Aguascalientes, México, Viernes 21 de Septiembre de 2018
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Por convicción decidió jamás casarse

Faltaban tan sólo unas cuantas semanas para casarse, pero nunca se imaginó lo que el destino le tenía preparado. (hidrocalidodigital)
25/09/2012 Larissa Enríquez estaba feliz porque luego de dos años de noviazgo estaba a un paso de casarse con Octavio Díaz, faltaban tan sólo unas cuantas semanas para casarse, pero nunca se imaginó lo que el destino le tenía preparado.

EN UNA FIESTA

Dos años antes Larissa había conocido a su prometido, cuando el esposo de su hermana Rosa, Hugo, se lo había presentado en una fiesta; a partir de ahí ellos empezaron a salir. Luego de dos años de relación ellos decidieron que era el momento de casarse, lo que llenó de gusto principalmente a su hermana y a su cuñado, porque de alguna manera ellos la habían hecho de
Cupidos.

PREPARATIVOS

Los novios comenzaron con los preparativos de la boda, juntos fueron a apartar la misa de sus desposorios, el salón y todo lo que conlleva una celebración como es un matrimonio religioso, con apoyo siempre por parte de las dos familias de los futuros esposos.

TRABAJO

Por motivos de trabajo Octavio tuvo que ir a Guadalajara, así que antes de irse de viaje fue a despedirse de su prometida,
diciéndole que regresaría en tan sólo tres días, que simplemente tenía que dejar unos artículos a la sucursal que su empresa tenía en aquella ciudad, no sin antes checar de nueva cuenta detalles de su próxima boda.

GUADALAJARA

Luego de tres días de estancia en Guadalajara y de terminar con lo que tenía que hacer en su trabajo, Octavio decidió regresar a Aguascalientes.

Cuando iba saliendo de la ciudad, sin querer se metió en otro carril, lo que molestó al automovilista que iba detrás y le empezó a decir una sarta de groserías, pero aun así Octavio no hizo caso y siguió con su camino, lo que encolerizó más al automovilista, quien furibundo lo alcanzó y lo retó de forma agresiva a que se bajara del auto.

Octavio se bajó y le dijo que no era para tanto, pero el automovilista no entendió razón, cada vez estaba más enojado y de entre sus ropas sacó una pistola, y sin más le disparó y huyó a toda prisa del lugar, dejando el cuerpo inerte de Octavio tirado en el piso.

LA NOTICIA

Estando en su casa Hugo y Rosa recibieron la noticia de la muerte de Octavio por parte de los papás de éste, quien les pedían fueran ellos los encargados de avisarle a Larissa lo sucedido, porque ellos no podrían enfrentar otro dolor tan grande de ver cómo ella tomaría la noticia de la pérdida de su futuro esposo.

Después de mucho pensarlo, Hugo y Rosa fueron a ver a Larissa, a quien encontraron feliz. Lo primero que les dijo es que ya le habían entregado su vestido de novia, y que pasaran a su habitación para que lo vieran y le dieran el visto bueno, pero al verlos tan serios, ella empezó a inquietarse y a preguntarse por qué estaban así, hasta que ellos le dijeron lo sucedido y que Octavio había muerto; ella sintió que se moría también del gran dolor.

SEMANAS DESPUES

Para Larissa enfrentar la pérdida de Octavio fue fatal, fueron semanas sin querer siquiera levantarse de la cama, no comía, decía que se quería morir igual que él, que su vida ya no tenía sentido, pero sus papás y hermanos no la dejaron desfallecer; al contrario, buscaron hasta ayuda psicológica para que saliera de ese penoso trance.

20 AÑOS DESPUES

Han pasado veinte años, Larissa ha aceptado la muerte de Octavio, pero dice que fue tan grande su amor por él, que por convicción propia decidió jamás casarse con nadie más. Así que permanece en su casa solamente viviendo de los recuerdos y segura de que un día se reencontrará con su amado Octavio.
ARACELI P. CERVANTES M.
hidrocalidodigital