BEIRUT, LÍBANO.— El sur de Beirut quedó colapsado este miércoles después de que Israel ejecutara lo que describió como su operación militar más amplia en territorio libanés desde el inicio de la guerra, el pasado 2 de marzo.
En cuestión de minutos, aviones de combate impactaron zonas densamente pobladas y múltiples puntos estratégicos del grupo chií Hezbolá, dejando un primer balance de «decenas» de muertos y «cientos» de heridos, según las autoridades libanesas.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud confirmó que los ataques ocurrieron de forma simultánea en distintas áreas, una escalada que calificó como «muy grave».
Las cuadrillas de rescate se movilizaron entre calles saturadas y barrios cubiertos de humo, mientras el Gobierno pidió despejar las avenidas para permitir el paso de ambulancias.
En zonas como Dahye (los suburbios del sur de la capital) y varios sectores de Beirut, donde se observaron bomberos y paramédicos retirándose con heridos y cuerpos desde de edificios dañados.
La Defensa Civil libanesa actualiza la cifra de víctimas, elevándose a al menos 254 los muertos y 1,165 los heridos tras los bombardeos de Israel.
REPUDIO A ISRAEL
El primer ministro Nawaf Salam criticó que, aun cuando Washington y Teherán celebraban la tregua temporal alcanzada el martes, Israel ampliara su ofensiva contra viviendas y calles llenas de gente.
Afirmó que los ataques dejaron víctimas en todo el país y que ignoran por completo los esfuerzos internacionales para frenar la guerra. Hizo un llamado a los aliados del Líbano a intervenir para detener la operación y evitar que la crisis escale más.
La Presidencia libanesa fue más dura. Joseph Aoun acusó a Israel de cometer una «masacre» y de desafiar todos los acuerdos alcanzados desde el alto el fuego pactado entre Israel y Hezbolá en noviembre de 2024, un entendimiento que ha sido violado casi a diario.
En su comunicado, responsabilizó a Israel por las consecuencias de esta nueva ofensiva y pidió a la comunidad internacional asumir su papel para frenar lo que llamó «un enfoque agresivo que amenaza la estabilidad regional».
IRÁN VUELVE A CERRAR EL ESTRECHO DE ORMUZ
Horas después de los ataques, Irán anunció que suspendió el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
La agencia Fars señaló que, aunque dos embarcaciones habían cruzado la zona sin problemas tras la tregua, el bombardeo masivo en el Líbano dejó sin efecto la operación normal.
Teherán también denunció ataques en su territorio: una refinería en la isla de Lavan y la interceptación de un dron en la ciudad de Lar.
Ante ello, prometió una «respuesta firme y contundente» y, según el diario The Wall Street Journal, estaría condicionando su asistencia a las negociaciones previstas para este viernes en Islamabad a que la tregua se extienda también al Líbano.
LLAMADO DE IRÁN A EU
Estados Unidos «debe elegir entre el alto al fuego o continuar la guerra a través de Israel. No puede tener ambos», afirmó el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí.
«Los términos del alto el fuego Irán-Estados Unidos son claros», recalcó el ministro tras la serie de bombardeos de Israel sobre Líbano, que han causado hasta ahora 254 muertos y mil 164 heridos.
«El mundo ve la masacre en Líbano. La pelota está en el tejado de EU y el mundo está pendiente de si cumplirá sus compromisos», insistió.