La hepatitis se puede prevenir con la vacunación, la higiene en la preparación de alimentos y el aseo personal, manifestaron médicos del IMSS tras señalar que el Instituto diagnosticó y trató más de 350 mil casos de hepatitis C, que es una de las de mayor incidencia entre la población.
Además de la vacunación, el uso de agua potable y el lavado de manos, es recomendable el uso de condón para prevenir la hepatitis, padecimiento que provoca la inflamación del hígado y que puede tener su origen por virus, el consumo excesivo del alcohol o enfermedades autoinmunes, mencionó el doctor Daniel Salazar, epidemiólogo del Seguro Social.
Asimismo y luego de señalar que la hepatitis puede afectar a niños y adultos jóvenes, aunque puede presentarse en toda la población, el especialista dijo que para evitar riesgos en torno a la hepatitis, es importante el uso de condón, no compartir agujas y ante prácticas estéticas y médicas, utilizar material esterilizado para evitar infecciones.
ENFERMEDAD VIRAL
El doctor Salazar explicó que la patología tiene 5 tipos, todos con origen viral: hepatitis A, una enfermedad aguda que se adquiere por medio de agua o alimentos contaminados, y para la cual se cuenta con una vacuna; hepatitis B, padecimiento crónico que se contagia por sangre contaminada o en prácticas sexuales, y que igualmente es prevenible con una inmunización.
En el caso de la hepatitis C, dijo, no se tiene vacuna, pero sí con un tratamiento para su cura, el contagio puede darse por contacto con sangre contaminada, prácticas sexuales de riesgo y por compartir agujas infectadas; las hepatitis D y E, las menos frecuentes, cuentan con un manejo integral a través del monitoreo constante del paciente para buscar su curación.
IMSS CUENTA CON BUENOS TRATAMIENTOS
El doctor Salazar indicó que para la atención de pacientes con hepatitis A, en el Seguro Social, se tratan con medidas de sostén: reposo, buena hidratación, alimentación y control de la fiebre, lo que resulta en un buen pronóstico.
Destacó que la vacuna contra la hepatitis A se aplica principalmente en los niños, en las guarderías del Seguro Social, así como a los trabajadores IMSS que manejan alimentos.
Aunque la hepatitis B no tiene cura, sostuvo, es necesario monitorear la infección viral, además de vigilar y controlar al paciente, en tanto que la inmunización para hepatitis B se aplica a toda la población, desde menores y complemento de esquemas en la adolescencia y adultez, además de trabajadores de la salud y grupos vulnerables.