La reciente temporada de la Feria Nacional de San Marcos ha dejado un rastro de polémica en cuanto al sector turístico se refiere. Mientras que el sector hotelero tradicional mantuvo tarifas competitivas y ajustadas a la demanda, se reportó que las plataformas de alojamiento temporal, como Airbnb, registraron precios exorbitantes, alcanzando cifras que sorprendieron tanto a los visitantes como a las autoridades locales.
Esta situación ha puesto en el centro del debate la falta de una regulación efectiva en el mercado de rentas vacacionales, lo que permitió que propietarios de casas y departamentos elevaran sus costos a niveles históricos durante la máxima festividad de México.
Precios que superan los 100 mil pesos por temporada
De acuerdo con información recabada, la oferta de propiedades particulares a través de plataformas digitales se disparó, alcanzando extremos preocupantes. Según lo señalado por Javier Mendoza López, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, se detectaron ofertas en redes sociales y aplicaciones que rentaban casas completas por sumas que oscilaban entre los 120 mil y hasta los 150 mil pesos por toda la temporada ferial.
“Yo vi en las redes anuncios donde se ofrecía una casa con cuatro recámaras, con alberca y con jardín, en 120 mil pesos toda la feria, pero así hubo otros casos donde los costos del alquiler llegaban hasta los 150 mil pesos, según la ubicación y capacidad de alojamiento, aunque como ocurre en las rentas por plataformas, todo se limitaba al uso de las recámaras para descansar, pero sin ningún servicio y sin la seguridad que brindan los hoteles”, manifestó el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, Javier Mendoza López.
El impacto en la hotelería formal en Aguascalientes
Para los hoteleros locales, este fenómeno representó una competencia desleal, al no existir un piso parejo en las regulaciones de seguridad y servicios. Mientras que los hoteles formales se vieron obligados a moderar sus tarifas para no perder mercado, las plataformas digitales capitalizaron la alta demanda de la Feria Nacional de San Marcos.
Mendoza López detalló el comportamiento de la ocupación hotelera durante el evento, la cual mostró altibajos significativos:
- Primer fin de semana: 70% de ocupación.
- Segundo y tercer fin de semana: Se alcanzó el 90%.
- Cierre de feria: Se estima una caída al 60%.
Este comportamiento refleja cómo la oferta informal en plataformas digitales logra desplazar a los hoteles, afectando los niveles de ocupación en las hospederías establecidas que sí cumplen con los estándares de ley.
Comparativa: Hoteles vs. Plataformas digitales
El contraste es notable cuando se comparan los precios. Los hoteles afiliados a la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles mantuvieron tarifas que oscilaron entre los 1,700 y los 10 mil pesos por noche, dependiendo de la ubicación, categoría y demanda del inmueble.
Por el contrario, los alquileres de casas y departamentos amueblados escalaron a precios similares a los de un “palacio”, lo cual, a decir del dirigente, afecta la imagen de Aguascalientes. Javier Mendoza aseguró que hubo rentas de casas amuebladas por temporada que superaron en muchos de los casos los 100 mil pesos; “yo, por ejemplo, vi un anuncio de una casa con cuatro recámaras, con alberca y jardín en Colosio, en 120 mil pesos”.
La importancia de la regulación y seguridad
Uno de los puntos críticos señalados por el sector hotelero es la disparidad en la calidad del servicio. Javier Mendoza enfatizó que, si bien la renta de espacios es una opción válida para los turistas, existen carencias importantes en cuanto a la garantía de servicios.
“Señaló que para los turistas la renta de espacios de alojamiento es una opción, pero sin embargo el servicio no se puede comparar a lo que garantiza un hotel, donde por delante va la seguridad, la tranquilidad y limpieza que se logra con el cumplimiento de una serie de normas y regulaciones a las que son sometidos los hoteleros”, concluyó.
La Feria Nacional de San Marcos es un motor económico indiscutible para Aguascalientes, por lo que el sector turístico hace un llamado a revisar los marcos regulatorios actuales para asegurar que tanto plataformas digitales como hoteles formales operen bajo reglas claras que protejan la experiencia del visitante y la economía local.
