El aún secretario de Seguridad Pública del Estado, Porfirio Sánchez Mendoza, goza de impunidad y de protección por parte de las autoridades de Gobierno del Estado, pues desde tiempo atrás se presentaron quejas y denuncias en su contra por el presunto trato “grosero y prepotente” hacia la población, sin que siquiera se le haya reconvenido por incurrir en abuso de poder.
Presentando oficios, que fueron recibidos y sellados por la Secretaría Particular del Gobernador, personas que solicitaron omisión de sus nombres por temor a ser objeto de represalias, denunciaron ante HIDROCÁLIDO que el jefe policíaco, sujeto a proceso federal por haber incurrido en una serie de presuntos delitos cuando ocupó el mando de la Policía Federal de Investigación, abusó del cargo en perjuicio de quien se acercaba en busca de información y apoyo.
En la denuncia que se presentó el 6 de abril y que luego fue ratificada luego el 14 de junio del año pasado, se le expuso al gobernador Martín Orozco el mal proceder del secretario Porfirio Sánchez, a quien se acusó de incurrir en la “comisión de hechos e infracciones contrarias al ejercicio de sus funciones y de la responsabilidad como servidor público”.
“En abril -se precisa en la queja- nos presentamos mi esposo y la suscrita, en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública y solicitamos si nos podía recibir el maestro Sánchez Mendoza a fin de entregarle personalmente la ampliación a dicha queja, luego de permanecer media hora esperando se nos informa que no está el maestro Porfirio Sánchez, por lo que solicitamos hablar con el Lic. Víctor Herrera, su secretario particular, señalándonos que tampoco se encontraba en las instalaciones; estando en esa plática, vimos bajar las escaleras a ambos funcionarios, le hice una señal al Lic. Víctor Herrera, que es a quien conocía, y se acercó a nosotros”.
“Al preguntarle al otro funcionario si era el secretario, éste se acercó sin permanecer en la conversación, retirándose sin ofrecernos atención alguna; al cuestionarle al Lic. Herrera el porqué de mentirnos y negarse a atendernos siendo servidores públicos, me contestó grosero y prepotente, además me señaló como mentirosa e ignorante, argumentando que la dependencia en la cual labora no tiene relación alguna con la ejecución de la sentencia de un caso que se les expuso y sobre el cual no se había procedido en forma adecuada contra los responsables”.
“El abuso y mal proceder de los funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado fue denunciado ante las autoridades de Gobierno, pero en ningún momento se dio contestación a los oficios y menos se actuó en consecuencia en contra de los funcionarios por su mal proceder, por lo que el caso se llevó a otras instancias, como la Comisión Estatal de Derechos Humanos y el Órgano Interno de Control, para que cuando menos se le llamara la atención o se iniciara procedimiento administrativo contra los malos funcionarios públicos”, exponen en su escrito los denunciantes.
