Aguascalientes, México, Domingo 23 de Septiembre de 2018
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La crisis local del PRI

05/09/2018 |
El honor en la cuestión del mar manda que cuando un barco se hunde, con él se hunde su capitán. Pero no los marineros. A ellos se les permite saltar para salva sus vidas. Algo así está pasando con el PRI. Los marineros, militantes de toda la vida que alguna vez ocuparon algún cargo destacado o que incluso todavía lo ocupan, están saltando al mar para salvar sus vidas políticas. Saben que el PRI es una embarcación sin rumbo que conforme pasan los días se hunde cada vez más. Por eso no me ha resultado para nada extraño que en los últimos días hayan renunciado a su militancia como priístas personajes como Adrián Ventura, ex-alcalde y Mario Guevara, ex-diputado local y delegado del INFONAVIT. Ambos miembros de familias priístas de abolengo que sin embargo ven hoy decepcionados cómo el PRI, a nivel nacional, pero especialmente a nivel local, no ha podido o no ha querido darse cuenta de que atraviesa por el peor momento de su historia.

Tanto Ventura como Guevara acusan a un grupo, el de Lorena Martínez, de tener secuestrado al partido. Yo no sé si Lorena tenga o no secuestrado al PRI. Es más, no sé si le siga interesando la política o el PRI, pero lo que sí es un hecho es que uno de sus colaboradores más cercanos, Enrique Juárez, no ha querido entender que su tiempo al frente de ese partido ya pasó y que por dignidad, después de los desastrosos resultados del pasado primero de julio, tendría ya que haber renunciado. Él mejor que nadie lo sabe. Vamos, él mismo se siente incómodo en esa posición en la que ya casi nadie le hace caso. ¿Por qué no renuncia?, ¿qué o quién lo ata a la presidencia del partido?, ¿por qué no provoca con su renuncia una verdadera discusión de hacia dónde tiene que ir ese instituto político a nivel local? Me cuesta trabajo creer que el PRI vaya a morir. No obstante, con actitudes como la de Juárez de no querer reconocer que su permanencia ya no abona nada, lo que muchos desean, es decir la muerte del PRI, parece estar a la vuelta de la esquina. Aún está tiempo Juárez de lograr con su salida una sacudida en el PRI que le permita en 2019 si quiera buscar algunas de las posiciones que estarán en juego en las elecciones municipales.