Aguascalientes, México, Martes 23 de Julio de 2019
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Mala prensa

23/04/2019 |
Desde los años noventa, aun antes de la crisis global del 98, las encuestas alertaban de que la democracia no tenía buena prensa; muchos países que habían salido de dictaduras en la década previa, especialmente en el sudeste asiático y en América Latina, tenían poblaciones que no veían los frutos previsibles en lo económico tras el paso de regímenes dictatoriales a democráticos y por ello numerosas encuestas señalaban que esta particular forma de gobierno perdía apoyos.

Una década larga pasó hasta esa nueva crisis económica global, la que se originó en Estados Unidos por aquellas hipotecas subprime para que nuevos estudios mostraban que se agravaba el descrédito de la democracia, lo que ya se notaba en la llamada crisis de los partidos, o de los sistemas de partidos, lo que impulsó a dirigentes populistas como fue el caso de Alberto Fujimori en Perú y más tarde el ex-golpista Higo Chávez en Venezuela.

Sesudos análisis concluyeron que las dos grandes crisis financieras internacionales habían pauperizado a las masas en los países en vías de desarrollo, ampliado las desigualdades y que la democracia no gozaba de buena prensa justo porque los grupos afectados, entre ellos las clases medias, no sentían una correspondencia entre la consolidación del sistema representativo y abierto y sus condiciones económicas.

Es por eso que entre su amplia base de simpatizantes, menor un poco a la de hace 4 meses, pero todavía muy grande, AMLO no va a encontrar exigencias respecto al señalado desmantelamiento del sistema de contrapesos que se ha levantado para apuntalar una democracia todavía frágil y muy pocos de ellos van a reclamarle su dudosa condición de demócrata o su ya manifiesto desapego a las leyes.

La lógica es pre democrática y dicta que más vale un gobierno autoritario que ofrezca resultados, que uno de libertades civiles consolidadas que no lo haga; tal vez el futuro desencanto con AMLO, de producirse, venga cuando se muestre que sus políticas económicas no garantizan ni crecimiento ni desarrollo económico, aunque por ahora asuntos como el decretazo contra la reforma educativa son censurados por opositores, analistas y estudiosos, pero en un asunto que no va a quitarle el sueño a los que siguen apoyándole y a aquellos que lo manifiestan con particular violencia en las redes.

El asunto de la seguridad también entra dentro de esta lógica, lo que explica el amplio apoyo que la ciudadanía ofreció a la creación de la Guardia Nacional, sin atender a los que criticaron la presumible militarización del país, pues la gente quiere seguridad y está dispuesta, a cambio, a ceder libertades, aunque allí se germina otra ola de descontento si tampoco así se puede garantizar que salir a la calle no es ya en sí una forma de jugarse la vida.

 
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