Aguascalientes, México, Jueves 11 de Febrero de 2016
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Mujeres al poder.

03/01/2016 |
Uno de mis grandes referentes en política es Margaret Thatcher: La dama de hierro. Sus políticas públicas, ciertamente, fueron muy criticadas, principalmente desde el socialismo. La clase obrera británica la odiaba, los sindicatos la detestaban, pero al final, los resultados, económicos sobre todo, le dieron la razón y logró, por si no fuera poco, junto con su inseparable amigo y aliado Ronald Reagan, terminar con ese monstruo que devoró la libertad de millones que fue la Unión Soviética.

Thatcher hizo lo que debía. Fue una mujer que cumplió con el deber de su tiempo.

Pero, por un momento olvidémonos de sus acciones de gobierno, de su ideología, de su evidente radicalismo anti comunista. Quedémonos con una sola idea. Thatcher gobernó uno de los países más poderosos del mundo durante once años consecutivos, en medio de grandes turbulencias, en una etapa en la que las mujeres apenas pintaban en política. Cierto es que a lo largo de la historia han habido grandes mujeres estadistas: Catalina de Medicis, Isabel la Católica, la emperatriz Cixi, por mencionar algunas, pero han sido excepciones a la regla.

Cuando veo videos de las sesiones de la Cámara de los Comunes donde Thatcher defendía a su Gobierno y respondía a las preguntas de la oposición, me resulta extraño ver que era una mujer la que lideraba todo ese aparato integrado en su totalidad por varones: el Parlamento británico. Era una mujer la que mandaba en Inglaterra. Vestida como una elegante aunque sobria ama de casa, con su peinado impecable, una dama, rodeada de hombres, comandaba los destinos de toda una nación, de una gran nación. Fue ella la que ordenó al Ejército británico rescatar las Islas Malvinas, tomadas indebidamente por Argentina. Fue ella, con un carácter y una voluntad espartanas, la que junto con Reagan derribó a la URSS. Una mujer en medio de miles de varones que la respetaban, acaso le temían. Ahora. ¿Fue el Gobierno de Margaret Thatcher producto de una ley de cuotas de género? No. Su gobierno fue producto de su trabajo y de su voluntad, de su tenacidad, de su obstinación, de su terquedad. La continuidad histórica del Reino Unido ciertamente abonó para que una mujer llegara a la cúspide del poder. En Inglaterra no hay grandes cambios radicales. Todo se mueve con tranquilidad. Por eso es la democracia más antigua y estable de la historia.

La situación en México es, por desgracia y por historia, distinta. Aquí se ha tenido que recurrir a leyes para que las mujeres entren en política. Pero desde mucho antes que se establecieran estas leyes con las que yo no concuerdo, ya existían políticas sobresalientes que tuvieron que enfrentarse -como Thatcher- a un machismo de la clase política, para abrirse paso en los espacios de poder.

Este año que comenzamos podría significar un antes y un después en el papel que las mujeres juegan en la política, tanto local, nacional, como internacionalmente. Por ejemplo en Aguascalientes podríamos tener a nuestra primera gobernadora de la historia. Lorena Martínez no está donde está por cuotas de género. Está ahí por su carácter y su férrea voluntad. Si llega de gobernadora no habrá sido porque una ley así lo permitió. Llegará porque trabajó para ello. Pero podría darse otra situación que sería todavía más extraordinaria. Que por primera vez en la historia dos mujeres ocuparan los cargos políticos más importantes de Aguascalientes. El de gobernadora y el de alcaldesa de la capital. A muchos sexistas esta posibilidad seguramente les vomite. A mí me da curiosidad. Gobernadora y alcaldesa. ¿suena raro no?. A nivel nacional el 2016 puede ser el año en el que Margarita Zavala consolide su liderazgo al interior del PAN. La señora de Calderón es una política inteligente que levanta la simpatía de millones. Muchos la votarían si se postulara para presidente. Aunque para que esa historia se concrete todavía falta tiempo. Y a nivel mundial es muy probable que dentro de un año, Hillary Clinton sea la presidenta electa del país más poderoso del mundo. Imagínense dentro de tres años. Presidente de Estados Unidos. Presidenta de México. Gobernadora de Aguascalientes. Alcaldesa de la ciudad.

Ahora. No por ser mujeres quiere decir que serán buenas gobernantes. Si la situación se les da, ellas tendrán que demostrar, como lo han hecho hasta ahora, su valía. Demostrarle al mundo de una vez por todas que mujeres y hombres somos, sí diferentes, pero igual de capaces para asumir responsabilidades mayúsculas. ¿O acaso no se lo ha demostrado al mundo en los últimos año la señora Angela Merkel, la “canciller y jefa indiscutible de Europa”? El 2016 puede ser el año de las mujeres. Está en ellas aprovecharlo. Ojalá le hagan honor a Margaret Thatcher.

Mi twitter: @enricoags
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