EEUU sugiere evitar coerción en disputa Mar de China

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, comparece en rueda de prensa tras el encuentro que mantuvo con el ministro indonesio de Asuntos Exteriores, Marty Natalegawa, en Yakarta, Indonesia. (EFE)
03/09/2012 18:40:54
YAKARTA / Reuters - China y sus vecinos del sudeste asiático deben avanzar con decisión en un código de conducta que ayude a resolver las disputas ligadas al Mar de China Meridional, y deberían evitar las amenazas y la coerción que han incrementado la tensión en la zona, dijo la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
La funcionaria, quien está de visita en Indonesia antes de un viaje a China el martes, indicó que le dirá a Pekín y a otros demandantes involucrados en la disputa que es esencial volver a la diplomacia y avanzar hacia un acuerdo en los próximos meses.
«Estados Unidos no toma una posición en reclamos territoriales (...) pero creemos que las naciones de la región deberían trabajar mancomunadamente para resolver las disputas sin coerción, sin intimidación, sin amenazas y por supuesto sin el uso de la fuerza», dijo el lunes Clinton.
El Mar de China Meridional es uno de una serie de temas destacados que surgieron desde que el Gobierno del presidente Barack Obama anunció que la atención de Estados Unidos estaba «girando» hacia la región Asia-Pacífico tras años de involucrarse militarmente en guerras en Irak y Afganistán.
También se destacan disputas sobre territorios marítimos que involucran a China y aliados clave de Estados Unidos como Corea del Sur y Japón, lo que ayudó a complicar aún más las relaciones entre Washington y Pekín en momentos en que ambos países se acercan a transiciones políticas este año.
Las declaraciones de Clinton en Indonesia se focalizaron en las repercusiones del encuentro en julio de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por su sigla en inglés), donde los esfuerzos por acordar un enfoque común sobre las tensiones territoriales con China generaron desorden, aumentando el temor de mayores choques.
La declaración de soberanía por parte de Pekín sobre una amplia extensión del Mar de China Meridional colocó al gigante asiático directamente en contra de Vietnam y Filipinas, mientras que Brunei, Taiwán y Malasia también reclaman otras parte de la región, convirtiéndola en la zona potencialmente más conflictiva en términos militares.
China se ha resistido a las propuestas de un código multilateral de conducta, prefiriendo intentar negociar las disputas con cada uno de los demandantes individuales, mucho menos poderosos.
Pekín también ha aumentado su actividad en la región, incluso estableciendo una guarnición militar en una isla en disputa, y acusó a Washington de buscar generar problemas lejos de casa.
Clinton visitará Pekín, donde se reunirá el miércoles con altos funcionarios chinos, entre ellos el saliente presidente Hu Jintao y el vicepresidente Xi Jinping, el hombre asignado para reemplazar al máximo líder tras un Congreso del Partido Comunista más adelante este año.
La funcionaria estadounidense manifestó que su mensaje será que es tiempo de calmar las aguas y que un código de conducta acordado mutuamente es la mejor forma de hacerlo.
«Es crucial que continúe el trabajo que ha comenzado sobre el código de conducta. Estados Unidos cree que ninguna de las partes debería tomar una medida que incremente las tensiones o hacer algo que pueda ser visto como coercitivo o intimidante para avanzar en sus reclamos territoriales», dijo Clinton.
«Esto es por el interés de todos y es momento de la diplomacia», expresó Clinton. «Estaré debatiendo estos asuntos en Pekín con los líderes chinos. Creo que podemos avanzar antes de la Cumbre de Asia del Este», agregó haciendo referencia a la conferencia que se celebrará en noviembre en Camboya.
La funcionaria, quien está de visita en Indonesia antes de un viaje a China el martes, indicó que le dirá a Pekín y a otros demandantes involucrados en la disputa que es esencial volver a la diplomacia y avanzar hacia un acuerdo en los próximos meses.
«Estados Unidos no toma una posición en reclamos territoriales (...) pero creemos que las naciones de la región deberían trabajar mancomunadamente para resolver las disputas sin coerción, sin intimidación, sin amenazas y por supuesto sin el uso de la fuerza», dijo el lunes Clinton.
El Mar de China Meridional es uno de una serie de temas destacados que surgieron desde que el Gobierno del presidente Barack Obama anunció que la atención de Estados Unidos estaba «girando» hacia la región Asia-Pacífico tras años de involucrarse militarmente en guerras en Irak y Afganistán.
También se destacan disputas sobre territorios marítimos que involucran a China y aliados clave de Estados Unidos como Corea del Sur y Japón, lo que ayudó a complicar aún más las relaciones entre Washington y Pekín en momentos en que ambos países se acercan a transiciones políticas este año.
Las declaraciones de Clinton en Indonesia se focalizaron en las repercusiones del encuentro en julio de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por su sigla en inglés), donde los esfuerzos por acordar un enfoque común sobre las tensiones territoriales con China generaron desorden, aumentando el temor de mayores choques.
La declaración de soberanía por parte de Pekín sobre una amplia extensión del Mar de China Meridional colocó al gigante asiático directamente en contra de Vietnam y Filipinas, mientras que Brunei, Taiwán y Malasia también reclaman otras parte de la región, convirtiéndola en la zona potencialmente más conflictiva en términos militares.
China se ha resistido a las propuestas de un código multilateral de conducta, prefiriendo intentar negociar las disputas con cada uno de los demandantes individuales, mucho menos poderosos.
Pekín también ha aumentado su actividad en la región, incluso estableciendo una guarnición militar en una isla en disputa, y acusó a Washington de buscar generar problemas lejos de casa.
Clinton visitará Pekín, donde se reunirá el miércoles con altos funcionarios chinos, entre ellos el saliente presidente Hu Jintao y el vicepresidente Xi Jinping, el hombre asignado para reemplazar al máximo líder tras un Congreso del Partido Comunista más adelante este año.
La funcionaria estadounidense manifestó que su mensaje será que es tiempo de calmar las aguas y que un código de conducta acordado mutuamente es la mejor forma de hacerlo.
«Es crucial que continúe el trabajo que ha comenzado sobre el código de conducta. Estados Unidos cree que ninguna de las partes debería tomar una medida que incremente las tensiones o hacer algo que pueda ser visto como coercitivo o intimidante para avanzar en sus reclamos territoriales», dijo Clinton.
«Esto es por el interés de todos y es momento de la diplomacia», expresó Clinton. «Estaré debatiendo estos asuntos en Pekín con los líderes chinos. Creo que podemos avanzar antes de la Cumbre de Asia del Este», agregó haciendo referencia a la conferencia que se celebrará en noviembre en Camboya.
Reuters











