Aunque se trató de un simple «petardo» hizo sin embargo suficiente ruido en todas partes. Al final se aclaró que el Seguro Social se sigue de frente ya que en los menos de 11 meses que le quedan a esta administración sería hasta imprudente intentar todo cambio de fondo en una Institución que como quiera que sea se mantiene como el soporte vital de la seguridad social en este país.
Con inconfesado propósito alguien se encargó de hacer llegar a los medios escritos y electrónicos una viejísima nota periodística con la crónica de una agitada sesión del Consejo Técnico, de hace casi dos años, en la que fueron formuladas propuestas radicales tras de comprobarse las deplorables condiciones financieras del Seguro.
En uno de sus puntos más drásticos se proponía el despido del cien por ciento de la plantilla laboral, seguido de una recontratación selectiva para que con ello se alcanzara una fuerte economía de fondos. Pero todo quedó en una jornada de difíciles momentos, ya que luego el escrito se fue al archivo, de donde en las últimas horas se le rescató para boletinarlo como si se tratara de un expediente reciente.
David Karam, director general del Instituto, tuvo que reaparecer ante los periodistas después de largo tiempo de no dar entrevistas, para aclarar los hechos y transmitir un mensaje de tranquilidad a los trabajadores, en tanto que aquí en Aguascalientes la representación sindical desmentía categóricamente ningún proyecto de cese para nadie.
La verdad es que con Karam al frente, el IMSS ha reencauzado acertadamente el camino. En el aspecto financiero es hoy otra la atmósfera que se respira y tan ha mejorado la situación que a nuestro Estado por fin le han autorizado el tercer hospital de zona, cuya construcción se iniciará en la segunda parte de este año luego de que sea aprobado el proyecto ejecutivo en proceso de configuración.
Respecto de la delegación del IMSS, su funcionamiento no deja de mejorar constantemente. Diego Martínez Parra, hombre de acuerdos, ha encontrado gran respaldo en el trabajo responsable del sindicato que encabeza Juan José Zertuche, de manera que la calidad y la eficiencia de servicios para la derechohabiente no son iguales a hace uno o dos años.
En esta zona como en toda la geografía nacional, el Seguro Social carga con la parte fuerte de la medicina social. Su infraestructura se mantiene en proceso de crecimiento y de modernización y ampliación, para optimizarla. Aún así, las autoridades delegacionales son las primeras en reconocer con honestidad, que queda bastante por hacer.
Pero de aquel IMSS de mediados del 2010 en que parecía inminente la declaratoria de una quiebra financiera general que hubiera producido el colapso, a este IMSS de comienzos del 2012, la distancia es considerable. No es para prescindirse del comentario en el sentido de que, sin embargo, si algunos de los trabajadores renuentes a sintonizarse en la frecuencia de la mayoría de sus colegas, permitieran que les cayera el veinte el funcionamiento global del Instituto en Aguascalientes resultaría todavía más satisfactorio.
Pero de que se ha ganado terreno, y mucho por cierto, no hay ninguna duda.
El personal del Instituto puede seguir durmiendo mientras tanto tranquilamente porque no está en perspectiva el cese de trabajadores. En su momento será interesante conocer los planes del nuevo gobierno, que se estrenará el próximo primero de diciembre, con respecto al futuro de la entidad insignia del sector Salud.