Tras sostener que la visión y voluntad de la gobernadora Tere Jiménez por fortalecer los servicios médicos colocan al Hospital Hidalgo como uno de los mejores del país, el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de esa institución, Francisco Araiza Méndez, aseguró que ahora a los directivos del nosocomio les corresponde gestionar la contratación del personal que se requiere para las nuevas áreas de servicio.
Señaló que “sin lugar a dudas es un logro muy importante la puesta en marcha de las nuevas unidades de Quemados, Trasplante de Médula Ósea y de la Sala de Hemodinamia, espacios que se han consolidado gracias al compromiso que tiene la gobernadora con la salud de la población en general”.
Expuso que, sin duda alguna, se han dado pasos muy importantes con los nuevos servicios con los que ahora cuenta el Centenario Hospital Hidalgo, avanzando con ello hacia la consolidación del tercer nivel de atención y del buen servicio que distingue a la institución.
MAYOR CAPACIDAD RESOLUTIVA
“Cuando las cosas se hacen bien, también hay que reconocerlas. Hoy Aguascalientes cuenta con infraestructura de primer nivel para atender enfermedades de alta especialidad, y ese esfuerzo del Gobierno del Estado merece todo nuestro reconocimiento”, subrayó el líder sindical, quien dijo que este esfuerzo se debe complementar cubriendo la plantilla del personal especializado que se requiere para garantizar la correcta operación de las nuevas áreas.
En ese sentido, expuso que el siguiente reto le corresponde directamente a la dirección del Hospital Miguel Hidalgo, pues tanto la Unidad de Quemados y la de Trasplante de Médula Ósea, así como la moderna Sala de Hemodinamia para atender a pacientes con afecciones cardíacas, deben contar con especialistas para su correcta operación.
“Estas nuevas unidades requieren personal suficiente para operar como fueron concebidas. Gestionar ese recurso humano debe ser la prioridad”, mencionó.
PERSONAL ESPECIALIZADO
En ese marco, el líder sindical de los trabajadores del Hospital Hidalgo explicó que la Unidad de Quemados demandará anestesiólogos, cirujanos plásticos y reconstructivos, intensivistas, enfermeras especializadas, inhaloterapeutas, rehabilitadores, técnicos y personal administrativo; la Sala de Hemodinamia requerirá cardiólogos intervencionistas, anestesiólogos, personal de enfermería especializado, técnicos radiólogos y personal de apoyo; mientras que la Unidad de Trasplante de Médula Ósea necesitará hematólogos, oncólogos, infectólogos, especialistas en medicina transfusional, personal de laboratorio, enfermería altamente capacitada y equipos multidisciplinarios, además del soporte administrativo indispensable para brindar una atención segura y de calidad.
“Tan importante como inaugurar nuevas unidades será mantenerlas funcionando todos los días. Eso implica gestionar oportunamente el personal, garantizar el abasto permanente de medicamentos, material de curación, insumos especializados y todo lo necesario para que estos servicios operen sin interrupciones y con la calidad que merecen los pacientes”, puntualizó.
