Aguascalientes, México, Jueves 13 de Diciembre de 2018
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El hermoso Barrio de Triana

El Museo José Guadalupe Posada, dedicado al ilustre grabador y litografista aguascalentense. (hidrocalidodigital)
08/11/2012 El Encino es uno de los cuatro Barrios de Aguascalientes, el cual está ubicado al sureste del Centro Histórico, y hace siglos estaba sobre terrenos que fueron huertas. Al pasear por sus calles son paradas obligadas el templo del Cristo Negro, el Museo Guadalupe Posada y el Jardín del Encino. Para conocer este Barrio en todo su esplendor hay que caminar por sus calles principales, como Díaz de León, Abasolo, Leona Vicario, Colón, Vicenta Trujillo, Niños Héroes y Josefa Ortiz de Domínguez, disfrutando de las antiguas casonas, fuentes y monumentos, así como de algunos de los famosos y típicos restaurantes de la ciudad.

TEMPLO

En el libro “Del rito al mito del Señor del Encino”, José Humberto Chávez Aranda explica que la primera capilla se construyó en el castizo Barrio de Triana y se consagró el 4 de octubre de 1764, y señala que no hay datos precisos de que dicha capilla se haya dedicado a San Miguel Arcángel, así que esto llega por tradición de boca en boca.
Dice que el canónigo don Matheo Joseph de Arteaga y Rincón Gallardo fue quien costeó esta capilla, una de las múltiples obras que se sufragaron en la región para la propagación de la fe. El incremento de la devoción a la venerada imagen del Señor del Encino originó que la pequeña capilla construida por don Matheo Joseph fuera insuficiente, por lo que los vecinos del Barrio de Triana le propusieron al señor cura de Aguascalientes, don Vicente Antonio Flores Alatorre, la construcción de un templo. El maestro mayor don Lorenzo de los Reyes fue el que tuvo la responsabilidad de la construcción del templo, en el mismo lugar en el que se había construido la pequeña capilla, iniciándose la obra en el año 1773. Durante la administración del señor cura Vicente, de 1769 a 1777, se zanjaron los cimientos del nuevo templo, habiendo aportado el propio párroco los recursos personajes que pudo para su construcción. Y el 10 de marzo de 1796 se efectuó la bendición del nuevo templo del Señor del Encino.
Cabe destacar que fue la segunda parroquia de la ciudad de Aguascalientes, cuando aún pertenecía a Guadalajara, erigida en 1954.

ARQUITECTURA
DEL TEMPLO

Según datos del Archivo Histórico y del Archivo Parroquial, el templo es una de las joyas más resguardadas en este viejo Barrio aguascalentense. Perteneciente a la última variedad del barroco, fue construido de 1775 a 1798, con algunos elementos arquitectónico neogóticos, aunque su torre revela rasgos neoclásicos. Su fachada principal es una joya del barroco exuberante, compuesta de dos cuerpos horizontales y tres entrecalles verticales. En los nichos están colocadas esculturas de los cuatro evangelistas; en el centro, la ventana es un gran ojo de buey. Su interior, en color blanco, también muestra el adorno formal del barroco, donde destacan las bóvedas de pañuelo y los arcos de medio punto, trabajados en lámina de oro. En el altar de estilo neoclásico se venera al Cristo Negro del Encino. Muestra las clásicas columnas de capitel corintio y la cupulita que parece conformada por tres bulbos circundada por un anillo con motivos vegetales.

VIACRUCIS

Es notable el Viacrucis Monumental que se encuentra en el interior de la parroquia, realizado por Andrés López entre los años 1798 y 1801, que merecen especial atención. Cabe destacar que Andrés fue un pintor de relieve de finales del Siglo XVIII y principios de XIX, perteneció a la generación que cierra el ciclo de la pintura virreinal. El Viacrucis constituye un prodigio de integración arquitectónica que confiere al espacio un área de grandeza artística y de dignidad difícilmente encontrada en otro lugar.
Además, el sacro recinto cuenta con un órgano Walcker que anteriormente albergaba la Catedral de Aguascalientes, mismo que fue trasladado al templo del Señor del Encino, luego de que al primero se le compró el majestuoso órgano Ruffatti.

CRISTO NEGRO

Cuentan las leyendas que la imagen del Señor del Encino es de origen milagroso. Una de estas dice que un leñero, cortando leña de un tronco de encino, se encontró en el centro la escultura de Cristo. Otra en cambio habla de otro leñador que se vio atrapado en medio de una gran tormenta y un rayo cayó sobre un árbol de encino, y de entre sus cenizas el leñador encontró la imagen de Cristo.
A ciencia cierta, con documentos fidedignos, el Cristo es proveniente del poblado de Bocas de Ortega, cerca de la Hacienda de Pilotos, al noroeste del Estado. No se sabe ni por quién ni cuándo fue hecha, y no es de madera de encino sino de mezquite (pintada de negro), y precisamente de una rama, con la configuración que tiene la escultura (el brazo izquierdo más largo). La imagen mide 91 cms. de cabeza a pies y de mano a mano 87 cms. Alguna persona piadosa la trajo a esta Villa de Aguascalientes, primeramente estuvo en la casa de una familia del Barrio de Triana, fue tanta la devoción de la gente que el Cristo se trasladó a la primitiva capilla de San Miguel Arcángel construida en 1764 y desde entonces se le llamó capilla del Señor del Encino.
Las fiestas patronales que actualmente se llevan a cabo se celebran con un Trecenario lleno de expresiones de fe, tradición que se realiza del 1º al 13 de noviembre, cada año.
Miles de fieles se reúnen en el templo cada 13 de noviembre para venerar al Cristo Negro del Encino.


JARDIN

Este Jardín de la Paz, también nombrado del Encino, es el más antiguo de la ciudad, lugar predilecto de los artistas que domingo a domingo van a exponer sus obras de arte, porque es un lugar de armonía, serenidad y nostalgia.
Fue inaugurado en 1565 por el sevillano Hernán González Berrocal, quien obtuvo del rey de España la concesión de este espacio que llamó Triana en honor al famoso emperador romano Trajano, nacido en Santiponce, cerca de Sevilla.
Pocos lugares conservan el sabor tradicional como el Jardín del Encino.
El Jardín tiene una inscripción en azulejo, rememorando tanto la fundación del Barrio de Triana, que tuvo lugar el 7 de junio de 1565, como a su primer colono: don Hernán González Berrocal. Consiste en un pequeño jardín arbolado con pinos, palmas y algunas flores. Lo decoran algunas bancas de hierro y una fuente central con azulejos (al parecer, ésta fue colocada en 1882), ubicada al frente del templo del Encino.


MUSEO GUADALUPE POSADA

El inmueble data de principios del Siglo XIX. Originalmente fue la casa cural del templo del Sr. del Encino. Como consecuencia de la aplicación de las leyes de desamortización de bienes eclesiásticos el edificio fue confiscado por el gobierno y utilizado para diferentes fines. Años más tarde es reconstruido y el 16 de septiembre de 1972 se inaugura como el Museo José Guadalupe Posada, constituyéndose como el primer Museo de arte del Estado.
De 1972 a 2008 el edificio fue objeto de varias modificaciones, particularmente de carácter museográfico, y es hasta el año 2009 en que sufre una transformación radical ya que es ampliado en un 50%.
Fue reinaugurado el 27 de septiembre de 2010 y cuenta actualmente con dos salas de exhibición (una permanente dedicada a José Guadalupe Posada, y una más para exposiciones temporales y sede del Concurso Nacional de Grabado), Taller de Grabado, área infantil, cafetería, tienda de souvenirs, y una sala para la investigación y consulta de la vida y obra de Posada.
ARACELI P. CERVANTES M.
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