Por temor a ser víctimas de robos y asaltos en la vía pública, un alto porcentaje de las personas mayores de 18 años decide cambiar sus hábitos de vida, evitando llevar objetos de valor para no correr riesgos y evitar formar parte de las estadísticas delictivas, según los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, correspondiente al segundo trimestre de este año.
Además de que, para ir al trabajo o la escuela, la gente decide como estrategia de seguridad cambiar constantemente de ruta y pedir o hacerse acompañar por alguien más, el 42.0 por ciento de la población de 18 años y más manifestó que dejó de llevar objetos de valor. De la misma manera, se ha prescindido de salir a ejercitarse o de visitar a familiares y acudir a lugares públicos que no garantizan la seguridad.
LA GENTE SE CUIDA MÁS EN LA CALLE
En los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana se advierte que, en el segundo trimestre de 2026, casi la mitad de las personas mayores de edad manifestó que ha dejado de llevar objetos de valor cuando anda en la calle, como joyas (relojes, cadenas, pulseras, etcétera), dinero o incluso tarjetas de crédito, por temor a sufrir algún delito.
Además, 38.2 por ciento dejó de permitir que las y los menores de edad que viven en el hogar salgan solos; 35.9 por ciento dejó de caminar de noche en los alrededores de su vivienda y 22.5 por ciento dejó de visitar a familiares o amistades, sobre todo por las noches.
En comparación con el primer trimestre de este año, en el segundo trimestre se registró una disminución estadísticamente significativa de 3.3 puntos porcentuales en quienes dejaron de visitar a familiares o amistades; de 3.2 puntos en quienes dejaron de caminar de noche en los alrededores de su vivienda y de 1.7 puntos en quienes dejaron de llevar objetos de valor, todo ello por temor a sufrir algún delito.
PROBLEMAS Y PERCEPCIÓN DEL DESEMPEÑO GUBERNAMENTAL
En junio de 2026, 83.4 por ciento de la población de 18 años y más consideró los baches en calles y avenidas como uno de los principales problemas de su ciudad; 65.4 por ciento señaló las fallas y fugas en el suministro de agua potable, y 60.4 por ciento mencionó las coladeras tapadas por acumulación de desechos.
En comparación con marzo de 2026, en junio se registró un aumento estadísticamente significativo de 9.9 puntos porcentuales en la percepción de deficiencias en la red pública de drenaje; de 9.8 puntos en coladeras tapadas por acumulación de desechos, y de 8.1 puntos en la falta de tratamiento de aguas residuales, entre otros indicadores.
En junio, apenas 30.8 por ciento de la población consideró que el gobierno de su ciudad era muy o algo efectivo para resolver los problemas más importantes.
En el caso particular de la ciudad de Aguascalientes, la percepción de la población sobre la efectividad del gobierno municipal para resolver las principales problemáticas llegó únicamente al 35.9 por ciento.
