Durante el último año, el Observatorio de Violencia Social y de Género ha dado acompañamiento a tres casos de violencia ocurridos en un bachillerato militarizado en Aguascalientes, por lo que dicho organismo hizo un llamado a las autoridades para cerrar este tipo de instituciones y replantear su modelo educativo.
Al respecto, la presidenta del Observatorio de Violencia Social y de Género, Mariana Ávila Montejano, mencionó que “Aguascalientes no está exento de lo que sucede en estos espacios y simplemente el último año el Observatorio acompañó tres procesos relacionados con violencia dentro de un bachillerato militarizado”.
Señaló que, de los tres casos documentados, sólo uno continuó por la vía penal, mientras que las otras dos personas decidieron no denunciar por temor a represalias, al asegurar que quienes encabezaban el plantel siguen formando parte de grupos de poder.
“Solamente uno de estos pudo seguir todo el proceso vía penal, las otras personas decidieron no continuar por miedo a las represalias justo porque las personas que estaban al frente de este espacio siguen siendo integrantes de grupos de poder”, refirió Ávila Montejano.
Afirmó que las escuelas militarizadas no garantizan espacios libres de violencia y sostuvo que en este tipo de instituciones se han documentado casos de acoso sexual, hostigamiento y otras agresiones. Refirió que el reciente caso de Dafne, joven fallecida en una escuela militarizada de Tamaulipas, evidenció la necesidad de revisar este modelo educativo.
“La violencia que se está manifestando y que vemos en estos días a nivel nacional dentro de las escuelas militarizadas es, por supuesto, una de tantas que se han vivido dentro. Estamos hablando desde acoso sexual, asedio laboral, hostigamiento sexual y, en el caso de Dafne, la jovencita de Tamaulipas, hablamos de un feminicidio o muerte violenta”, refirió.
Por lo anterior, la presidenta del Observatorio de Violencia Social y de Género demandó a las autoridades de Aguascalientes sumarse al cierre de las escuelas militarizadas y sustituirlas por espacios de formación para las juventudes con un enfoque de derechos humanos, educación para la paz y prevención de la violencia.
“Aguascalientes está en un momento decisivo de sumarse al cierre de estas escuelas y desde el Observatorio de Violencia Social y de Género hacemos esta petición a las personas que han vivido violencia dentro de estos espacios a que denuncien y, por supuesto, a las autoridades que actúen de forma responsable”, concluyó.
