Aguascalientes, México, Viernes 29 de Abril de 2016
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           
 

España en líos

28/04/2016 |
Por primera vez en su historia España tendrá que repetir elecciones después de que ninguna fuerza política lograra formar gobierno.
En las elecciones pasadas el partido más votado fue el Partido Popular (de derechas), sin embargo no alcanzó las posiciones necesarias en el Congreso de los Diputados para que su líder, Mariano Rajoy, lograra ser investido presidente. Sin embargo, al ser el partido más votado, el rey Felipe VI le pidió formar gobierno. Pero Rajoy declinó. Sabía perfectamente que no tendría los votos y que haría el ridículo. Hubo una nueva ronda de contactos del Jefe de Estado con los líderes de las fuerzas políticas. Al término de esa ronda, Don Felipe le pidió a Pedro Sánchez, líder del segundo partido más votado, el PSOE (de izquierdas), que intentara formar gobierno. El secretario general socialista aceptó el reto e hizo un tremendo ridículo al ser el primer candidato en la historia de la joven democracia española en no lograr ser investido presidente del gobierno en una sesión de investidura.
Sánchez de plano no supo qué hacer, o quizás no podía hacer nada. Se alió con Ciudadanos (centroderecha), el cuarto partido más votado, lo que provocó la rabia de Podemos (extrema izquierda), el tercero más votado. Sánchez tenía sobre la mesa dos opciones reales, pero no quiso tomarlas porque sabía que serían su perdición. Una era hacer una coalición de gobierno con el eterno enemigo del PSOE, el Partido Popular. Si así lo hubiera querido, Pedro bien hubiera podido negociar a espaldas de Rajoy con los populares para formar un gobierno “de estabilidad” Él como presidente, un popular como vicepresidente, y la mitad de los ministerios repartidos. Se preguntarán ustedes, ¿qué une a estos dos institutos políticos enfrentados ideológicamente? Su desprecio y temor por Podemos, que para muchos es un verdadero riesgo para España. La otra opción del PSOE era precisamente aliarse con Podemos. Pero como digo, las dos opciones eran para Pedro Sánchez muy peligrosas. Una alianza con el PP hubiera provocado que millones de socialistas se sintieran traicionados y se fueran a Podemos. Una alianza con Podemos hubiera provocado una fuga de capitales de España, la desestabilización de la economía y -por si no fuera poco- el acceso al poder a auténticos genios de la política que hubieran terminado quedándose con todo. Pablo Iglesias hubiera sido un vicepresidente demasiado listo para un presidente tan torpe como Sánchez. Para conocer un poco la genialidad y ambición de Pablo Iglesias traigo a colación aquí lo que el carismático político dijo hace varios meses en una conferencia de prensa, en medio de las negociaciones para la investidura de un gobierno. Arropado por su grupo compacto, Iglesias se propuso como aliado de gobierno del PSOE, se destapó como vicepresidente y le pidió a Sánchez los siguientes ministerios: Defensa, Economía, Fomento y Trabajo y el control de Radio y Televisión Española, entre otras posiciones que no recuerdo. Nada tonto el señor Iglesias quería tener el control sobre tres pilares del Estado Español: Las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y los medios de comunicación. Así hubiera controlado la fuerza del Estado, la información del Estado y la propaganda estatal. Alguien seguramente le hizo ver a Sánchez que aliarse con Iglesias era como aliarse con el diablo.
Así de complicado está el panorama en España. Dentro de pocos meses habrá nuevamente elecciones. Desconozco si el PP volverá a ir con Rajoy, tampoco sé si Pedro Sánchez repetirá como candidato socialista. Lo que sí sé es que Pablo Iglesias, si alguien no lo frena, seguirá siendo el fiel de la balanza en España y el dolor de cabeza para “la casta”, como él llama a los políticos y empresarios españoles y para la Corona.