Aguascalientes, México, Viernes 21 de Septiembre de 2018
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Málaga-Málaga

24/08/2018 |
Mañana se corre la primera etapa de la Vuelta a España, que más que otra cosa es un paseo de 8 kilómetros; la carrera en sí comienza el domingo con los 168 kilómetros que van de Marbella a Caminito del Rey, también en Málaga. El evento –que acá entre nos me importa un reverendo rábano-, termina justo el 16 de septiembre, que para nuestra mala suerte cae en domingo, con la obligada vuelta triunfal por Madrid.
En los canales deportivos hacen la cuenta atrás, pues faltan un par de semanas y así para que comience la temporada, que luego de 17 semanas y las que suman los play offs terminará el próximo 3 de febrero, que según me voy enterando se realizará en Atlanta.
A mí me gustaba el ciclismo de ruta, pero ahora la verdad me aburre; en cambio sigo disfrutando los juegos del futbol americano, un gusto que le heredé a mi abuelo que, aunque entendía muy poco de qué iba este asunto, solía disfrutar de las transmisiones de la televisión. Parecía que le entretenía especialmente ver a los árbitros abrir el micrófono y decir cosa como: ‘Holding, offense, number fifty three, ten yards penalty’.
Esa afición la heredaron un par de mis hermanos; uno de ellos un mal día se va a volver cardíaco porque su pasión va a más allá de lo recomendable. Yo lo disfruto pero, en general, es un deporte que puedo ver sin apenas sucumbir a mis emociones. Esta afición mía moderada no la tiene nadie en casa. El zarévich dice que el deporte le parece aborrecible y aburrido.
Mientras tanto se aprietan las cosas en la División Oeste de la Liga Americana del beisbol de las Grandes Ligas y los Yankees siguen tropezándose allí donde pueden, mientras que se cuentan ya en la treintena los partidos que quedan la temporada regular, para dar paso a los juegos de comodín, de división y así hasta la Serie Mundial, que termina con octubre o con el inicio de noviembre.
En tanto en casa, deportes aparte, ya se cierran las ventanas que permanecieron abiertas varias semanas cuando, al caer la noche, el fresco se cuela y nos obliga a sacar del fondo de los armarios esas prendas que, en mi familia y por razones que desconozco, llamamos de entretiempo, pues aunque al mediodía aprieta el calor, a primera hora hay que salir ya con una prenda adicional de abrigo.
De hecho bastan tres o cuatro días de nublados y lluvias para que aquello sea ya una cámara gélida que prefigura el invierno, muy a pesar de que falta todavía casi un mes del verano, que aquí es cualquier cosa menos caluroso.
Circula por allí, en esa cosa de las redes, una de esas imágenes que los memos llaman memes –la aliteración es desafortunada, lo admito-, que muestra una esfera y el lema de ‘Feliz Navidad’ (y a mí la palabreja navidad me causa un derrame de hiel), con una leyenda debajo que dice ‘Este año no me ganan ni Costco ni Liverpool’: el chiste es pertinente, básico y local –y no tan gracioso, la verdad.
Yo suelo ir poco a esas grandes superficies, pero no dudo que se hayan adelantado al ingenioso y ya sea posible encontrar allí parafernalia navideña, lo que de cualquier manera nos dice que se nos va el año.
Borges, al que los de mi generación tenemos todavía tan presente –los más jóvenes lo conocerán cuando se hagan memes con su foro, acompañada de alguna sandez ‘edificante’ que nunca dijo: para eso que sigan usando al deplorable Coelho-, nació justo un día 24 de agosto (nada de la tontería de ‘un día como hoy’: no hay días iguales), hace ya 119 años.
De hecho, reparo, murió hace ya 32 años que es algo. Así nos estamos poniendo viejos.
En su poema ‘1964’, ese de la ‘guitarra que te puede matar’ (dependiendo, supongo de la fuerza del que pega el guitarrazo), dice cosas tan terribles como aquel: ‘Hoy sólo tienes/ la fiel memoria y los desiertos días’, aunque los versos que me vienen primero a la memoria y a cuento son cuando dice: ‘La vida es corta/ y aunque las horas son tan largas…’
Se ve que me urgen unas vacaciones –y que el invierno me agarre en Barbados o donde sea que el invierno quede lejos.