Aguascalientes, México, Lunes 19 de Noviembre de 2018
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Patio Jesús F. Contreras

El legado de Jesús F. Contreras se mantiene vivo en el alma de muchos mexicanos y aguascalentenses. (hidrocalidodigital)
01/07/2017
El Centro Histórico de Aguascalientes es uno de los lugares más entrañables de la ciudad, ideal para recorrerlo a pie, su Exedra, su Patio de las Jacarandas y desde hace ocho meses se sumó a este recorrido el nuevo patio dedicado a Jesús F. Contreras, que desde su inauguración en noviembre del 2016 se ha convertido en un lugar más de reunión.
Ahondando más en este sitio, cabe resaltar que se encuentra ubicado al lado poniente del Teatro Morelos, y representa el esfuerzo realizado para darle un nuevo rostro urbano al Centro Histórico de la ciudad capital, con el propósito de resaltar la importancia que el estado de Aguascalientes ha tenido en la historia nacional, y también para crear más espacios dedicados a la convivencia de las familias.
El Patio Jesús F. Contreras es un homenaje del pueblo aguascalentense a uno de sus hijos más queridos y más reconocidos en el arte universal, ya que su legado y su personalidad artística son de los más brillantes y emblemáticos del México de finales del siglo diecinueve, y que se mantienen vivos en el alma de muchos mexicanos e hidrocálidos.
La infraestructura de este lugar es similar a la del Patio de las Jacarandas, y lo será también la nueva plaza dedicada Posada, que actualmente están edificando también sobre la calle Galeana.
El Patio Jesús F. Contreras tiene como particularidad las réplicas de doce relieves de gran belleza.
Para hacer estos realces en la pared se hizo un gran trabajo, ya que se tuvo que tomar los moldes correspondientes y proceder a realizar las réplicas, mismas que estuvieron a cargo del Instituto Cultural de Aguascalientes.
Hay que mencionar que Jesús Fructuoso Contreras realizó estos doce relieves, seis representando a héroes y seis representando a dioses, y los colocó con motivo de la Exposición Universal en París hace más de 100 años.
Hay otros que están en el Museo del Ejército en la Ciudad de México, de donde se tomaron moldes para tener también las réplicas de las obras que nunca habían estado en Aguascalientes.
Cabe destacar que en el año de 1985 estos relieves fueron colocados junto a una fuente en el Jardín de los Palacios, entonces se decidió tapar su color original cobrizo para ponerles una capa dorada, posteriormente fueron trasladados al Museo de Aguascalientes, donde se les intentó regresar a su color original, para lo cual se cubrieron con otro color cobrizo similar al original. Después, las esculturas fueron cubiertas con un tipo especial de silicón para obtener los moldes con los cuales se crearon las réplicas que ahora están instaladas en el Patio Jesús F. Contreras.
Dos de las ocho esculturas que están en el Museo de Aguascalientes son una copia de las originales que se encuentran en el Jardín de la Triple Alianza de la Ciudad de México, dos están en el patio interno del museo, mientras que otras dos están localizadas en un patio al costado del recinto; estas últimas en un tiempo fueron instaladas en las esquinas del Casino de la Feria.
En el Museo de Aguascalientes, entre otros relieves están los de Cuauhtémoc y Cuitláhuac, en los que el escultor tomó en cuenta elementos con referencias simbólicas, vestimenta, fisionomía, grifos, armas y demás, dando muestra de su gran conocimiento en el mundo mexica.
Hay que resaltar que el 2016 el Gobierno del estado de Aguascalientes nombró “Año del sesquicentenario del natalicio de Jesús Fructuoso Contreras”, ya que el reconocido escultor nació en 1866; por lo que en ese marco fue inaugurada esa hermosísima explanada de gran valor para los aguascalentenses.
En ese sentido hubo otros eventos importantes en su honor, como fue la construcción de un mausoleo a las afueras del Museo Aguascalientes, diseñado por la Secretaría de Infraestructura.
Los restos del escultor fueron trasladados desde el Panteón Francés La Piedad de la Ciudad de México y fueron colocados en una lápida de ese mausoleo conmemorativo a tan insigne artista.
Sobre la vida de Jesús F. Contreras, hay que mencionar que fue nieto de José María Chávez, gobernador liberal que fue victimado por las tropas francesas durante la intervención, y fundador de un importante centro artesanal llamado “El Esfuerzo”. Este antecedente habría de marcar al joven aspirante a escultor, quien encabezaría el florecimiento de la escultura pública y de las artes industriales en el país.
Jesús ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1881 y fue discípulo de Miguel Noreña, quien lo invitó a participar en la fundición del monumento a Cuauhtémoc.
A la edad de 21 años de edad ganó la beca para ir a París con el fin de especializarse en la fundición artística durante el período de 1887-1889. Con el apoyo del Estado, Contreras instaló la Fundición Artística Mexicana, donde pudo conjugar en el mismo local tres centros de producción: su estudio personal, el Centro de Estatuaría en Bronce más importante del país y el Taller de Alfarería Artística.
Contreras fue un escultor prolífico, y el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México es una muestra de ello, ya que en su recorrido se localizan 20 esculturas en bronce hechas por él. Una de ellas es la de su abuelo, José María Chávez, aunque están también las de Justo Sierra, Luis G. Urbina, José Juan Tablada, Manuel Flores, Rubén M. Campos y Juan de Dios Peza.
En 1899, recibió el nombramiento de Comisionado General de Bellas Artes de México con motivo de la exposición universal de París de 1900. El Gran Jurado Internacional de la Exposición premió el talento del artista aguascalentense, otorgándole la medalla de bronce por sus trabajos de escultura y otra medalla de plata por su maqueta del proyecto neo-maya. Recibió además el Gran Premio de Escultura por su obra Malgré Tout (A pesar de todo) y la Cruz de la Legión de Honor de la República Francesa.
En la capital francesa, Contreras confirmó ciertos temores acerca de su salud, y sufrió la amputación de su brazo derecho a causa de un cáncer mal atendido. La tragedia no menguó su espíritu, pues siguió elaborando obras de arte de singular belleza y llenas de la emoción que sin duda inundaba su espíritu. Jesús F. Contreras murió joven, a los 36 años, y sin embargo dejó un hermoso legado que es digno de admirar por todos mexicanos.
 
Araceli Patricia Cervantes Medina
hidrocalidodigital