El director de Regulación Sanitaria, Faustino Piñón, reveló ayer que está en investigación otro caso sospechoso de carne contaminada con clembuterol, práctica que no ha podido ser erradicada entre los engordadores de ganado pese a que está penalizada por comprometer la salud de las personas que consuman carne con esa peligrosa sustancia.
Este nuevo caso sospechoso de uso de clembuterol se detectó apenas la semana pasada y las muestras de la carne de res (hígado) ya están siendo estudiadas en el Laboratorio Estatal de Salud Pública, por lo que las acciones que se emprenderán dependerán del resultado que arroje el análisis especializado.
“En lo que a Regulación Sanitaria corresponde, se está haciendo el estudio de trazabilidad para saber de dónde procede o salió la carne que se estaba comercializando en una carnicería”, señaló el funcionario estatal sin dar mayores datos del caso.
SIGUE USO DEL PELIGROSO CLEMBUTEROL
Después de señalar que se sigue con la actividad permanente de verificación sobre la sanidad de la carne que se expende lo mismo en carnicerías que en obradores y en puestos de mercados, Piñón Ramos aseguró que derivado de ese tipo de revisiones es que se tiene actualmente sospecha de una muestra de carne que posiblemente está contaminada por el uso de clembuterol en el proceso de engorda de los animales.
“Ahorita tenemos las visitas de verificación que se hacen a carnicerías, obradores y otros establecimientos, tomando muestras que son analizadas en el Laboratorio Estatal de Salud Pública, donde de hecho ahorita tenemos sospecha de una muestra y estamos en espera de resultados de laboratorio para poder saber qué es lo que se observa y decidir las medidas que se tomarían en caso de resultar positiva al peligroso anabólico”, explicó.
SE INVESTIGA PROCEDENCIA DE LA CARNE
En ese sentido, el titular de la Dirección de Regulación Sanitaria dijo que no se descarta la posibilidad de que una parte la carne con sospecha de clembuterol haya llegado a la venta, ante lo cual se necesita hacer la trazabilidad para tratar de identificar la procedencia de ese producto y determinar las acciones que se tienen que seguir, tomando en cuenta que el uso de esa sustancia en la ganadería está penalizado precisamente por el riesgo al que se expone la salud de los consumidores.
Sobre el particular, explicó que “el riesgo de consumir carne que esté contaminada con clembuterol es alto, sobre todo en el caso de personas que tienen problemas cardíacos, ya que el clembuterol produce alteraciones en el corazón que pueden agravarse y comprometer la salud y la vida de las personas”, concluyó.

