Juan Pedro Franco, el hidrocálido que fue conocido y reconocido por haber ostentado de manera oficial el récord Guinness como la persona más obesa del mundo, falleció tras haber permanecido las últimas semanas hospitalizado en el IMSS de esta ciudad por complicaciones de las enfermedades crónicas que padeció por los 600 kilogramos que llegó a pesar.
El de Juan Pedro fue un caso sui géneris y que llamó poderosamente la atención de la comunidad médica nacional e internacional, toda vez que alcanzó un peso de 595 kilogramos, pero con la serie de cirugías y tratamientos a que fue sometido logró bajar a los 190 kilos, aunque 100 de ellos correspondían a piel, según lo referido por el doctor José Antonio Castañeda, cirujano bariatra que le atendía.
Familiares de Juan Pedro revelaron a HIDROCÁLIDO que el problema de peso lo comenzó a adquirir desde el primer año de vida, toda vez que año con año aumentaba en promedio 10 kilos, hasta que entre los 25 y 30 años de edad alcanzó el peso máximo de 595 kilogramos, siendo a partir de entonces que empezó a ser tratado por un grupo de especialistas encabezados por el bariatra Castañeda.
LA PERSONA MÁS OBESA DEL MUNDO
En todas las entrevistas que concedió a medios del país y de diferentes partes del mundo que se interesaron por su caso, Juan Pedro Franco decía con un dejo de orgullo que estaba reconocido por Récord Guinness como la persona más obesa del mundo que estaba registrada y que seguía con vida.
Por el altísimo exceso de peso, Juan Pedro desarrolló una serie de padecimientos crónicos que requirieron de seguimiento médico y de tratamiento especializado, pues padecía diabetes, hipertensión, afecciones cardíacas e insuficiencia renal aguda, condición que fue lo que a final de cuentas le vino cortando la existencia después de que en las últimas tres semanas permaneció bajo cuidados médicos especiales en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS.
Por su condición, Juan Pedro siempre estuvo luchando con dietas y tratamientos especiales, aunque la mayoría de las veces sin resultados, siendo la serie de cirugías bariátricas las que lograron que su peso se redujera hasta los 190 kilos, 100 de ellos de piel, y que incluso alcanzara su peso normal de 90 kilos, tomando en cuenta su talla, pues fue una persona alta de estatura.
OBESIDAD EXTREMA QUE FUE CEDIENDO
Contra lo que se pudiera pensar, el hombre más obeso del mundo, “orgullosamente de Aguascalientes”, como solía decir el mismo Juan Pedro, no falleció por la obesidad extrema que padeció durante la mayor parte de su vida, sino que su salud se mermó y finalmente su vida se extinguió por el inexorable avance de las enfermedades incurables que no pudieron ser controladas.
“Yo estuve luchando toda mi vida contra la obesidad extrema que empece a desarrollar desde que tenía un año de edad y que me llevaba a que cada año de manera consecutiva aumentara 10 kilos de peso, algo que no se sabía a causa de qué sucedía y que me cambió desde pequeño la vida por completo, pero afortunadamente siempre conté con el apoyo y los cuidados de mi mamá que recién falleció y del doctor José Antonio Castañeda, que desde siempre me apoyó y que para mí fue mi ángel de la guarda”, señaló en incontables ocasiones Juan Pedro.
De manera paradójica y dándole siempre la mejor cara a su condición, Juan Pedro Franco tenía como lema: “hay que echarle los kilos a la vida y no rendirse”.