Aguascalientes, México, Viernes 16 de Noviembre de 2018
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¡Es un honor estar con Obrador!

31/08/2018 |
Ese fue el cántico unánime que se escuchó el miércoles al mediodía en la Cámara de Diputados luego de que la aplanadora morenista rindiera protesta. La emoción no pudo ser contenida por los nuevos representantes populares. En la Cámara de Senadores (qué bueno que exista una cámara alta) hubo otro ambiente, mucho más formal, pero en San Lázaro lo que parecía que había allí era una fiesta popular de seguidores de AMLO festejando el inicio de una nueva era. Los morenistas, añejos y conversos, se olvidaron de las formalidades y decidieron convertir su primer día como diputados federales en un jolgorio en honor a López Obrador. Pero, siendo sensatos y ante la ola de críticas de los enemigos de López Obrador por el comportamiento de sus diputados, ¿hicieron éstos algo incorrecto al gritar loas en honor a su líder?, ¿actuaron de manera incorrecta los nuevos legisladores federales al celebrar con júbilo el inicio de lo que ellos llaman la cuarta transformación? Yo creo que no. Basta con retroceder seis años atrás para recordar el júbilo de los senadores y diputados federales priístas por el regreso en aquel entonces del PRI al poder. No cabían de alegría. ¡Y cómo no! Un partido acostumbrado a gobernar volvía a hacerlo luego de doce años. Pero retrocedamos todavía más en el tiempo. Hagámoslo doce años. En la turbulenta toma de posesión de Felipe Calderón como presidente de México, aquella en la que el entonces presidente entrante tuvo que entrar a San Lázaro por la puerta de atrás y fuertemente resguardado por elementos del Estado Mayor Presidencial, los diputados y senadores del PAN, para acallar las protestas de los adeptos a AMLO, se la pasaron gritando durante toda la sesión un vibrante ¡sí se pudo! Bueno, hasta el presidente saliente Vicente Fox se sumó al grito con una risa burlona que delataba su satisfacción por haberle ganado la partida a Andrés Manuel.

Así que no exageremos. Los nuevos representantes populares de MORENA están en todo su derecho de celebrar su llegada al poder y de gritar lo que quieran en cualquiera de las cámaras. Pero eso sí. Hay límites. Y en muy poco tiempo los miembros de las bancadas de MORENA en ambas cámaras deberán asimilar que ahora son el partido en el poder y deberán hacer lo que el pueblo quiso que hicieran: gobernar.