Crece el miedo ante el alza de la delincuencia

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El no tener la garantía de seguridad en la casa, en la calle o en el trabajo, es desde hace tiempo uno de los principales temas que preocupa a la ciudadanía y por tanto, debería ser una de las cuestiones a resolver por parte de los gobiernos sin dejar de invitar a la participación ciudadana, que quiere hacerlo pero no halla cómo.
En Aguascalientes la ciudadanía quiere vivir tranquila y sin miedo, pero con frecuencia sale a relucir el aumento en el índice delictivo en todas sus manifestaciones y aunque se han tomado medidas de protección, aunque son endebles ante el ingenio de los delincuentes.
Ha habido un aumento en la venta de cerrojos de protección para las puertas, en las cámaras de videovigilancia, alarmas, de pequeñas chicharras y las presentaciones de bolsillo de gas pimienta, según reportes de comerciantes de este giro en la ciudad.
Alejandra “N”, joven señora habitante de Villas de Nuestra Señora de la Asunción, quedó marcada de por vida, física y emocionalmente, “me siento perseguida siempre, me aferro a mis hijos, tengo miedo a salir a la calle, pero también tengo miedo de estar encerrada en mi casa”.
Hace 8 meses, Alejandra sufrió un asalto a mano armada a un par de cuadras de su casa, “eran más o menos las 8 de la noche, fue un tiempo difícil para mí, era un jueves cuando salí de trabajar y fui a mi casa en Villas por un dinero, pues tenía que ir por mis hijos a casa de mi mamá, ella vive en Santa Anita, yo iba a tomar el camión, total, nunca llegué a mi destino, sino al hospital”.
Apenas había caminado dos calles y de pronto sintió un piquete cerca de su costilla, como una reacción manoteó y eso fue quizás lo que molestó a su agresor que drogado empezó a tirarle “viajes” con una navaja, “no sólo se robó mi bolsa, me hirió la cara, mira; los brazos y me picó en el estómago, duré casi 2 semanas en el hospital, no veía la mía, pero mira, sigo viva gracias a Dios”.
Esa experiencia vivida en una colonia del oriente de la ciudad no cambia en mucho de lo que han sufrido también en zonas residenciales, los propietarios de viviendas o sus empleados domésticos que también se han visto sorprendidos por los delincuentes que buscan la forma de atacar.
Una muestra del temor diario que vive la ciudadanía lo reporta Semáforo Delictivo que indica que 7 de los 11 municipios de Aguascalientes tienen problemas de robo a casa-habitación y es la capital donde se presenta la mayor incidencia, aunque se justifica a la proporción de la población. El Estado ocupa el tercer lugar nacional con este problema.
También indica que hasta abril pasado había crecido el robo de vehículos, en el que se ocupa el cuarto lugar nacional con 250 casos por cada 100 mil habitantes.
En delitos de alto impacto, tampoco hay diferencia, pues los datos del Sistema Nacional de Seguridad indican que en los últimos dos años se ha tenido un incremento en la violencia y criminalidad, pues mientras el año 2016 cerró con 42 casos, para 2017 fueron 83 homicidios, el doble de un año antes y si bien, para 2018 hubo una ligera disminución con 77 casos, no deja de ser preocupante.
Hace apenas un par de días, el Fiscal General del Estado, Jesús Figueroa, dio a conocer que en lo que va de este año son 36 los homicidios dolosos y justificó que aquí no pasa lo que en otras partes del país.
Otro tema preocupante lo marca la Encuesta Sobre Inseguridad del INEGI que indica que en Aguascalientes 5 de cada 10 personas dejaron de salir a caminar al menos a los alrededores de su casa por temor y, 7 de cada 10 cambiaron sus hábitos cotidianos por la percepción que les causa la inseguridad.
5 de cada 10 tampoco permiten ya salir a sus hijos salir a la calle a jugar y 6 de cada 10, no les permiten llevar consigo objetos de valor para no ser blanco de los delincuentes, lo que indica que es un tema pendiente por ser atendido debidamente por las autoridades.

El índice delincuencial incrementa en la entidad

Ninguna reforma a la Constitución o al Código Penal Local y Federal lograrán la reducción del índice delictivo si en el Estado y municipios no se dejan de repartir culpas y siguen jugando con el Mando Único.
Si bien la ciudadanía que ha sido afectada por los incontables casos de robos en sus distintas manifestaciones, las constantes extorsiones y atentados, exige el castigo a los pillos, tal vez estaría más conforme si hubiera verdaderos programas de prevención del delito.
El abogado penalista, Gregorio Zamarripa, consideró que no hacen falta más reformas a los Códigos Penales o a la Constitución, antes bien, se requiere de un planteamiento concreto de las funciones preventivas del Estado, “hay un historial de reformas y ninguna ha resuelto los problemas, por el contrario, los han complicado y por lo general se responsabiliza a los jueces”.
La situación es que gran parte de las fallas en el cumplimiento de la Ley está en la conducta de los operadores jurídicos y de la seguridad pública, “por eso hablamos tanto de esa puerta giratoria que pasan constantemente los raterillos de poca y mediana monta, esos que no tienen para el amparo a comparación de los grandes delincuentes”.
Los ladrones de baterías, los que se meten a las casas a robar y los asaltantes saben que no va a haber denuncia en muchos de los casos en que se vean involucrados y si acaso los hay, una mala integración de expedientes o investigación los dejará libres, y esto hace que la población mantenga la percepción de inseguridad.
No por nada en el estudio que marca Índice de Paz en Aguascalientes indica que apenas el 1% del total de los delitos concluyen en una sentencia condenatoria para quienes cometieron la falta, y es que un 34.2% de las víctimas de algún delito deciden no presentar denuncia por considerar que al Ministerio Público sólo acudirán a perder el tiempo.
Según el especialista, será conveniente también que se defina a quién le corresponderá el Mando Único y en realidad coordine las acciones preventivas del delito en el Estado y los municipios, que sus reuniones sean no sólo para ver números y quitarles ceros, sino para que se marquen los operativos sociales y jurídicos que permitan la prevención del delito que es lo que pide la ciudadanía.
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