Aguascalientes, México, Sabado 30 de Julio de 2016
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Cuando un tiburón pone en su lugar a un pequeño pez farol.

29/07/2016 |
No me detendré a analizar el discurso que dio el miércoles por la noche el presidente Barack Obama durante el tercer día de la Convención Demócrata. Diré simplemente que fue brillante, extraordinario. Si algo necesitaba Clinton en esa velada era precisamente un mensaje tan contundente como el que dio su ex jefe. Si no lo vieron háganlo y disfrútenlo. Sin embargo, del discurso del que hoy quiero hablar es del que dio Michael Bloomberg, el multimillonario ex alcalde de Nueva York, que se apersonó en la convención como un político independiente, un “outsider”, que fue a pedir el voto de los independientes, de los que no tienen partido a favor de Hillary Clinton.

Haré primero un comparativo de la cantidad de dinero que tienen Bloomberg y Trump. ¿Por qué? Pues porque Trump se ha vendido a los americanos como un exitoso hombre de negocios sumamente rico. Ese es su fuerte, “su inmensa riqueza”, “su enorme habilidad para hacer negocios”. De acuerdo a la última lista de Forbes, Donald Trump tiene una fortuna estimada en 4.5 billones de dólares. Ocupa, según la revista, la posición 324 entre las personas más ricas de planeta. La misma publicación señala que Bloomberg por su parte tiene una fortuna de 47.5 billones de dólares y es por lo tanto el octavo hombre más rico del mundo. O sea que si hablamos de dinero, Trump es un rico cualquier comparado con el billonario Bloomberg. Como el mismo ex alcalde de Nueva York lo recordó en su discurso él no recibió de su papá rico un cheque de un millón de dólares para poner su primer negocio (como Trump). El exitoso empresario y popular político es un auténtico “self made”. ¿Qué quiere decir esto? Que se hizo así mismo. Construyó un auténtico imperio mediático y financiero desde cero, no lo heredó. A diferencia de Trump la reputación de Bloomberg es impecable como hombre de dinero sin decir que es diez veces más rico que él. O sea que es un tipo que sí tiene autoridad, llamémosla moral, para criticar y desenmascarar a un farsante, a un estafador. Y así lo hizo. Sin rodeos.

Bloomberg dijo que era neoyorquino y que sabía por lo tanto identificar a distancia a un timador, refiriéndose obviamente al candidato republicano. Enseguida señaló que la mayor riqueza de Trump era su hipocresía y para rematar se preguntó. ¿Dice Trump que quiere liderar al país como lleva sus negocios? “Dios nos salve”.

Fue sin duda el discurso más directo y demoledor en contra de Donald Trump no sólo por su contenido sino por quién lo dio. Fue una crítica de un verdadero magnate hacia un simple empresario rico y farol. De un verdadero zorro de los negocios contra un sujeto que lo único que sabe hacer es engañar y venderse como alguien exitoso, un show man. Fue como si un tiburón llegase a aplacar a un pequeño pez engreído que presume de sus logros a otros pequeños peces. Si la crítica hubiese venido de un activista social, de un integrante del movimiento ocuppy, de un mediano empresario, de un profesionista desempleado entonces yo no lo hubiera dado tanta importancia. No es por hacerlos menos pero el sentimiento adverso sería lógico y las palabras perderían su valor. El asunto es que la crítica vino de un gigante de los negocios. Eso sí que debió dolerle a Trump. Sumémosle a este hecho que Bloomberg es un independiente. Cuando se presentó para alcalde de Nueva York lo hizo por el partido Republicano, luego renunció y se fue al Demócrata para finalmente salirse de los partidos y declararse independiente. Liberal en lo social pero conservador en lo económico, Bloomberg aceptó que no coincide en todos los postulados ni con el partido Demócrata ni con Hillary, sin embargo instó a los independientes como él, a quienes no saben por quién votar, a hacerlo por la ex primer dama. El voto útil contra un demente.

El miércoles fue sin duda el mejor día para Hillary. Se veía en la sonrisa de su marido, el ex presidente Clinton. Obama, Biden y Bloomberg. Todos alineados con ella y contra Trump. Seguro que con tantas adhesiones y buenos discursos Hillary cerrará la semana aventajando nuevamente a su rival.

@enricoags