INCLUSO LO HIZO LLORAR, RECONOCE
Con lágrimas no de sentimiento sino de impotencia, el activista de los derechos de los discapacitados, Martín Amaro, de la Asociación “Intégrate a mí y Juntos Caminaremos”, denunció públicamente en la Plaza de la Patria las amenazas del diputado local de MORENA, Fernando Alférez Barbosa, a quien acusó de haberle gritado y proferido amenazas en razón de su lucha por los discapacitados, “y lo digo recio y quedito, ¿qué esperamos de MORENA?”.
En cambio, reconoció a la gobernadora Tere Jiménez como una persona altamente sensible a la discapacidad, a quien calificó como altruista y muy dispuesta.
“Lo mío no es político, es un asunto de amor, de fe, de política social, no es política, no quiero llegar a un puesto político, pero sí lucho por los míos, que me toca a mí y a mis compañeros y amigos que tenemos discapacidad, yo no tengo un año, ni diez años, tengo 40 años de lucha por la discapacidad y tengo papeles que me respaldan”, añadió en la rueda de prensa en la que se denunció no sólo a Fernando Alférez, sino a varios diputados, cuyos nombres estaban en una manta informativa que se colocó a espaldas de la mesa principal, en donde decía que lamentablemente, los discapacitados han enfrentado injusticias y desatención de algunos legisladores como el propio Alférez, Alma Hilda Medina y Genny Janeth López Valenzuela, “quienes se hacen pasar por discapacitados sólo para mantener su cargo y beneficios”.

Martín Amaro.
Activista.
En esa misma manta se pidió a la población para apoyar a la asociación en la denuncia “contra estos impostores que nos ven como objeto y no como personas que no nos ven como personas con dignidad y derechos”.
ALZAN LA VOZ PARA QUE CESEN RECHAZO Y DISCRIMINACIÓN CONTRA ESTE SECTOR
En el Día Mundial de las Personas con Discapacidad, tanto Amaro como Claudia Brand, Joselín, la diputada Arlet Muñoz y Penélope Valadés, de la Clínica Promédica, levantaron la voz para que la sociedad no rechace ni discrimine a las personas con discapacidad, pues nada menos en Aguascalientes hay 70 mil personas con alguna limitación, de acuerdo al INEGI, pero la cifra puede llegar a más, “quizá nos quedamos cortos”.
En su momento, Claudia Brand, familiar de una persona discapacitada, comentó que no debe haber rechazo a los jóvenes con alguna discapacidad, porque no hacen daño a nadie, por el contrario, son ángeles, y abogó por el reconocimiento de las capacidades de estas personas que son sanas, tienen cualidades y pueden estar haciendo actividades remunerativas, además de que si se les sigue preparando, ellos pueden aportar a la sociedad.

Tras señalar que a estos jóvenes discapacitados a partir de los 18 años mejor los guardan, hizo un llamado a las familias para que no escondan a sus familiares con esta situación, y a que las personas entiendan que no son personas negativas, sino un segmento muy importante que estamos desperdiciando y que se requieren campañas para sensibilizar y más apoyo de las autoridades.
