A unos cuantos días de que comiencen los festejos de la Feria Nacional de San Marcos, el padre Casimiro Serna pidió que no se le vea como la oportunidad para el destrampe, tras advertir que en la zona ferial “se ve de todo y hasta lo inimaginable”.
Sostuvo que, lamentablemente, muchas de las personas que acuden a la Feria piensan que se vale de todo y terminan denigrándose como personas a causa de los excesos: “es terrible lo que se llega a ver, por lo que yo sí quisiera hacer un llamado a la gente de Aguascalientes y a quienes visitarán la ciudad, para que se comporten en esa zona donde parece que no hay reglas ni leyes”.
“No está bien que al amparo de la Feria muchas de las personas que acuden a la zona hagan o traten de hacer lo que les dé su regalada gana, excediéndose en la tomadera, haciendo desfiguros, faltándole el respeto a las mujeres, a los niños y a las familias, eso definitivamente no está bien y no debe suceder, pero desgraciadamente eso ha sucedido siempre”, advirtió.
FERIA DEL DESTRAMPE
En la entrevista con HIDROCÁLIDO, el padre Casimiro Serna Esqueda dijo que la Feria perdió su esencia, porque “ahora sucede de todo y sin medida, hay mucha perversión, mucho pecado y nada de recato, porque se le toma como zona de impunidad donde se puede hacer de todo, aunque se sepa que no está bien lo que se hace”.
Mencionó que en la zona de festejo se vale de todo, absolutamente de todo. “Yo creo que ahí pierden la ilusión, pierden la esperanza y desgraciadamente es incluso después de la Semana Santa todo lo que está aconteciendo, cómo es posible que esto suceda. Es algo grotesco e indignante”, subrayó.
Señaló que por todo lo que ocurre en la Feria y por la falta de control de parte de las autoridades que permiten de todo, “la verdad yo estoy decepcionado totalmente de lo que es la Feria como tal, cómo la encauzan, cómo la conducen, no es posible que esto funcione sin ningún control”.
HAY QUE TENER RECATO
En ese sentido y luego de insistir en que lamentablemente la Feria perdió desde hace mucho su esencia, al grado de que los feriantes ni siquiera se acuerdan del templo de San Marcos y mucho menos acuden a visitar al evangelizador, el sacerdote subrayó la necesidad de que el perímetro ferial no sea una zona de excepción donde ninguna ley valga, pues eso es lo que ha provocado que la Feria sea conocida por propios y extraños como la “cantina más grande del mundo”.
Incluso, añadió, “yo sé que vienen personas de fuera de la nación, vienen a todas esas cosas, sabe cómo andamos, es una cosa terrible. Yo lo veo así, simple y sencillamente”.
Ante ello, el sacerdote exhortó a los padres de las y los jóvenes a que no les suelten la rienda para que vayan a la Feria a tomar en exceso y a hacer cosas indebidas de las que después se andan lamentando.
Hay que preguntarnos “qué hacen los papás, cómo permiten, cómo dejan que los muchachitos hagan lo que les dé su regalada gana, porque está más que claro que muchos van a pervertirse, eso es lo que lamentablemente está sucediendo con la Feria”, concluyó.