Luego de que los colectivos LGBT organizadores de la marcha del orgullo, difundieran un posicionamiento en donde señalan sentirse amenazados y presa de discursos de odio por parte del Frente por la Familia, por lo que presentarán la denuncia correspondiente, el coordinador de dicho grupo conservador Jaime Castro dijo que hasta el momento no han recibido alguna notificación al respecto.
Por lo anterior negó que se haya hecho algún discurso de odio o amenaza, “hay que ser muy enfáticos y decir que vale la pena respetar y no solamente a la iglesia católica, sino que a todas las religiones” y mencionó que el haber dicho que deberán asumir las consecuencias es porque la sociedad se debe dar cuenta que “se están jactando (sic) de nuestras imágenes religiosas, a eso me refiero”.
En cuanto al matrimonio igualitario, subrayó que “no celebramos nosotros que se eleve a matrimonio, sino que llamarle, de diferente manera, usarse otro lenguaje”.
Insistió en que no se puede llamar matrimonio a la relación de dos hombres o de dos mujeres, por el hecho de que sientan un deseo de atracción o quererse mucho, por lo que enfatizó en que el matrimonio solamente puede ser entre un hombre y una mujer con la finalidad de formar una familia.
Se dijo respetuoso ante la forma en la que cada quien maneje sus sentimientos, pero subrayó que en lo que no están de acuerdo es con lo que sucede dentro de las marchas LGBT, donde varias familias observan a parejas del mismo sexo exhibiéndose en la calle, esperando que la gente lo vea como algo normal.
Subrayó que en el Frente por la Familia se respeta la manera de expresarse y conducirse, pero lo único que se pide es que sean más discretos y que no sean irrespetuosos con las imágenes religiosas.
Por último, consideró que en lugar de nombrarse como matrimonios igualitarios, deberían de ser uniones o sociedades de convivencia.
