La delincuencia juvenil refiere a todos aquellos delitos que cometen los niños que todavía no han alcanzado la mayoría de edad, en México los 18 años. Una definición más criminológica abarcaría no sólo las conductas constitutivas de infracciones penales sino también otras como el alcoholismo, la drogadicción y ausentismo escolar.
De acuerdo con datos del INEGI y el Informe de Desarrollo Humano de las Juventudes en México, la delincuencia juvenil en México ha aumentado significativamente en los últimos años, afectando a miles de adolescentes y reflejando factores sociales, económicos y educativos complejos.
En este sentido la población juvenil de 15 a 29 años enfrenta condiciones poco favorables en temas de salud, educación, empleo e ingresos.
AGUASCALIENTES NÚMERO UNO EN DELINCUENCIA JUVENIL A NIVEL NACIONAL
Lamentablemente el Estado reflejó la tasa más alta de personas adolescentes imputadas por la presunta comisión de delitos en todo México, con base en los datos arrojados por las Estadísticas sobre Personas Adolescentes en Conflicto con la Ley (EPACOL) del INEGI, Aguascalientes encabezó la lista con 841.1 menores procesados por cada 100 mil adolescentes, número que supera a estados como Nuevo León, Sonora y la Ciudad de México, además de triplicar la media nacional que se ubicó en una tasa de 259.3.
¿QUÉ ORILLA A LOS JÓVENES A DELINQUIR?
Uno de los principales factores que llevan a los jóvenes a delinquir es la desintegración familiar, es decir, con rasgos evidentes de disfuncionalidad en el que falta una figura, por lo general la paterna o en su lugar otra persona de la que solamente reciben agresiones y violencia, explicó el consejero en Adicciones del Centro de Tratamiento Un Motivo A.C., Juan Francisco Lucio Ojeda.
Asimismo, dijo que también contribuye el seguimiento, al fomento e interés académico; “da igual que los niños acudan a la escuela y el tiempo que no esté en casa haciendo actividades de recreación o tareas, lo viven en la calle y al convivir con otros niños que son conflictivos: eso se convierte en descomposición social”.
La tercera razón, es la adopción de hábitos destructivos, la que tiene que ver con el consumo de sustancias ilícitas y otras permitidas como el cigarro y el alcohol; “en el Centro de Rehabilitación nos llegan a pedir el apoyo para chavitos de 11, 13, 15 y 17 años”, señaló el consejero, tras mencionar que los riesgos que corren en un estado alterado de conciencia, provocan daños y el nivel de comportamientos delictivos.
El encargado del Centro Un Motivo, manifestó que una de las mayores preocupaciones que saltan a la luz durante las sesiones grupales de psicología, es el no sentirse respaldados y la depresión; “los ves quebrarse, ante la ausencia de figuras, hasta por parte de sus hermanos y padres”.
Dio a conocer que 2 de cada 10 peticiones de servicios que se reciben en los anexos son para menores de edad, dato que es bastante elevado si se considera que el rango de edad consultado va desde los 11 a los 17 años, sin embargo, destacó que la autoridad no ha dado luz verde para establecer ese tipo de atención.
En este sentido Francisco Lucio, indicó que no existen servicios de rehabilitación para menores de edad, por lo que lamentó el hecho de que esto no se encuentre establecido y formalizado; “estamos hablando de una falta de reconocimiento de un problema social en el tema de adicciones, que no se atiende o solamente a medias”.
EL DERECHO HUMANO DE EXTRAER A LOS MENORES DE MEDIOS CONFLICTIVOS
Manifestó conocer las propuestas de ley por parte de los diputados de la Comisión de Salud en el Congreso del Estado, de la cual dijo que carece de sustento, ya que se menciona que por el tema de protección a los derechos humanos los menores de edad no pueden ser sometidos a un tratamiento y una regulación en cuestiones de seguridad o de justicia, pero con esto se les expone a riesgos como el consumo de drogas.
Cuestionó el hecho de que por situaciones de derechos humanos no se les pueda atender, cuando deberían de tener un acceso a una vida libre de violencia y con condiciones dignas. “Un derecho humano sería garantizar y extraer al menor de medios conflictivos”.
Por lo anterior consideró que, al querer proteger los derechos humanos de los menores de edad, se convierten en los principales ejecutores de violencia.
Refirió que, si bien existen instituciones que hace lo propio para la atención de la integración, la realidad es que los padres de familia también tienen que hacer su parte a través de la disciplina, lo que no ocurre en la mayoría de las veces por una falta de interés.
El consejero en Adicciones subrayó que otro problema entre adolescentes y preadolescentes es que luego su familia se encuentra sometida por ellos, que por lo general es la abuela y la madre. La casa donde habitan muestra una gran destrucción de muebles y con grafitis realizados por el menor de edad; “son situaciones de miedo, hay casos en los que la persona adicta llega a matar a sus familiares, porque en su estado de inconciencia llegan a confundirlos”.
SE REQUIEREN CAMBIOS CONTUNDENTES
Francisco Lucio, encargado del Centro de Atención de Adicciones señaló que ahora con el cambio de gobierno existe la oportunidad de poner sobre la mesa las necesidades que existen en el tema, que se les debe hacer frente desde varias aristas: 1) desde la seguridad pública; 2) la autorización a los centros de atención para menores de edad, ya que terminan en lugares que no son aptos para ellos y de manera irregular; 3) se deben acreditar a más centros de rehabilitación, para que las becas de Programa Reintegra, puedan llegar a más lugares como estos. “Negar el servicio, no quiere decir que el problema no existe”.
MAYOR CONFLICTIVIDAD JUVENIL
Por su parte el doctor e investigador en Sociología, Edgar Guerra Blanco señaló que los adolescentes imputados en Aguascalientes tienen que ver con que aquí una proporción muy alta fue señalada por la Fiscalía del Estado como probables responsables de algún delito.
Destacó que Aguascalientes aparece en los primeros lugares en donde los adolescentes son puestos a disposición por las distintas policías, sin embargo, señaló que casi el 97% de esos casos correspondieron a faltas cívicas: riñas, alterar el orden, consumir alcohol o drogas en espacios públicos; “puede ser que haya más policía se encuentra más atenta”. Sin embargo, el especialista reconoció que existe una conflictividad juvenil, ya que la mayoría de dichas detenciones son por daños a propiedad, amenazas y robos.
Como conclusión, consideró que el cuestionamiento tendría que ser el por qué se está dando ese aumento de conflictos entre adolescentes. Las causas pueden ir relacionadas con la violencia familiar, cuestiones comunitarias; en lo que deberían trabajar es en el abandono de las instituciones, para prevenir el abandono escolar y el consumo de sustancias, las riñas en las colonias, en donde existe un trabajo pendiente de prevención.
ACCIONES LEGISLATIVAS PARA ABATIR LA DELINCUENCIA JUVENIL
El diputado local del PRD, Emanuelle Sánchez Nájera presentó una propuesta ante el Congreso de Aguascalientes, que contempla modificaciones a cinco leyes estatales, incluyendo la Ley Municipal, la de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, el Código Civil y la Ley del Sistema Estatal de Asistencia Social.
Las reformas incluyen citar a los padres o tutores de los menores infractores, exigir su participación en talleres de paternidad responsable, la aplicación de evaluaciones psicológicas y medidas formativas y la imposición de sanciones económicas en el último de los casos.
El legislador explicó que lo anterior no es algo punitivo, sino una forma integral de atención al tejido familiar, antes de la imposición de multas. “No se trata de transferir la culpa de los menores a los padres, sino de fortalecer la corresponsabilidad y prevenir desde el hogar”.
Dicha propuesta incluye la participación de todos los municipios del interior, la Fiscalía estatal, el DIF y organismos de derechos humanos. La iniciativa ha contado con el respaldo del DIF que será la que coordine los talleres y el acompañamiento familiar.
JUZGADO CÍVICO PARA ADOLESCENTES
El presidente municipal de Aguascalientes, Leonardo Montañez, ha señalado que el juzgado cívico para adolescentes no busca castigar, sino que construir un mejor futuro y humano para la juventud, donde se pueda brindar atención emocional, acceso a actividades deportivas y culturales, así como acompañamiento psicológico.
En mayo de este año, el municipio de la capital implementó el primer Juzgado Cívico especializado en adolescentes, marcando un cambio de paradigma en la forma en que se trata a los menores que incurren en faltas.
