La diputada federal Mónica Becerra acusó de traición a su suplente, María Elena Pérez Jaén, por haberla señalado de corrupción durante su paso por el DIF, y se mostró segura de su inocencia, al comentar que «el que nada debe, nada teme».
Ante los micrófonos de JML Noticias, la legisladora federal, tras retomar su curul, desmintió las afirmaciones de Pérez Jaén, quien dijo que solamente cumplía un interinato en el cargo, pero seguramente se quería quedar, y a ello obedeció su postura contra la titular, quien, sin embargo, este martes se incorpora de lleno a sus labores legislativas, una vez que realizó la entrega-recepción de la dirección del DIF Estatal, donde cumplió funciones desde mayo y, por lo tanto, no tuvo nada que ver con las decisiones tomadas en abril, que es cuando refiere Pérez Jaén que efectuó un acto irregular.
La legisladora federal comentó que está dando la cara en esta situación y no tiene temor porque no cometió ninguna acción de corrupción.
Sin duda, su suplente lo que quiere es quedarse en la diputación federal, y si ese es su deseo, la invitó a buscar una candidatura y luego hacer trabajo de tierra, recorrer las colonias del distrito más grande de Aguascalientes caminando y hasta sufriendo las corretizas de los perros.
Recordó que esta candidatura no la ganó como plurinominal, sino por el voto de 90 mil personas, quienes la volvieron a elegir, convirtiéndose por segunda vez en diputada federal y de manera histórica, pues es la primera vez que alguien se reelige en este distrito.
Desde luego, buscará sanciones contra la legisladora que la suplió en su licencia médica y dejó entrever el tema de una posible demanda por las acusaciones infundadas que le hizo en redes sociales, en las que causó un gran escándalo y ante las cuales se vio en la necesidad de dar su versión de los hechos.
Comentó que su paso por el DIF obedeció a sus complicaciones de salud, dado que por la grave situación intestinal que vivió no podía regresar ni trasladarse a la Ciudad de México y, para que su permanencia en Aguascalientes se siguiera enfocando al tema de servir a la gente, la gobernadora Tere Jiménez la invitó a laborar en el DIF, donde estuvo durante unos meses y, luego del alta de su segunda operación, dejó este organismo para poder incorporarse a sus labores en la Diputación Federal.
TIRAN LA PIEDRA Y ESCONDEN LA MANO
En cuanto a las calificaciones que le dio su suplente, destacó que realmente todo fue normal cuando le avisó de su regreso, pero “tiran la piedra y esconden la mano”.
Comentó que la gente que la conoce sabe de su honestidad, que ha sido una persona de trabajo, que ha tenido varios cargos públicos y nunca ha tenido un problema como tal.
“El que nada debe, nada teme, sólo comento y con ello diré todo: a lo que ella se refiere es un contrato que fue elaborado el 15 de abril y yo entré en mayo; con esto te digo todo, son cosas que ni siquiera yo hice”.
El verdadero problema es que fue corto el tiempo en el que Pérez Jaén la suplió, que fueron cuatro meses y medio, “y realmente creo que se quería quedar, y esa es la realidad”.
“Ella supo mi tema de salud, supo que estuve muy grave y, como luego dicen, a las pruebas me remito; creo que por eso existe el tema fiscal, las auditorías y yo estoy en la mejor disposición”.
Anotó que, sin duda, esta es una lección para quienes en el futuro sean candidatos, pues deben ver realmente quiénes son sus amigos y a quienes invitan como suplentes.