Aguascalientes, México, Sabado 17 de Noviembre de 2018
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…Y comenzaron las campañas políticas

06/04/2018 |
Las modificaciones que el Poder Legislativo en su carácter de Constituyente Permanente le hizo a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 2013 en materia electoral trajo consigo la desaparición del muy famoso COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) y la creación de nuevas leyes que fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación entre marzo y mayo del 2014, a saber: Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales; Ley General en Materia de Delitos Electorales; Ley General de Partidos Políticos; Ley Federal de Consulta Popular y la reforma a algunos artículos de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación. Es en esta amplia y detallada normativa (casi 900 artículos) donde los diputados y senadores plasmaron las reglas de las contiendas electorales, entre muchas otras cosas y donde encontramos el período de precampaña y el de campaña divididos por un tiempo al que se le ha llamado intercampañas por la necesidad lingüística y conceptual de definir lo indefinido.

Cuando se discutió la línea de tiempo del Proceso Electoral Federal se pretendió tomar en cuenta el reclamo general de la población que exigía que el tiempo de campañas se redujera porque se consideraba excesivo. Pero…las buenas intenciones no siempre traen consigo los mejores resultados. Bien dicen por ahí que el camino al infierno está pavimentado de ellas.

Este año con motivo de la elección de Presidente de la República ha sido más que evidente que sumando los tres períodos pareciera que la campaña se alargara interminablemente. La gran mayoría de la población no distingue entre uno y otro período aunque con tal de acatar la ley, los partidos políticos manejan las figuras de precandidatos primero y luego de candidatos. Es una lamentable simulación provocada por una muy deficiente legislación y los acuerdos que llevaron a ella en la Cámara de Diputados que fue su cámara de origen. Pero bueno, así estamos y mientras el Congreso no modifique las reglas, debemos acatar lo que en ellas está estipulado.

Tenemos cuatro personajes en campaña para Presidente de la República; Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya que cada uno está representando a tres partidos y Margarita Zavala, candidata independiente. La campaña es el momento de las propuestas. Es tiempo que todos y todas (perdón Real Academia de la Lengua) hagamos un esfuerzo y analicemos de manera muy acuciosa las propuestas de cada personaje junto con qué partidos lo postulan y cuál ha sido su posición histórica en relación con los temas que nos interesan personalmente.

Olvidémonos un poco de todo lo que se dice en las redes sociales e incluso en los artículos de opinión. No nos detengamos a tratar de dilucidar de dónde se ha mantenido López Obrador por años, o si será cierto que Anaya propició los moches o lava dinero, o si Meade dejó pasar millones para un partido y no se dio cuenta o si Margarita no es una verdadera candidata independiente porque proviene de un partido en el que militó por muchos años. Si en cualquiera de los tres primeros casos existe algún delito, hay autoridades que deberán ocuparse de perseguirlo. Mientras no lo hagan, en México todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, de acuerdo con la ley. Dejemos de juzgar que lo malo que se publica de mi preferido es una calumnia, pero lo malo que sale en los Medios de los otros es cierto y con creces. Y dejemos de juzgar que Margarita no es candidata independiente porque de acuerdo con la ley, sí lo es y tuvo que pasar por todo el calvario que la ley estipula para obtener esa categoría.

Qué les parece si nos olvidamos de filias y fobias y comenzamos a desmenuzar las propuestas. Al haber iniciado las campañas, los tres candidatos y la candidata diariamente fijan posturas importantes en relación con diferentes temas nacionales. El tiempo que las televisoras les dedican debe ser equitativo y el INE vigila rigurosamente que esto se cumpla. Es importante saber qué es lo que cada quien promueve y si dice cómo piensa lograrlo; es esencial determinar si el qué y el cómo son viables y si no son discriminatorios; veamos si hay respeto por los Derechos Humanos, si hay transparencia, si hay apertura a la diversidad y a las opiniones diferentes a la suya; hay que ver si practican la tolerancia, la templanza, la cordialidad pero también la energía y la determinación.

Cada persona debe buscar el o la candidata que llene más sus expectativas, cuya visión de México se aproxime más a la propia sin importar lo que digan las encuestas. Otorguemos nuestro voto con responsabilidad y libertad por México por nosotros mismos y por los que amamos.