Por las nubes el precio de la comida típica de Cuaresma, y es que no sólo los pescados y mariscos se encarecen, sino también otros productos e ingredientes que son utilizados en su preparación.
Hoy comienza la Cuaresma con la imposición de la ceniza y los creyentes de la fe católica acuden a los distintos centros de abasto para comprar los insumos para la preparación de los platillos de la época, que este año registran un aumento de hasta 40 por ciento, específicamente en el camarón.
Como cada año, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) realiza el monitoreo de los precios de por lo menos 115 variedades de pescados y mariscos; asimismo, se espera un incremento en las ventas del 80 por ciento.
Otros productos que se acostumbran consumir en Cuaresma son guisados con huevo, lentejas, papas, habas y chiles poblanos, además del piloncillo y los bollos que se utilizan para la preparación de la capirotada.
La costumbre de no consumir carne roja durante la Cuaresma ha motivado el alto consumo de pescados y mariscos, lo que provoca un alza en sus precios.
Sin embargo, a pesar de que por tradición y como forma de sacrificio la población católica evita el consumo de carnes rojas, en los últimos años la Iglesia ha sido más flexible y se ha permitido que el pollo y otros alimentos de orden regional se incluyan en la dieta; además, el ayuno no se aplica a las personas que por cuestiones de salud no pueden hacerlo.
Lo anterior debido a que actualmente el poder adquisitivo de la mayoría de las familias no es el más favorable, por lo que el mensaje desde el Vaticano es que la Cuaresma sea un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad, más que enfocarse en la dieta de los creyentes, ante la carestía de la vida, la inflación y la cuesta de enero prolongada en el arranque de 2026.