Las Águilas no pudieron contra el Atlante del “Piojo” Herrera

Agencia El Universal

19 años de espera trajeron consigo un apretado empate con el América. Atlante regresó al Estadio Azteca para firmar un 1-1 con las Águilas en un duelo donde el inmueble lució casi lleno.

Fueron minutos los que le duró el balón a los Potros en los primeros instantes del encuentro, para después pasar a un amplio dominio de las Águilas, que eran impulsadas por la afición azulcrema.

En cuanto agarraron el esférico, el cuadro azulcrema comenzó a acumular acciones de peligro, pero sin tener contundencia en el arco rival.

Veiga fue el primero en manifestarse con un tiro libre. El brasileño sacó un potente disparo de zurda que obligó a Óscar Jiménez a recostarse.

Para sacudirse el nerviosismo de la localía y tener su primer acercamiento, Walter Portales incursionó hasta los linderos del área azulcrema para sacar un descafeinado disparo.

La tónica del primer tiempo fue ver al América con total control del partido, mientras que Atlante intentaba salir a velocidad cuando recuperaba en su propio terreno.

Isaías Violante fue el más punzante de las Águilas y de ese lado cayó el gol. El joven mexicano ganó el mano a mano para meter un servicio a segundo poste, donde apareció Cristian Borja para empujar el balón con la cabeza y firmar el primero de la noche.

La segunda mitad inició como estaba siendo la primera. Los de Almada con gran intención de encontrar el segundo, pero, de nueva cuenta, su puntería no era la mejor.

Óscar Jiménez fue factor para evitar el segundo tanto americanista, al lucirse con una gran atajada de un remate que iba con etiqueta de gol.

En el minuto 64 llegó el ansiado momento por los atlantistas. Luis Puente peleó de gran manera el esférico, se lo sirvió a Jhojan Julio, quien podía definir, pero le dejó el balón a Eugenio Pizzuto, que, sin dudarlo, mandó a guardar de zurda el pase de su compañero.

La afición saltó de sus asientos para festejar esta anotación que llevaban años esperando para gritar.

Un punto que le sabe a gloria a Miguel Herrera y sus dirigidos, más porque fue ante un rival de alta jerarquía y en su regreso al mítico Coloso de Santa Úrsula.

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Con información de El Universal.