Aguascalientes, México, Domingo 20 de Mayo de 2018
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EN 3 MINUTOS

18/05/2018 |
La decisión, anunciada en la víspera de que se realizarán obras en la Avenida Adolfo López Mateos, donde se sacrificarán las banquetas que quedarán reducidas a la mitad, para hacer espacio a más carriles para que circulen vehículos de motor, no sólo es una reiteración de que la política dizque de movilidad se centra en la gestión de una ciudad para automóviles y no para personas, sino un atentado más contra la convivencia.

Por si alguien está interesado hay estudios, en su día realizados por la UNESCO, que muestran cómo la apertura indiscriminada de avenidas y ejes viales en la Ciudad de México no sólo deprimió el desarrollo de un sistema integral de movilidad pública, sino que aisló núcleos urbanos y deterioró la convivencia entre vecinos, específicamente en el rumbo de Mixcoac, zona elegida para esos análisis.

Y es que sacrificar espacios de convivencia pública para fines de supuesta modernización urbana tiene sus costes en cuanto a que resta áreas a la convivencia de las personas, que hasta hace no mucho eran el sujeto beneficiario de las políticas urbanas, que ahora se ha visto desplazado a la calidad de habitante de segunda en esta Capital.
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