Aguascalientes, México, Jueves 22 de Noviembre de 2018
Seguir a hidrocalidod en Twitter   RSS  
           

Opinan los ingenieros

07/09/2018 |
López Obrador les convocó, les reconoció su condición de expertos y ahora los ingenieros han dado su veredicto, que es el que cualquiera que medio entiende del asunto ha expresado pues las obras del nuevo AICM deben continuar y la opción delirante de Santa Lucía, señalada como inviable y hasta peligrosa por consultores del MIT, no es sino una salida de tono.

El dictamen que entregaron ayer los miembros del Colegio de Ingenieros Civiles de México, la Academia de Ingeniería de México y de la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros, es claro al respecto y señala que por cuestiones estrictamente técnicas y los aspectos económicos, la opción del nuevo aeropuerto que se construye sobre el que fue el Lago de Texcoco, a escasa distancia del ‘Benito Juárez’, es la que resulta prudente.

Este dictamen, dada su naturaleza, se entrega al margen de consideraciones políticas y por lo mismo niega la falsa versión del derroche, pues mientras algunos que siguen en campaña insisten en que aquello es algo así como un monumento al derroche, lo cierto es que los detractores del proyecto han omitido intencionadamente informar que este proyecto es básicamente un desarrollo privado, autofinanciable y que ha requerido de sólo unos poco significativos recursos públicos.

Pasado el calor de la campaña muchos de los censores del proyecto fueron dando paso al silencio elocuente, en el entendido de que había que pintar la línea entre lo que se dijo antes de las elecciones y lo que habrá de hacerse a partir del primero de diciembre, aunque falta conocer qué dice el próximo mandatario tras conocer el contenido de la recomendación de sus consultados, en el entendido de que él, ahora más que nunca, tendrá la última palabra.

El asunto es que en lo que respecta a los asuntos técnicos y financieros del proyecto todo va aclarándose conforme los expertos se van manifestando y conforme se hace patente que el proyecto no es sólo un proyecto aeropuertario, sino un desarrollo clave para apuntalar el desarrollo general de nuestra economía.

El problema, dicho todo lo dicho, es que hay una anunciada consulta para el mes entrante y el asunto al pasar de la opinión de los expertos requeridos a lo que puedan decir millones de personas que no necesariamente se guíen por criterios objetivos, puede resultar en un resultado que puede ir en un sentido no concordante con lo que han manifestado los enterados.
Editoriales pasadas