Aguascalientes, México, Viernes 19 de Octubre de 2018
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Anticorrupción

29/12/2017 |
En la nota curricular que acompañaba el anuncio del nuevo Fiscal Anticorrupción, el licenciado Jorge Humberto Mora Muñoz, se destacan sus muchas cualidades profesionales y personales, justificando con esas líneas el nombramiento que realizó en la víspera, supuestamente, el Fiscal General del Estado, René Urrutia.

Carecemos de cualquier elemento de juicio para contradecir las muchas virtudes que se le atribuyen al recién nombrado, que según el comunicado está en funciones desde el pasado miércoles, pues de él sabemos desde hace un par de días que es panista, que fue funcionario en la Administración Municipal, siempre en administraciones blanquiazules y que su último cargo fue en el Despacho de Asuntos Jurídicos de la Secretaría General, en la presente Administración.

Carecemos, decimos y es verdad, de cualquier elemento objetivo para dudar de su probidad personal y su calidad profesional, aunque es cierto también que por lo mismo no tenemos tampoco ninguna referencia para poder confirmar lo que los suyos dicen de él, en el entendido de que nadie vende pan duro y no iba a ser esta la ocasión que se presente un nombramiento en otros términos que no sean los del elogio.

Arriesgándonos a equivocarnos, que es siempre una posibilidad, lo que podemos adelantar es que no será este primer Fiscal Anticorrupción quien vaya a actuar de manera decidida contra el partido al que pertenece, pese a su reciente renuncia o vaya a atreverse a investigar actos irregulares de quienes han sido sus compañeros y jefes, aunque siempre se corre el riesgo de que su cargo sea usado para indagar el comportamiento de funcionarios ajenos al círculo cercano de quienes lo pusieron en su cargo.

Aquí es preciso volver a señalar lo sabido, pues mientras contralores y fiscales sean nombrados por sus patrones y se les incruste en una estructura de dependencia de estos, la existencia de estas instancias que supuestamente deben vigilar a sus jefes, están condenadas a perpetuar la simulación que fue creada en el ya lejano sexenio de Miguel de la Madrid, cuando aquella mascarada de la “renovación moral”.

También es pertinente señalar que no faltan a la norma quienes promovieron el nombramiento de Mora Muñoz, pues la ley vigente faculta al Fiscal General a nombrarlo y el mismo esquema mantiene subordinado a este último a las decisiones del Ejecutivo.
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