Domingo 5 de Febrero de 2012
Opinión
Compartir:             
 

El gran déficit

04/02/2012
No tarda en darse a conocer un aumento a las tarifas del pasaje urbano, pues la última señal que precede al acuerdo definitivo en esta materia la mostró ayer Miguel Angel Romero, con sus declaraciones de que el incremento no será por el alto monto que demandan los concesionarios.
Claro que éstos se fueron grandes en su planteamiento, porque el que a poco aspira, poco llega a obtener. El resultado al final será el mismo: tarifas más elevadas que le pegarán al zarandeado bolsillo de los miles de usuarios.
En un mar de embravecidas olas de carestía resultaba materialmente imposible mantener por más tiempo el virtual blindaje tarifario. Vendrá, pues, el enésimo aumento y después de los ofrecimientos de rigor, de empezar ahora sí a trabajar en la modernización del anacrónico e ineficaz servicio, todo quedará exactamente igual.
No es que poseamos esfera de adivinos, sino que los antecedentes nos remiten a un escenario que en muchos años no ha cambiado, porque los intentos de renovación quedan solamente en eso.
Los camioneros nunca han dejado de estar montados en sus trece y suelen salirse con la suya, luego de esperar pacientemente a que en el frente de las autoridades se desinfle la reacción inicial de rechazo cada vez que es presentada una de estas peticiones.
Ante lo hecho, pecho. Exactamente no se puede decir cuándo encarecerán más este servicio, porque pudiera ser en la Semana Mayor, o durante la feria, o el primero de mayo, o cualquier fecha del futuro cercano.
¿A cambio de qué?. Es posible garantizar que no será precisamente a cambio de una mejor calidad y de una mayor eficiencia, porque pareciera que éstos objetivos están embrujados.