Aguascalientes, México, Jueves 23 de Febrero de 2017
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22/02/2017 |
DE A CENTAVITO

Mero simbolismo es, por ahora, “el libre juego de precios” de las gasolinas. Los patrones fundamentales en el comercio de los refinados del petróleo siguen siendo los mismos y esto incluye la prevalencia del gobierno de Pemex en el ámbito de los hidrocarburos. Es decir, todavía no hay segundo o tercer proveedores.

Los precios con que amanecen este día los combustibles fueron determinados a nivel central y para las distintas regiones, la víspera. Así será en adelante, excepto los fines-comienzo de semana, cuando las cotizaciones permanecerán por lapsos de tres días. Esa es la forma como se manejan los insumos en una cantidad importante de países y que México asume como el nuevo modelo previsto en la Reforma Energética.

Al comprador poco le dicen estos intentos de modernización, puesto que para el transportista o el automovilista lo verdaderamente importante es que no haya escasez en ningún momento, pero que tampoco sean puestos por las nubes. En ese sentido, vale referirse al compromiso que hizo el presidente Peña Nieto frente a la cúpula del poder económico, de que no volverá a haber “gasolinazo” mientras no sea necesario.

Pero no podemos soslayar que en la determinación de los precios diarios influye definitivamente el valor del peso frente al dólar, y si algo es inestable desde hace meses, es la paridad, que corre frecuentemente hacia bandas extremas. Supeditada a los intereses políticos de los Estados Unidos, de repente parece ceder al sentido común, para luego dar otro de sus giros alcistas.

En consecuencia, no existe margen de garantía de que los movimientos de combustibles se mantendrán en una línea de moderación, menos ahora que se sabe que México depende cada vez más de procesos de depuración del “crudo” -refinación, pues- realizados en los Estados Unidos, por la pérdida creciente de capacidad de transformación, pues las refinerías domésticas han envejecido y disminuído sus niveles de producción, en tanto que la demanda de gasolinas crece desenfrenadamente.

Por tiempo indefinido la cuestión de los carburantes y sus precios, será mantenida destacadamente en los temas de alta prioridad, ya que al pais, antiguamente de los mayores productores de petróleo, el santo se le ha colocado de espaldas. Aquellas décadas de prosperidad económica devinieron en pesadilla.
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