Tras 28 años de servicio el Centro de Integración Juvenil cambiará de sede para reforzar el servicio de tratamiento y prevención de las adicciones que se brinda a la población con apoyo de especialistas en esta delicada problemática que afecta a las familias y a la sociedad, aseguró su director Mario García Martínez.
Señaló que las 1,200 personas que son atendidas cada mes para apoyarlas tanto para tratar y superar el consumo de sustancias psicoactivas, así como los grupos de adolescentes y jóvenes que son canalizados por los planteles educativos y otras instituciones, hacen necesario contar con espacios adecuados que permitan cumplir con la importante labor que se realiza en la materia.
“El problema no sólo se centra en el aumento de la acciones preventivas y del tratamiento que se ofrece a quienes tienen contacto con las drogas licitas e ilícitas, como es el caso del tabaco, alcohol, marihuana, crystal, inhalantes y otras sustancias, sino también con la demanda de apoyo psicológico por el fuerte impacto que están teniendo los trastornos de la mente”, destacó el especialista.
CAMBIO DE SEDE A LA VISTA
Señaló que desde varios meses atrás se ha venido trabajando en la búsqueda de un espacio adecuado y acorde a las necesidades que se tienen para garantizar el mejor servicio, con oportunidad, a quienes tienen problemas con el uso de las drogas, por lo que “a la brevedad esperamos contar con un nuevo domicilio donde se pueda cumplir el objetivo de mejor forma y en beneficio de la población”.
La vieja casona que se ubica en la calle Emiliano Zapata y que ha sido el domicilio de los Centros de Integración Juvenil, “la verdad es que ya nos quedó chica para el trabajo que realizamos y por los espacios que se necesitan para ofrecer un servicio integral, por lo que ya tenemos que buscar otra opción, que es en lo que estamos trabajando desde meses atrás”, resaltó.

CRECE LA DEMANDA DE APOYO ESPECIALIZADO
Mario Martínez, tras mencionar que Centros de Integración Juvenil cumple con una labor muy importante para la sociedad en su conjunto y que desde hace 28 años ha trabajado en el mismo sitio, sostuvo que la consulta para el tratamiento de los jóvenes se ha disparado de manera importante, debido a la creciente canalización de las escuelas y policías de personas jóvenes que tienen contacto y en muchos de los casos problemas de adicción.
Ocurre lo mismo con el caso de la consulta psicológica y de los talleres que se ofrecen por parte de los especialistas que prestan sus servicios en los Centros de Integración Juvenil para apoyar a las personas de todas las edades que sufren trastornos mentales diversos, lo mismo por el tema de la violencia intrafamiliar, el consumo de drogas y por otro tipo de problemas que impactan en su conducta.
“Para todo ello se necesita no sólo contar con personal profesional, sino también con espacios adecuados para garantizar un mejor servicio, ante lo cual es importante contar con una sede que sea más funcional”, concluyó.