Aguascalientes, México, Lunes 19 de Noviembre de 2018
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Suban el piano, quiten el piano

31/08/2018 |
El próximo 28 de octubre, que es casi decir que el mes que entra, los mexicanos regidos por el huso horario del centro de México nos iremos a dormir sabiendo que la noche nos durará una hora más, que es lo mismo que decir que recuperaremos la hora esa que nos quitaron la noche del sábado 31 de marzo al domingo primero de abril pasados, la noche terrible esa donde le robamos al sueño una hora.

22 años van ya desde que en nuestro país se implantó el cambio de horario, dos veces al año, asunto que en su día causó no poca polémica y que fue motivo de un conflicto político en el año 2001, justo cuando el entonces jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, desafió el decreto presidencial del 2001 que hacía ley el cambio de horario, que se aplicaba ya en 30 estados del país desde 1996.

AMLO llevó el asunto a la Suprema Corte de Justicia, quien al final de ese año falló en el sentido de que la norma se mantenía vigente y era obligatoria para los estados y el en ese entonces Distrito Federal, dejando la polémica en los habituales desahogos que llegan cada año al iniciar la primavera y aproximarse la hora de adelantar los relojes.

Un estudio encargado en aquellos años por la Sener a la UNAM, determinó que el cambio de horario no es nocivo para la salud, lo que desde entonces justifica la medida, junto con la cifra sobre el presunto ahorro de energía que en general logra el país, que de cualquier manera los mexicanos seguimos sin ver reflejado en nuestros recibos sobre el consumo de energía.

En contra se habla de otros estudios que comprobarían que tras el adelanto de los relojes que abre el horario de verano, sobre todo las dos primeras semanas, aumentan los accidentes de trabajo, los percances viales y hasta los ataques cardiacos, extremo que enfrenta a científicos que lo aseguran y que lo niegan, aunque existe coincidencia en que el adelantar el reloj es siempre molesto.

Fue por estas causas que la Unión Europea convocó a sus ciudadanos a una consulta no vinculante que se abrió el pasado 5 de julio y recién se cerró hace unos días, en la que los que quisieron –y quisieron casi 5 millones- llenaron un formulario de respuestas por Internet, tras lo cual ayer se conocieron los resultados preliminares, que muestran que 8 de cada diez participantes –que no es lo mismo que decir europeos- demandaron dejar en paz los relojes de una buena vez, asunto que ya debaten en Bruselas los que en unos días emitirán si considerarán ese resultado o las cosas se quedarán allá como hasta ahora.
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