate radiofónico en el programa INFOLINEA de José Luis Morales, para responder por sus actos realizados hace 19 y 16 años respectivamente, al frente de la Comuna, en el polémico proceso de concesión del servicio de agua potable,Fernando Gómez Esparza dijo que en su tiempo el servicio hidráulico se concesionó bajo condiciones de -equidad- y bajo un amplio capítulo de sanciones que obligaba a la concesionaria a cumplir determinados estándares de calidad en la prestación del servicio.
-Sanciones que lamentablemente dejaron de ejercerse al momento en que el título fue rescatado y modificado bajo condiciones muy diferentes a las que se establecieron en el primer contrato-, agregó.
-Bajo las nuevas reglas pactadas en 1996, el municipio perdió capacidad de defensa y protección de los usuarios del vital servicio, pues si bien se establecieron algunos tipos de sanción, no quedaron debidamente reglamentadas, lo que equivale a nada-, estableció a su vez el responsable de la auditoría practicada a CAASA-CCAPAMA, por encargo de la actual administración municipal.
Alfredo Reyes se defendió y dijo que en 1996, a tres meses de haber asumido la alcaldía, -tuvimos que rescatar el título firmado en los años de bonanza y cuando jubilosos marchábamos hacia el primer mundo, bajo el régimen de Carlos Salinas, porque las condiciones cambiaron diamentralmente, y nosotros no podíamos permitir que las tarifas del servico hidráulico indexaran una inflación de 160% como cerró 1994 y comenzó 1995, en plena debacle del sistema priísta.
-Además, el rescate fue conocido por la Secretaría de Gobernación, donde yo presenté los pormenores como un plan B, porque hubo un intento fallido del gobernador Otto Granados por aplicarme un golpe de estado, mediante la desaparición del Ayuntamiento.
-Me informaron en Gobernación, en plena reunión donde analizábamos la problemática del servicio de agua concesionado en Aguascalientes y el riesgo de reventarlo por inviable en ese momento, que en Aguascalientes mi gobernador, así me dijeron, me estaba preparando un golpe de estado y hasta avión me prestaron para regresar de inmediato y aplicar la figura del rescate-, reveló a 16 años de consumada dicha medida que de entrada le permitió a CAASA aumentar la vigencia del título por 10 años más -hasta el año 2023-, reducir el monto de participación municipal por facturación y eliminar prácticamente todas las vías de sanción.
El auditor Sergio Gómez, del ITESM, dijo que si bien el título original suscrito bajo el régimen priísta en 1993 -no fue tan malo-, el rescate y modificación del mismo en 1996 -fue pésimo, pues dejó inerme a la autoridad municipal frente a la empresa concesionaria-.
En el debate de más de una hora, Gómez Esparza admitió que la concesión fue una figura innovadora y experimental a nivel nacional porque -existía el proyecto de llevar el mismo modelo a 100 ciudades medias del país y se escogió a Aguascalientes para poner a prueba el proyecto-.
Además consignó que fue -un acierto- haber concesionado el servicio hidráulico, toda vez que el municipio carecía de capacidad técnica, de personal y de recursos financieros para emprender las obras indispensables para modernizar el viejo sistema de agua potable y alcantarillado.
Alfredo Reyes, a su vez, impugnó el resultado de la auditoría realizada por el ITESM por encargo de la administración en turno, y retó a la alcaldesa Lorena Martínez a decir -ahora que ya sabe el diagnóstico del sector agua, qué medidas va a emprender para corregirlas-.
Tanto Gómez Esparza como Reyes Velázquez, dijeron -no estar arrepentidos de haber otorgado, modificado y prolongado la vigencia del título de concesión del servicio de agua potable. -Estamos mejor en esta materia que si no lo hubiéramos hecho-, concretaron.
Aguascalientes, Ags.- El -rescate- del título de concesión de agua potable ejecutado hace 16 años por el primer gobierno municipal panista en la ciudad capital, y su posterior ampliación por diez años más, fueron acciones -ilegales-, al no estar previstas como alternativa en el contrato del título original suscrito en 1993.
No obstante, esta medida considerada en la auditoría realizada por el ITESM como -no tan mala y pésima-, en cada tiempo, tuvo su tufo político que permitió a Alfredo Reyes Velázquez mantenerse en la alcaldía, tras un fallido intento por -tumbarlo- mediante la figura de la desaparición de Poderes-.
En debate radiofónico en el programa INFOLINEA de José Luis Morales, para responder por sus actos realizados hace 19 y 16 años respectivamente, al frente de la Comuna, en el polémico proceso de concesión del servicio de agua potable,Fernando Gómez Esparza dijo que en su tiempo el servicio hidráulico se concesionó bajo condiciones de -equidad- y bajo un amplio capítulo de sanciones que obligaba a la concesionaria a cumplir determinados estándares de calidad en la prestación del servicio.
-Sanciones que lamentablemente dejaron de ejercerse al momento en que el título fue rescatado y modificado bajo condiciones muy diferentes a las que se establecieron en el primer contrato-, agregó.
-Bajo las nuevas reglas pactadas en 1996, el municipio perdió capacidad de defensa y protección de los usuarios del vital servicio, pues si bien se establecieron algunos tipos de sanción, no quedaron debidamente reglamentadas, lo que equivale a nada-, estableció a su vez el responsable de la auditoría practicada a CAASA-CCAPAMA, por encargo de la actual administración municipal.
Alfredo Reyes se defendió y dijo que en 1996, a tres meses de haber asumido la alcaldía, -tuvimos que rescatar el título firmado en los años de bonanza y cuando jubilosos marchábamos hacia el primer mundo, bajo el régimen de Carlos Salinas, porque las condiciones cambiaron diamentralmente, y nosotros no podíamos permitir que las tarifas del servico hidráulico indexaran una inflación de 160% como cerró 1994 y comenzó 1995, en plena debacle del sistema priísta.
-Además, el rescate fue conocido por la Secretaría de Gobernación, donde yo presenté los pormenores como un plan B, porque hubo un intento fallido del gobernador Otto Granados por aplicarme un golpe de estado, mediante la desaparición del Ayuntamiento.
-Me informaron en Gobernación, en plena reunión donde analizábamos la problemática del servicio de agua concesionado en Aguascalientes y el riesgo de reventarlo por inviable en ese momento, que en Aguascalientes mi gobernador, así me dijeron, me estaba preparando un golpe de estado y hasta avión me prestaron para regresar de inmediato y aplicar la figura del rescate-, reveló a 16 años de consumada dicha medida que de entrada le permitió a CAASA aumentar la vigencia del título por 10 años más -hasta el año 2023-, reducir el monto de participación municipal por facturación y eliminar prácticamente todas las vías de sanción.
El auditor Sergio Gómez, del ITESM, dijo que si bien el título original suscrito bajo el régimen priísta en 1993 -no fue tan malo-, el rescate y modificación del mismo en 1996 -fue pésimo, pues dejó inerme a la autoridad municipal frente a la empresa concesionaria-.
En el debate de más de una hora, Gómez Esparza admitió que la concesión fue una figura innovadora y experimental a nivel nacional porque -existía el proyecto de llevar el mismo modelo a 100 ciudades medias del país y se escogió a Aguascalientes para poner a prueba el proyecto-.
Además consignó que fue -un acierto- haber concesionado el servicio hidráulico, toda vez que el municipio carecía de capacidad técnica, de personal y de recursos financieros para emprender las obras indispensables para modernizar el viejo sistema de agua potable y alcantarillado.
Alfredo Reyes, a su vez, impugnó el resultado de la auditoría realizada por el ITESM por encargo de la administración en turno, y retó a la alcaldesa Lorena Martínez a decir -ahora que ya sabe el diagnóstico del sector agua, qué medidas va a emprender para corregirlas-.
Tanto Gómez Esparza como Reyes Velázquez, dijeron -no estar arrepentidos de haber otorgado, modificado y prolongado la vigencia del título de concesión del servicio de agua potable. -Estamos mejor en esta materia que si no lo hubiéramos hecho-, concretaron.
Fernando Lozano Galindo
hidrocalidodigital











