Aguascalientes, México, Miercoles 18 de Julio de 2018
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Paisajes

26/12/2017 |
El paisaje de ayer en la mañana en la ciudad era casi el habitual de tantos años, con la salvedad de que el clima casi primaveral hizo que las pocas personas que salieron a la calle antes del mediodía lo hicieran con camisetas y no con los acostumbrados abrigos de otros años.

Calles casi desiertas de autos, cortinas bajadas de la gran mayoría de los negocios, pequeños grupos de fieles afueras de los templos y también pequeños corros alrededor de los pocos puestos de comida que decidieron abrir, conformaban ayer los elementos de un paisaje que vemos cada 25 de diciembre, tras la agitación de la Nochebuena.

Pero el ojo atento también debe reparar en un cambio importante en ese panorama urbano, que es la ausencia cada vez mayor y notoria de pequeños que, afuera de sus casas, no salen ya más a probar aquellos juguetes tradicionales que parecen cada vez más en desuso; ni bicicletas, ni patinetes nuevos, ni pistolas de utilería de niños tocados con sombreros de cowboy, pues esta nueva generación opta cada vez más por juguetes electrónicos, videojuegos, teléfonos celulares y tabletas portátiles, que ocupan el lugar que hace poco ocupaban las pelotas y las carriolas en miniatura.

Cada quien es hijo de su generación y no está en nosotros decir que estos niños de hoy, retraídos en las pequeñas pantallas y encerrados en sus casas y en sí mismos, están viviendo tiempos peores, que equivale a sostener ese cliché de que tiempos pasados siempre fueron mejores, aunque queda siempre un dejo de nostalgia y la noción de que estos pequeños carecen ya de los estímulos de la imaginación de los que gozaron sus mayores.

Se sabe, pues esto está estudiado que los niños que se enclaustran mentalmente frente a una pantalla son más apáticos y más propensos a la obesidad y sus consecuencias, por la falta de ejercicio físico; se sabe también que los celulares, las redes y los videojuegos pueden causar adicción y que esta ya está considerada una enfermedad mental, como se comentó esta semana.

Por el contrario se sabe que estos nuevos aparatos desarrollan habilidades mentales y que los juegos electrónicos hacen las veces, contra las opiniones contrarias, de lo que hacía la literatura en el pasado, de tal manera que no podemos ser categóricos al emitir juicios, por más que en el paisaje se extrañen esas imágenes no tan lejanas.
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