Aguascalientes, México, Domingo 15 de Julio de 2018
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25/05/2018 |
Algún día, al calor de la campaña presidencial en EUA hace ya casi dos años, escribí que la elección de presidente de los Estados Unidos sería más importante y tendría mayor impacto (positivo o negativo según los resultados) para Aguascalientes que la elección de presidente de México e incluso que la elección de gobernador. A las horas de haber escrito eso pensé que quizás había exagerado. Pero hoy creo que el tiempo me da la razón. De aprobarse lo que Donald Trump tiene en mente, es decir, imponer nuevos aranceles a los vehículos importados a EUA "por cuestiones de seguridad", la economía de nuestro estado que depende entre un 35 y un 40 por ciento de ese sector quebraría en cuestión de meses, se perderían miles de empleos y decenas de miles de familias terminarían en las calles. Lo mismo le podría suceder a Guanajuato, a San Luis Potosí e incluso a Querétaro. En síntesis, una medida tan drástica como la que Trump ya amenazó nos hundiría a todos.

El arancel del que habla Donald Trump podría ser de hasta un 25 por ciento. El año pasado nuestro país exportó 2.33 millones de vehículos. Estados Unidos compra el 75 por ciento de los vehículos que salen de nuestras fábricas armadoras. ¿Se imaginan ustedes el golpe económico y por lo tanto social que tendrían para Aguascalientes un arancel tan elevado como el que Trump ya dijo que quiere poner? No exagero amigas y amigos, sería el caos.

Pero hay dos buenas noticias dentro de esta amenaza del mandatario estadounidense. La primera es que por muy poderoso que pueda ser el presidente de EUA existen lobbies como el automotriz, con demasiada influencia dentro del Congreso de EUA, que presionarían con todo a los congresistas, senadores y a través de ellos al presidente para que diera marcha atrás en su ridícula idea.

La segunda buena noticia es que las amenazas de Trump por lo regular no llegan a concretarse pues éstas son utilizadas por el magnate más bien para conseguir un propósito mayor. Es muy probable que esta amenaza de imponerle un arancel del 25 por ciento de los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos sea solamente una estrategia, al puro estilo Trump, para ganar algo más en la renegociación con México y Canadá del Tratado de Libre Comercio. Así le ha hecho cualquier cantidad de veces. Hace amenazas terribles y al final da su mano a torcer o logra su cometido. Y si no estudien ustedes el caso de Corea del Norte.

Pero mientras tanto créanme cuando les digo que, al menos para Aguascalientes y para toda la zona Bajío, cualquier modificación importante al TLC sería mucho menos peligrosa para nuestra economía que una política arancelaria tan dura como la trae en mente Trump para el sector automotriz. De concretarse, que lo dudo, sería el final. Así de simple.