Aguascalientes, México, Martes 29 de Julio de 2014
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Bahena

27/07/2014 |
Se fue de Aguascalientes como uno de los Comandantes de Zona Militar más queridos y respetados por la sociedad hidrocálida en las últimas décadas. Su relevo, hace poco más de tres años, nos impactó a los muchos que ya nos habíamos acostumbrado a tenerlo cerca. Pero así es el Ejército. La disciplina es férrea y la obediencia de sus soldados, oficiales y mandos debe ser absoluta. Justamente en eso reside la grandeza del Instituto Armado.

Eduardo Bahena Pineda nació el 31 de enero de 1952 en Iguala, Guerrero. Sin embargo muy pronto se mudó a la Ciudad de México donde vivió su niñez y juventud. A los 15 años ingresó al Heroico Colegio Militar influido por su papá que siempre quiso tener a un hijo en el Ejército.

Como estudiante se caracterizó por su disciplina y constancia, pero también por su ambición por adquirir conocimientos distintos a los militares lo que lo motivó a estudiar simultáneamente la carrera de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, con la venia –claro está- del Ejército. 

En cuanto a su formación militar hizo la licenciatura en Administración Militar en la Escuela Superior de Guerra, la maestría en Administración de Seguridad y Defensa Nacionales, en el Colegio de la Defensa Nacional, y los diplomados de Estado Mayor Conjunto y de Mando y Estado Mayor General, en la Escuela Superior de Guerra y de Formación de Oficiales del Arma de Infantería en el Heroico Colegio Militar.

Además tomó diversos cursos en el extranjero como por ejemplo el de Desplazamiento en Alta Montaña, en la Escuela Militar de Alta Montaña en Chamonix, Francia y el de Tiro de Artillería de 155 MM, en la Escuela Militar de Artillería en Draguinon, Francia.

Eduardo Bahena fue agregado militar en Francia y en Gran Bretaña.

Uno de los cargos más destacados que tuvo en su largo camino por el Ejército fue el de Jefe de Ayudantes del Presidente de la República. El Jefe de Ayudantes es la sombra del ciudadano Presidente, debe ir siempre detrás de él, estar atento –las 24 horas del día- a sus movimientos y necesidades.

Antes de llegar a Aguascalientes fue Jefe de Estado Mayor de la 22 Zona Militar en Toluca, Jefe de Estado Mayor de la 5 Brigada de Infantería en Oaxaca, Comandante del 23 Batallón de Infantería en Chihuahua y Comandante de la Guarnición Militar en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

El General Bahena, como es conocido por casi todos, llegó a Aguascalientes el primero de marzo del año 2009. En el Estado estaba ya, desde hacía meses atrás, el General Rolando Eugenio Hidalgo Eddy, que arribó al Estado por recomendación –o por órdenes mejor dicho- de la Federación para ocupar el cargo de secretario de Seguridad Pública Estatal. En aquellos tiempos la Entidad era un desastre. El narcotráfico se había infiltrado en las corporaciones policíacas, distintos cárteles se disputaban el territorio hidrocálido y los que ya operaban aquí no le daban tregua a la sociedad civil. No había día en que no hubiera un hecho sangriento. No era extraño que estaciones de radio como La Mexicana, interrumpieran todos los días su programación para transmitir en directo una balacera, una persecución o un homicidio. Tampoco era raro enterarse que un destacado empresario había sido secuestrado. Las carreteras estatales eran zona de guerra.

El panorama era pues oscuro y sangriento y el futuro parecía desolador. Los hidrocálidos, por primera vez en su historia, sintieron miedo, mucho miedo.

Pero fue entonces que el destino quiso que estos dos generales, de carácter y modos diametralmente opuestos, se encontraran en este pequeño Estado de la República que pedía a gritos seguridad.

El General Eddy, de carácter fuerte, muy directo y siempre echado para delante, y el General Bahena, discreto, frugal y hasta diplomático, fraguaron juntos una estrategia que terminó devolviéndole buena parte de la tranquilidad perdida a Aguascalientes.

Años después, con un Estado pacificado, pero con la presencia todavía de grupos criminales que seguían causando problemas, llegó Felipe Muñoz y formó, junto con los generales, un trinomio perfecto.

El prudente General Bahena, además de ser efectivo en su trabajo, era alguien diplomático, afable y cercano a la gente. Cuando algún ciudadano en apuros llamaba a la Zona Militar, él personalmente contestaba el teléfono y resolvía el problema, pero de forma discreta, sin operativos vistosos.

Por si fuera poco a Bahena le gustaba siempre salir a hacer trabajo de campo. En una ocasión, y esto lo narró en su momento José Luis Morales en su programa radiofónico, estuvo a punto de perder la vida cuando, en un operativo por la zona limítrofe entre Aguascalientes y Zacatecas, un grupo de sicarios emboscó a su convoy que –afortunadamente- reaccionó a tiempo a la agresión. Una bala le hizo un hoyo -que yo personalmente vi- a la parte más alta del asiento del copiloto de la pick up verde –no blindada- del Ejército en la que iba el General, y el General iba precisamente de copiloto.

Pero ni esto ni todos los peligros a los que tenía que enfrentarse a diario mermaban su templanza y equilibrada personalidad. En las reuniones con sus amigos el más amable, el más sereno, el más centrado era precisamente él, como si su trabajo no fuera extremo y peligroso, como si sus días no estuvieran llenos de adrenalina y tensión.

Una de las mayores cualidades del General Bahena fue siempre su trato con la gente. Como ya lo mencioné, cuando alguien tenía una emergencia y llamaba al Campo Militar él personalmente respondía y lo hacía amablemente. Pero su buen trato no era sólo para con los ciudadanos y amigos, su buen trato era también y en primer lugar para con la gente que trabajaba con él. Pese a ser muy estricto y disciplinado, Eduardo Bahena trataba a su gente con el mayor respeto y dignidad. Los trataba como lo que son, seres humanos.

Por todo lo anterior, la noticia del regreso del General Eduardo Bahena a Aguascalientes ha sido positiva por donde se le quiera ver. Si lo que busca el gobernador CLT con este nombramiento es tener a alguien que imponga orden y disciplina en su gobierno, lo tendrá. Si lo que quiere es a alguien que coordine el trabajo de seguridad pública y procuración de Justicia, lo tendrá. Si lo que desea es a alguien que sirva de canal político con los diferentes sectores de la sociedad, lo tendrá. En su persona Bahena reúne características que pocos políticos poseen a la vez: es disciplinado, observador, inteligente, prudente, discreto, diplomático, pero cuando se lo requiere, duro y enfático. Pero Bahena es, sobre todo, una persona que sabe guardar lealtades. Es un militar caballero.

 

Twitter: @enricoags

 
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