Aguascalientes, México, Miercoles 22 de Mayo de 2013
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Reto urgente

03/07/2012 | Aunque el conteo oficial en los 300 distritos electorales federales comenzará, en términos de ley, mañana, y el próximo domingo se efectuará el cómputo oficial de las votaciones dominicales, ya no habrá cambios en las tendencias que con total claridad quedaron perfiladas desde las horas posteriores al cierre de casillas en todo el pais. En ese aspecto, pues, el proceso cívico debe darse por liquidado puesto que virtualmente anoche mismo quedaron cuadradas las cifras definitivas.
¿Qué sigue?. Siguen muchas cosas, empezando por escuchar la propuesta -dirigida obviamente a los aguascalentenses, en este caso específico- del Obispo diocesano José María de la Torre, expresada en doble vía. En una el Pastor de almas ha pedido que los candidatos que no ganaron se sumen al trabajo colectivo que está por venir. En la otra, ha llamado a una reconciliación nacional, como también lo propuso la noche del mismo domingo el próximo Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Pensamos que ésta última es la que en estos momentos de euforia en algunas de las formaciones políticas, y de decepción y confusión en las demás, tiene mayor viabilidad. Para conseguirlo los dirigentes de todos los partidos tendrían que encabezar un movimiento interno para convencer a la militancia de que la actividad electoral ha quedado atrás y que lo que está por delante es todo un desafío al que más vale enfrentar con una suma de voluntades.
Sin embargo, tampoco puede desconocerse que los ánimos, caldeados al máximo en la reciente contienda, no están todavía lo suficientemente dispuestos, de manera que habría que esperar a que lleguen a enfriarse para entonces sí pactar, las cúpulas partidistas, acuerdos centrados o impulsados por un espíritu de colaboración, sin renunciar por supuesto en ninguno de los casos a los objetivos de cada formación.
Una cosa de admirarse de la democracia electoral del vecino del norte, es que una vez que las instancias legales ratifican el triunfo de un partido los demás se incorporan en el esfuerzo conjunto para continuar con la tarea de hacer más grande a su nación. A México le conviene, y cuanto más pronto mejor, verse en ese espejo porque está en la coyuntura de una urgente reunificación.
Divididos, enfrentados, opuestos los unos contra los otros, los mexicanos no avanzaremos y estas son horas cruciales para el futuro de nuestro pais en el contexto de un mundo plagado de convulsiones. Alguien, pues, tendrá que hilar fino para generar el nuevo entramado sociopolítico donde quede plasmado que no existe mayor prioridad que la cohesión, en lo básico, entre los habitantes de la República Mexicana.
Enrique Peña Nieto dispone de aquí al primero de diciembre en que rendirá protesta constitucional, para encabezar un trabajo de acercamiento con los líderes de los Partidos en función de concertar acuerdos que al facilitar la tarea de gobierno durante el próximo sexenio, hagan posible la colaboración de las fuerzas no priístas.
A los líderes de éstas les honraría ser parte activa de la solución de los grandes, graves y acuciantes problemas nacionales, hoy en que parece ser que están ahora sí a la vista las reformas estructurales una vez que se percibe como un hecho que el partido ganador de las presidenciales, también lo ha sido de las legislativas. No obstante, todo tendría como obligado y hasta indispensable punto de partida la reconciliación propuesta por el Obispo de Aguascalientes.
Condición sine quanon: que nadie se muestre arrogante en el triunfo electoral, y que tampoco nadie se asuma como derrotado.
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