Aguascalientes, México, Martes 22 de Enero de 2019
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           

EN 3 MINUTOS

21/01/2019 |
Tratándose todavía de cifras parciales y provisionales, se pude afirmar que el hecho de que al menos 3 de cada diez domicilios hayan sido visitados por los ladrones es demasiado, en cuanto a que revela que la tropa de delincuentes se constituye como en una evangélica legión de malvivientes y revela a su vez que así como existe una manifiesta cultura de la violencia, la hay que ve legítimo o justificable vivir del esfuerzo de los demás, a menos que, como los huachicoleros de Hidalgo, se presuma que obran con inocencia, como ahora plantea AMLO.

Pero la estadística siendo escandalosa, e insistimos que provisional, pues no cuenta todavía los reportes y denuncias del tercer trimestre del año pasado, no deja ver sino la punta del iceberg, pues estas estadísticas obvian el hecho de que por cada al menos diez delitos que se cometen apenas se denuncia uno, pues por diversas causas, siendo la principal la desconfianza de que reportar un robo sirva para nada, muchas víctimas prefieren dejar todo en la rabia que se siente ser violentado por medio del latrocinio.

Estadísticas visibles y cifras negras aparte, lo cierto es que llama a escándalo no solo la ineficacia de los cuerpos policiacos, ni las facilidades con las que los ladrones regresan a las calles, sino la existencia de esa subcultura que piensa que hay algo de justificable en medrar con los bienes que otros ganan con su trabajo honrado.
Editoriales pasadas