Se termina la cuesta de enero para el sector restaurantero; “ya son las ventas naturales”, manifestó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), Javier Belausteguigoitia.
Indicó que a partir del tercer mes del año los restaurantes comienzan a tener mayor afluencia y a recuperar sus ventas; “la mala racha ya pasó, gracias a Dios”. Agregó que la cuesta de enero impacta con una disminución del 30% en las ventas.
En cuanto a las distintas reformas como la del aumento al salario mínimo y la ley silla, el dirigente del sector dio a conocer que ya las están aplicando; “nos hemos puesto las pilas, para eso estamos en CANIRAC, para que no nos caiga de sorpresa la Secretaría del Trabajo”.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral a 40 horas, manifestó que debido a que esta será de forma escalonada, en estos momentos los restauranteros no tendrán que realizar contratación adicional de personal; “ahorita lo único es que se paga más nómina y seguimos con la misma plantilla”.
Sin embargo, indicó que para poder salir adelante con el aumento salarial y con el alza de muchos de los insumos, se tuvieron que hacer reajustes en los precios de sus cartas.
Javier Belausteguigoitia dijo que para poder soportar el tiempo que dura el efecto de la cuesta de enero, los empresarios deben realizar un ahorro, generar; “ya sabes que vas a vender menos, pues gasta menos”.
Finalmente, el presidente de la CANIRAC señaló que la expectativa para el segundo trimestre del año es sumamente optimista, especialmente con la proximidad de la Feria Nacional de San Marcos. Este evento representa una «oxigenación» vital para el sector, donde algunos establecimientos logran duplicar su facturación habitual, lo que permite compensar las pérdidas acumuladas durante el primer bimestre.
Belausteguigoitia enfatizó que la industria restaurantera de Aguascalientes se encuentra en una etapa de profesionalización, buscando que el servicio no sólo sea rápido, sino de alta calidad para retener al comensal local una vez que pase el flujo turístico.