Rousseff conserva popularidad pese a desaceleración economía Brasil

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff (EFE)
14/08/2012 19:03:41
RIO DE JANEIRO / Reuters - La presidenta Dilma Rousseff sigue disfrutando de altos índices de aprobación dado que los brasileños se mantienen en general indemnes ante la reciente desaceleración económica del país, según un sondeo divulgado el martes.
El Gobierno de centro izquierda de Rousseff fue descrito como «excelente» o «bueno» por un 62 por ciento de las personas encuestadas en un sondeo de Datafolha, centro de investigación asociado a Folha de S. Paulo, uno de los principales diarios de la nación.
La lectura bajó sólo 2 puntos porcentuales desde el sondeo de Datafolha de abril y el declive se mantiene dentro del margen de error de la consulta.
Los altos niveles de aprobación para Rousseff se evidenciaron pese al hecho de que la economía brasileña, que en el 2010 se expandió un 7,5 por ciento, se desaceleró a casi la mitad de eso durante el último año.
Un sondeo semanal del Banco Central publicado el lunes estimó que la principal economía de América Latina crecerá menos de un 1,81 por ciento este año.
Pero analistas afirman que las billeteras de los votantes siguen si verse afectadas, en parte por las exenciones tributarias, por tasas de interés más bajas y por otras medidas gubernamentales destinadas a incentivar la demanda del consumidor.
«La aprobación sigue siendo alta porque la población todavía no ha percibido los efectos de la crisis económica», aseveró Mauro Francisco Paulino, director de Datafolha.
Paulino agregó que, en particular, la desaceleración no ha mermado el poder de compra de los brasileños de bajos ingresos, el porcentaje mayor del electorado y la base principal de apoyo del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Rousseff.
Sondeos recientes de otros encuestadores midieron un apoyo similar, también ligado a la confianza del consumidor.
Los resultados son comparables a los que disfrutaba el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mentor y predecesor de Rousseff, cuyos dos períodos en el cargo estuvieron marcados por un crecimiento económico sostenido.
La encuesta de Datafolha sugirió que Rousseff, que asumió la presidencia en enero del 2011, salió sin manchas de un juicio por corrupción de alto nivel, en el que estuvieron involucrados decenas de ex colegas, asesores y asociados del Gobierno de Lula.
El Gobierno de centro izquierda de Rousseff fue descrito como «excelente» o «bueno» por un 62 por ciento de las personas encuestadas en un sondeo de Datafolha, centro de investigación asociado a Folha de S. Paulo, uno de los principales diarios de la nación.
La lectura bajó sólo 2 puntos porcentuales desde el sondeo de Datafolha de abril y el declive se mantiene dentro del margen de error de la consulta.
Los altos niveles de aprobación para Rousseff se evidenciaron pese al hecho de que la economía brasileña, que en el 2010 se expandió un 7,5 por ciento, se desaceleró a casi la mitad de eso durante el último año.
Un sondeo semanal del Banco Central publicado el lunes estimó que la principal economía de América Latina crecerá menos de un 1,81 por ciento este año.
Pero analistas afirman que las billeteras de los votantes siguen si verse afectadas, en parte por las exenciones tributarias, por tasas de interés más bajas y por otras medidas gubernamentales destinadas a incentivar la demanda del consumidor.
«La aprobación sigue siendo alta porque la población todavía no ha percibido los efectos de la crisis económica», aseveró Mauro Francisco Paulino, director de Datafolha.
Paulino agregó que, en particular, la desaceleración no ha mermado el poder de compra de los brasileños de bajos ingresos, el porcentaje mayor del electorado y la base principal de apoyo del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Rousseff.
Sondeos recientes de otros encuestadores midieron un apoyo similar, también ligado a la confianza del consumidor.
Los resultados son comparables a los que disfrutaba el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mentor y predecesor de Rousseff, cuyos dos períodos en el cargo estuvieron marcados por un crecimiento económico sostenido.
La encuesta de Datafolha sugirió que Rousseff, que asumió la presidencia en enero del 2011, salió sin manchas de un juicio por corrupción de alto nivel, en el que estuvieron involucrados decenas de ex colegas, asesores y asociados del Gobierno de Lula.
Reuters











