Aguascalientes, México, Miercoles 12 de Diciembre de 2018
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Fiesta del poder

31/08/2018 |
"Una vez quise volverme ateo, pero desistí: los ateos no tienen fiestas".

Henry Youngman

 

Los diputados de Morena festejaron la constitución de la 64ª Legislatura el 29 de agosto coreando: "Es un honor estar con Obrador". Había un ánimo de fiesta en el salón de plenos cuando irrumpieron en otro coro: "Mo-re-na, Mo-re-na". También contaron de 1 a 43 y gritaron al final "¡Justicia!" en referencia a los normalistas de Ayotzinapa. "Tenemos por primera vez un Congreso manifiesta y mayoritariamente de una izquierda democrática", declaró una emocionada Ifigenia Martínez, presidenta de la mesa de decanos, en la sesión constitutiva del Senado. 

Para Morena y la izquierda este momento es una fiesta. La izquierda no sólo llega al poder, sino que lo hace con una fuerza abrumadora. Si Morena consiguió el 1 de julio un triunfo importante, su fuerza en el Congreso se ha ampliado gracias a la incorporación de diputados electos en las listas del Partido del Trabajo. 

Morena empezará la legislatura este 1 de septiembre con 247 diputados contra los 191 que obtuvo en las urnas. Si se suman los 29 diputados del Partido del Trabajo y los 31 de Encuentro Social, a punto de desaparecer, el total sube a 307. La coalición de Morena cuenta con 61 por ciento de las curules en la Cámara de Diputados. No son las dos terceras partes necesarias para modificar la Constitución, pero hay razones para pensar que otros diputados, particularmente del PRD, tenderán a votar con la izquierda. 

En el Senado la ventaja de la izquierda también es enorme. Morena arranca con 55 senadores, que con los ocho del PES y los seis del Partido del Trabajo le dan a la alianza 69 escaños, 54 por ciento del total.

La izquierda llega al poder después de un largo período en la oposición. El proscrito Partido Comunista fue legalizado con la reforma electoral de 1977 y su registro sirvió para crear el PRD en 1989. Morena surgió de una escisión del PRD en 2014, cuando Andrés Manuel López Obrador se distanció del liderazgo del partido y decidió formar su propia organización, que atrajo a muchos de los militantes del PRD. El movimiento de López Obrador, sin embargo, se ha vuelto mucho más amplio y llevó a un triunfo contundente en las urnas que ahora se manifiesta en el control de las dos cámaras del Congreso. 

Es verdad que esta nueva oleada de izquierda incluye a muchos miembros del viejo PRI, ese que durante décadas tuvo un control monopólico sobre las instituciones del país. Hay temores de que veamos una simple reedición del poder hegemónico que sufrimos en el pasado. En el movimiento, sin embargo, hay personajes que han militado toda la vida en la izquierda, como la maestra Ifigenia, y muchos jóvenes que no conocieron siquiera ese viejo PRI. 

¿Qué tanto cambiará el país en los próximos seis años? No sabemos. Por lo pronto, López Obrador ha rechazado tener la intención de llevar a México por el camino de Venezuela, mientras que su control sobre las nuevas fuerzas políticas es tan firme que no parecería que los grupos más radicales tengan la posibilidad de salirse de su agenda. 

El nuevo capítulo en la historia del país se inaugurará mañana, 1 de septiembre, cuando el nuevo Congreso empiece sus funciones. Faltan tres meses todavía para que López Obrador rinda protesta como nuevo presidente de México, pero sus legisladores en el Congreso se encargarán de prepararle el terreno. 

López Obrador tiene prisa, ya lo ha dicho. No quiere presidir un simple Gobierno. Quiere hacer historia, quiere realizar una transformación del país y tiene en el Congreso las mayorías para hacerlo. Esperemos que la transformación sea para mejorar. 

 

EL INFORME

 

El presidente Peña Nieto enviará su informe por escrito el sábado al Congreso. Su mensaje a la nación, que será quizá su último gran pronunciamiento político, tendrá lugar el lunes en Palacio Nacional.
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