Aguascalientes, México, Lunes 19 de Noviembre de 2018
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El cáncer le cambió la vida

Después de varios estudios, los médicos le dieron la mala noticia, tenía cáncer de laringe, ocasionado por tantos años de fumar. (hidrocalidodigital)
13/11/2012 Para muchos el día 13 es un número de la mala suerte, pero para J. Asunción Gutiérrez Martín del Campo no lo es; él lo considera el número de su suerte, porque fue el día que volvió a nacer.

FAMILIA

Cabe señalar que don Chon a los doce años de edad tenía por costumbre prenderle los cigarros a su abuelito, y desde esa tamprana edad comenzó a fumar y ya de adulto llegó a fumar hasta tres cajetillas de cigarros diarios.
Se casó, tuvo tres hijos, su vida en familia se desarrollaba de manera normal, pero un día comenzó a tener tos; en su casa y en su trabajo le decían que se atendiera ese insistente tosido. El pensaba que era tan sólo la tos que le había quedado de una fuerte gripa, pero conforme iban pasando los días ya no era tos simplemente lo que tenía, sino que estaba afónico, cada vez le salía menos voz. Fue entonces que decidió ir al médico, para que le hiciera un chequeo general.

ENFERMEDAD

Después de varios estudios, los médicos le dieron la mala noticia: tenía cáncer de laringe, ocasionado por tantos años de fumar, y urgía que le practicaran una cirugía llamada traqueotomía en el Centro Médico de Occidente en Guadalajara, Jalisco, dándole como fecha inicial el 1o. de noviembre, pero para esa fecha no se tenía el aparato que necesitaban para la operación, así que se pospuso para que fuera el día 13 de noviembre.

EL DIA 13

Fue así como Chon el día 13 de noviembre de 1991 llegó a la clínica acompañado de su esposa e hijos, le tocó en el piso No. 13, en la cama 13-13, y fueron por él para operarlo a las trece horas. Fue una cirugía difícil y larga que duró trece horas. En esos años no había otra alternativa para salvar su vida que hacer esta traqueotomía que consiste en quitar la laringe, la tráquea, las cuerdas bucales, dejándole un orificio en la garganta, porque por dentro le pusieron un tubo forrado de cartílago desde los pulmones, para que desde ahí pudiera respirar, la nariz simplemente le quedó de adorno, pero aún así luego de tan dolorosa operación, J. Asunción tenía vida.

DEPRESION

Luego de su operación don J. Asunción como era de esperarse pasó por una depresión, tenía que aceptar su nueva forma de vida, ya no tenía olfato, ni gusto. No tenía voz, así que tenía que comunicarse moviendo los labios para que las personas le entendieran lo que quería decir. Fueron momentos difíciles, pero siempre recibiendo el apoyo y comprensión de su esposa y de sus hijas, que poco a poco se fueron acostumbrando.

APARATO PARA HABLAR

Un día una de las hijas de don Chon salió al centro, y cerca de ella vio a un señor que estaba como su papá, pero se comunicaba con su esposa a través de un aparato, ella sin pensarlo dos veces se acercó a él y le preguntó que cómo se llamaba ese aparato y dónde podía conseguirlo, porque a su papá le habían hecho la misma operación que él, y le gustaría comprárselo. El simplemente le dijo que en ese momento no tenía tiempo, pero que si le daba su nombre, su domicilio y teléfono, él posteriormente se comunicaría con ella. Y así fue, al día siguiente de repente llegó un lujoso autómovil a su casa, al salir ella, el señor le dijo que antes que nada quería conocer a su papá, así que lo llamó; al salir don Chon el visitante se presentó y le contó cómo él también había pasado por lo mismo, y que gracias a su situación económica, había podido encontrar ese aparato en Estados Unidos, que le ayudaba ahora para poder hablar, que se llama electrolaringe o laringófono, y le entregó una caja con tres de estos aparatos, diciéndole que era un regalo que él le quería hacer, porque había prometido ayudar a quien viera en la misma situación que él, muy agradecido se mostró J. Asunción, y a partir de ese momento su vida cambió para bien.

ACTUALMENTE

En la actualidad don Chon vive feliz con su esposa, sus hijas y nietos, después de todo lo vivido, él este 13 noviembre está celebrando 21 años de su operación, ha superado el cáncer, y continúa con sus revisiones periódicas y se encuentra sobre todo muy agradecido con Dios y con la vida.
ARACELI P. CERVANTES M.
hidrocalidodigital